lunes, 31 de marzo de 2014

Crima 14-03


Vivir sin enterarme

En cualquier movilidad pública cuando dificultosamente me he pertrechado en mi asiento, al cabo de un rato me pongo a observar y pensar: Miro a  mis compañeros de viaje y todos son jóvenes, yo soy el único viejo, generalmente es así y ya son varias veces que hago esta expectación. 

 Voy a un cumpleaños del primer nieto de mi hermano y soy un aguafiestas, una cara de palo muestro para los cumpleaños, el payaso, el animador, se mofará una vez más conmigo como lo hizo en otra actividad reciente.  No debía ir si no me gusta  pero era el primer  nieto de mi hermano menor.

 Lo que más me molesta es  no poder conversar con la señora o el señor, invitado también, por el  estruendo de los parlantes En el Perú las fiestas familiares   si no hay bulla con hartos decibeles no es fiesta. Soy aburrido para todo. No pensé que la vejez  era así, calamitosa.

Yo pensaba que la vejez  empezaba   por las arrugas y las canas pero a mi me ha empezado  por el dolor en las rodillas, incluso, si estoy echado en cama,  salta las rodillas involuntariamente y no me deja dormir.  Veo los hinojos  y no tienen el color cardenal de un hematoma, parece normal pero ¡cómo duele!  El reumatólogo dice que tienden al genu valgo (formarse  mis piernas como una 0 ) Los veo con detenimiento y no me parecen, aun.  Además, el dolor al cuello que no puedo voltear hacia el lado izquierdo: si una muchacha guapa en la calle se  me cruzara por ese flanco para observarla tendría que dar la vuelta completa para prestar atención a su derrier. Al acostarme lo hago boca arriba, a los lados molesta o salvo que tenga el sueño muy intenso pero al despertarme tengo adolorido  los cuerpos vertebrales osteopénicos .Sufro de una escoliosis cervical derecha C7-C8. Verdad, no pensé que la vejez era así. Y no me he caído ni me han pegado pero el doc dice que el organismo no olvida y te cobra la factura por un desarreglo o exceso anterior. Pueda ser, exageré levantando demasiado peso cuando tenía mi tienda.

Al no poder dormir bien, me levanto y escribo como lo hago ahora,  en sucesiones intercaladas con el sueño en una misma  noche.  Me acuesto temprano A las una me despierto y escribo hasta las 2:30, luego duermo y me despierto a las 4:30 y escribo hasta las ocho y media de la mañana, luego, doy una repasada  de sueño (porque si no, voy sonámbulo todo el día) hasta que mi mamá  o mi hermana me llaman para el desayuno. Tanto duermes? dice una. ¿Porque no sales temprano a buscar  algo?, dice la otra. Yo callo.

Luego en el desayuno mi madre me dice por enésima vez ¿Porque  no abres tu corazón a dios?, él te va escuchar. Ella sabe que yo no creo en esa parafernalia inventada pero da rienda a su lengua y tengo que soportarla, por eso trato apurar mi desayuno. A mi no se me ocurre en mis noches de dolor cruzar  manos y arrodillarme  en ruego a un crucifico  pidiendo salud que no me va dar porque no existe; en todo caso, si existe el cielo está aquí para  aquel que sabe lidiar  y salir de un mal parecido al mío, soportándolo gozosamente pero sería una victoria de su persona y no de un agente exterior  ; y el infierno, también, como que el yo vivo, aparte, exilado de mi casa y viviendo  en esta morada que es mía también, pero no lo es como hogar.
Mi hermana como si dijera, ¿Que haces tirando naipes sobre  el hoyo de tu sombrero? ¡has otra cosa!Todos esos malestares es de no tener una ocupación estable, dice, y yo le cuento de mi escoliosis pero aunque si sopeso sus palabras cree que finjo .

Pues bien, salgo a la calle para  hacer algo pero nada hago, nada encuentro, me ven e inmediato encuentro en sus voces remilgadas la excusa y, en verdad, no me gusta que me desairen.
Pero el solo hecho de salir  y regresar a casa para almorzar para aparentar que hago algo, cuesta. ¿Qué hace en la calle un hombre si no avala el mismo sus proyectos? Toda mi vida mi labor ha sido ser independiente, ahora no puedo porque  el  capital no es suficiente y para estar todo el día vendiendo periódicos, alfajores o bacinicas de plástico mejor estoy escarbando orugas y lombrices del alma, escribiendo. Como decía, salir a la calle todo cuesta: pasajes en el metropolitano cuatro soles, una bebida cuando cansado de caminar sus calles sofocantes obliga sentar las posaderas en una plaza y, además, los tricicleros de D’Onofrio  provocan pedir un  dolcetto ,tres soles, que se diluye rápido y obliga otro; o si te arrebujas en una juguería, un jugo de papaya y un sándwich, seis soles. Y caminar por la calle ,sobre todo cuando uno tiene cierta curiosidad o inquietud para saber más, los ojos pesquisan por su propia gravedad, por ejemplo,ver en en el escaparate de una tienda el CD de Jimi Hendrix un rockero sobre quien en  una entrada había dicho algo de él y quiero comprarlo, cinco soles, para oír en el CD  si se vislumbra el drama que vivía; o ver en el bazar suelo un libro cuyo titulo La Reina en el Palacio  de las Corrientes de Aire cuyo autor, Sting Larsson, fallecido joven, con una triología de libros super ventas en el mundo me motiva comprar la copia, quince soles. Y todo cuesta.

 Me hubiese quedado feliz  en mi ignorancia, a veces digo.
Por eso, antes de salir a la calle prefiero introducirme en una cabina de internet a la espalda de mi casa y estar sentado ahí tres o cuatro horas escribiendo este mamarracho con unos soles, me sale más barato y  corre las horas más rápido.

Pero en general, ya no puedo estar aquí. Soy un badoque de 50 grados alrededor. Nada sano hay en mi cuerpo. Nada sano hay en mi alma. Los perros descargan sus meandros en mi pantalón. Ando kilómetros y kilómetros sin salir de mi cárcel. No persigo nada con mi modorra.

 Mi hermana, siquiera, tiene un buen negocio donde le hierve la clientela. Mi madre confía en su dios y está pendiente de las fiestas desde el adviento hasta el tiempo de  pascua. Cuando me concibió quiso fuera un varón y sano  pero se olvidó eximir, pedir que no tuviera, yo, una  cara de palo. Comprendo ahora que mi papá se fue  para no seguir viéndome como estoy.  ¡Viejo, antes de llevar a mamá llévame a mi!

Esta parte de mi vida ( como todo en general: bruno, brumo, percudido), ésta,  se llama negritud.

Con un pincel de un pelo tampoco puedo relievar mi oficio de escribir. Para nada sirvo.
Engrampador sin grapas

¿Qué  nigromante puede leer mi corazón?

¿Prometeo,te robaste mi fuego sagrado ?

Tengo colgado en mi cuello,creo, la tapa de un inodoro que  a todos  repele

Mi semblante es neutral  al despertarme pero, al punto, se amelcocha para todo el día.

¿Por qué un judío  o cualquier extranjero llega  al pais y pronto se hace de un negocio rendidor y ,yo, más de sesenta años pisando estas calles no atino a nada?

Los cavernícolas se entretenían pintando en las caverna y ese  legado es hoy admirado y estudiado, yo, ni siquiera me puedo comparar a  ese cavernícola. O, dicho de otra forma: la distancia que hay de mi a un portento  es más lejos que mi distancia a un mono, como dijo alguién.

 Pasé buena parte de mi vida buscando una mujer ideal y la que escogí (tal vez por mi culpa) solo emana hiel.

En fin, no supe hallarla,  frustración que hoy pago pero ya no  me animo  seguir buscándola en otros aires.

 El amor debe ser una esmeralda  dentro de un mojón de piedras pero, ¿en cuál?

En fin, no puedo dar cabida que me haya pasado sesenta años sin enterarme.

O, me espera la demencia senil como  lo que Mazeyra Guillen en sus cuentos semanales dice que soprendió a un pariente anciano conversando con los focos de luz del comedor, o , cortando con alicate los cordeles de la azotea de la casa donde se tiende la ropa arguyendo que eran las antenas de satanás y por ello se enteraba de todas las cosas que pasaba en casa.

 

 

 

 

 

 

domingo, 30 de marzo de 2014

Amor Loco


Escribe Dora Mayer:
17 de octubre de 1922, medianoche:
< Me he arrastrado, literalmente, a la casa de mi amiga, donde tendré que pasar esta noche infame porque ya es demasiado tarde par regresar a la mía, me he arrastrado, digo, embargada de asco y vergüenza.
Todo ha sido una lenta escalada de degradación. Pero ¿Quién se ha degradado? ¿Yo? ¿Pedro Zulen? ¿La vida? Todos, todos estamos destrozados después de esta terrible noche. Me faltan palabras, adjetivos. Todo lo que ha ocurrido es indescriptible. Trataré de resumirlo:
Pedro Zulen regresa de los Estados Unidos a comienzo de este mes. No da un paso hacia la esposa que lo aguarda. Olvida, a la que ha sido, primero, su colaboradora y amiga, después su novia  y desde hace dos años su esposa ante Dios y ante nosotros mismos. No lo comprendo. Me niego a creer en un acto de maldad, pero tampoco acepto una presión de parte de su familia que pueda doblegar sus más sanos y nobles instintos, o, lo condene a una crueldad impuesta desde afuera. Crueldad doble: contra mí y contra sí mismo. Sé que un ser humano puede, por desidia, enfermedad psíquica o fuerza mayor, renunciar a su propia  felicidad; pero hay un límite para la desconsideración. Un saludo, unas líneas, algo; no puede decirse que esto es demasiado. Hasta hubiese admitido una cita secreta, un mensaje clandestino, porque-aunque soy enemiga de la simulación y del engaño- debo asumir un mínimo de tolerancia hacia quienes temen el que dirán más de lo que se respetan a sí mismos. Pero no. Pedro Zulen ha vuelto al país, y Dora Mayer no existe.
Soy, pues, una vez más, la que debe tomar la iniciativa en defensa de mis derechos,  que son también los suyos; es más: defiendo la condición humana: el derecho al amor. Voy a casa de su familia, a Ilave, en los Barrios Altos (Lima), a esa casa modesta que a mí, cuando supe que allí moraba Pedro Zulen, se me antojó el más hermoso de los palacios orientales.
En esa casa, y niéguelo quien lo niegue, soy hija y hermana, porque soy la esposa de Pedro. Una y otra vez acudo allí a solicitar una entrevista con mi esposo. Una y otra vez me la niegan. Madre, hermanas, todos los que viven con Pedro –a quién no logro ver- se turnan par alejarme en un crescendo de descortesías.
Me siento anonadada, pero en vez de resignarme, crece mi terquedad. La llamo así adaptándome a lo que sin duda se piensa de mí, pero sé que es mucho más y menos que eso. Exijo, demando ver a mi esposo. Interjecciones,  inclusive súplicas de parte de la madre de Zulen. Opto por no registrar ciertas groserías que, seguramente en el calor de la disensión, alguien pronuncia en los seis días en los que mis pasos me han llevado otras tantas veces hacia Ilave.
Finalmente, hoy, 17 de octubre, a las diez de la noche, he hecho transportar mis enseres hasta la puerta 114 de Ilave y se produce lo que ni siquiera la más desorbitada  fantasía hubiese podido prever: de las sombras surge una pareja de policías que me toman de los brazos ante la mirada complaciente de la madre de Zulen y de dos hermanas, testigos enmudecidos y, quiero creerlo, conmovidos ante lo que ellas mismas han creído promover.
Ante esta situación, pierdo los papeles, como le ocurriría a cualquier persona en su sano juico sometida a tan depravado e inmerecido trato.
-¡Quiero ver mi esposo!-he gritado, y, dirigiéndome a los policías, les increpo:
-¡No hago sino ejercer el derecho de una esposa a quién se le niega, a quién se le oculta al hombre  que ama y que posee!, digo.
Los policías aflojan un tanto la presión sobre mis brazos, pero no me sueltan.
-¡Esa mujer es una loca!-dice la madre.
-No es locura amar-respondo.
-Señores, cumplan con su deber- o algo así, pide una de las hermanas.
-Tendrán  que arrastrarme-respondo.  Hago esfuerzos por liberarme; no lo consigo. Entretanto, han comenzado a aparecer los habituales vecinos, que no desean perderse el espectáculo  gratuito de la ofensa que  se le impone a una mujer decente-. Si no aparece mi esposo, me negaré a acompañarles.
-El no es su esposo-dice la madre-.. Nunca lo ha sido ni lo será-
-Mentira-exclamo-. Mentira, y usted lo sabe muy bien, porque Pedro Zulen es incapaz de mentir, y menos  a su propia madre. Por lo tanto, usted tiene que estar enterada de Pedro y yo estamos unidos para siempre. No me moveré de aquí hasta que salga mi esposo y termine de aclarar todo esto de una buena vez.
La noche se ha llenado de rostros curiosos: se me antojan faunos o vampiros, obscenas y voraces fauces que gozan con mi dolor y humillación. Oigo risitas. Los policías no saben que actitud  tomar. Por una parte, existe sin duda una denuncia y una solicitud de protección presentada por los familiares de mi esposo: por la otra, saben que se hallan ante una mujer digna que lucha por lo que es legal, aunque no jurídicamente suyo. No soy una delincuente ni una loca. Eso es evidente hasta para ellos.
El forcejeo continúa y amenaza prolongarse. Deben ser  las diez y media. Normalmente  todo el barrio debería estar dormido. Pero hoy no. Hoy hay espectáculo, diversión barata. Me siento sola en el mundo.
De pronto, el horizonte se ilumina. En la puerta, siluetado contra la débil luz que emana del interior de la casa, ha aparecido Pedro Zulen. No puedo distinguir sus rasgos, no puedo distinguir que gestos hace, si sonríe o esta serio, si me mira de frente o no, Pero pienso que ahora esta pesadilla habrá de terminar. Pedro Zulen, el hombre que es mi esposo, de quien sé positivamente que -como se lo acabo de recordar a su madre- no miente jamás, me rescatará de este pozo negro en que me han hecho caer  sus incomprensivos familiares, a quienes he entregado aquella parte de mi dinero que no le he dado a él directamente.
-Pedro…-alcanzo a decir, y los policías, como si adivinaran que todo este desgraciado asunto se va  a aclarar en pocos segundos más, relajan aun más sus garras. Los familiares le hacen sitio. Pero él no sale a la calle, no se acerca a mí, sino que se mantiene en el marco de la puerta, como una sombra chinesca.
-Esa mujer no es nada mío-dice. Y yo siento que el mundo se desmorona, que mi fe en los hombres ha sido  tan  duramente golpeada, que nada, jamás, podrá revivirla. “Esa mujer no es nada mío”-
 Pero ahora , en esta medianoche pasada,  en la que el 17 de octubre ha desaparecido para siempre como tantas otras fechas  odiosas, ahora  que trato en vano de dormirme para cortar esta sensación de amargura y desencanto que me ha destrozado para siempre, sé que mañana en la mañana, en este 18 de octubre que nace y que también habrá de unirse al creciente pasado que acorta mi vida, volveré a la casa de Ilave 114; sé , igualmente, que tampoco me abrirán y que durante los años que me queden de vida se alzará ante mí una puerta cerrada. ¿Moriré sin trasponer ese umbral? ¿Saldrá por esa puerta Zulen para  acompañar mis restos , ya que siento tan próxima mi muerte, mi segunda muerte, o seré yo quien atisbe en esa o en otra casa el cuerpo muerto del hombre que amé, que amo , que amaré?>

Nota.- Dora Mayer, nacida en Hamburgo el 12 de marzo de 1868. Traída al Perú cuando tenía cuatro años. Se enamora arrasadoramente de Pedro Zulen Aymar, filósofo y bibliotecario peruano que llegaría a despertar la admiración de Bertrand Russel .Se conocieron en 1909 en la Asociación Pro Indígena que él ayudó a fundar, cuando ella tenía 41  años y el 21. Los une el amor por la justicia. Dora finge ser su enamorada, su amante y hasta su esposa. Firmará artículos con el nombre de Dora Mayer de Zulen. El hombre se conmoverá y más tarde huirá espantado. Se irá a Harvard pero cada vez que vuelve a Lima, ahí está Dora Mayer que le espera  y le pregunta: ¿Porqué no  hacemos la vida de casados?
Pedro Zulen morirá tres años después de este hecho víctima de tuberculosis. Dora lo sobrevivirá  largos años, fallecerá en Lima a los 91 años y firmando  como siempre había querido que se la recordara: Dora Mayer de Zulen.

El escritor peruano-alemán José Adolph dedicó un libro a esta tragedia  y de ahí procede esta  escena.  



sábado, 29 de marzo de 2014

Gas sarín


< La segunda vez que sacaron a los extranjeros del calabozo, de nuevo, fue un evento mayor. Pasado un rato, Contreras llegó al cuartel junto a Michael Townley en un automóvil. El estaba haciendo aseo en las oficinas en ese momento y vio pasar a dos agentes con los dos detenidos esposados y vendados desde los calabozos hasta el muro exterior del pabellón de solteros donde vivía él.
< Nuevamente el grupo era numeroso pero esta vez se quedaron al aire libre, en pleno día. Era al parecer una prueba de nuevos adelantos. Morales, Barriga, Lawrence y varios más llegaron de todos lados del cuartel. Llamados a presenciar la novedad. Y varía mujeres, entre ellas Gladys  Calderón, la enfermera.
< Michael Townley se puso un casco parecido a los de los astronautas, y unas antiparras y de un banano saco un tubito con sistema de spray. Se acerca a  los peruanos y se puso al lado de uno, muy cerca de su rostro, escuchando su respiración, intento no hacer el menor ruido, oía su inhalación y exhalación,
< Cuando el peruano inhaló, Townley apretó el spray sobre su nariz. Nada más. En ese mismo instante, el detenido cayó muerto. Así nomas… en no más de cinco segundos. Un par de saltos y nada más. Se acabó
< El otro debió escuchar la caída de su compañero, o habrá sentido la presencia de la muerte a su lado y se puso inquieto. Empezó a moverse de un lado a otro, asustado. Frenético estaba. Entonces le ordenaron a los agentes Emilio Troncoso y Hernán Díaz Radulovic, el Gitano, tomarlo de los brazos y mantenerlo en el lugar, de pie, firme. Quédate tranquilo, le decían al peruano,  aquí  no pasa nada. De a poco le fue haciendo caso y luego de unos segundos parecía algo más tranquilo. Como cansado, su respiración todavía se agitaba
< Townley se acercó de nuevo y apretó el spray . Le dio al peruano, que murió  en el acto, pero una parte del líquido pulverizado también le llegó a los agentes, sobretodo, al Gitano. Empezó con convulsiones al tiro. Y Calderón, la enfermera, se lo llevó a una oficina. Todos quedaron espantados. Estaban envenenados. Le ordenaron a Jorge Pichunman partir a comprar leche al minimarket. Pero en tres tiempos. Salió en la moto y volvió con la leche. Se la dieron, solo eso, nada más.
Ahí los agentes empezaron a normalizarse pero los dos peruanos se  jodieron debido al gas sarín. Le dejaron el gimnasio para después en la noche empaquetarlo e ir a botarlos.>


(Extraído de Hildebrandt en sus trece Nº182 que recoge del investigador chileno Javier Rebolledo en su libro La Danza de los Cuervos)

Eric Clapton (la mujer de mi prójimo)


Eric Clapton admiraba y adoraba a George Harrison. Luego sería amigo del beatle, hasta que conoció a la esposa de éste, Pathie, de quien se enamoró con una pasión que el mismo desconocía. Pero no podía quitársela. Se hundió en una depresión que lo condujo a la adicción de la heroína, y con un esfuerzo  sobrehumano, inspirado en un poema persa llamado Layla  y Machnún que relata el desbocado amor de un hombre por una mujer casada, compuso la canción que llamaría precisamente Layla, y que no es otra que Pathie. La canción le significó fama pero no atrapó a Pathie. Eric volvió a la droga. En 1973 Pathie abandonó a Harrison y en 1979 se casó con Clapton.



viernes, 28 de marzo de 2014

Tablas con botellas de plástico


Diego Villarán al regresar con las tablas encima del carro se encontraba con los muchachos del barrio que le decían: Diego, vamos a correr. Se subían y entraban como podían al carro hasta llegar a la playa de Chorrillos. Este plan de patas se hizo rutinario y Diego era feliz mientras sucedía. Aquel era un grato momento para todos.
La realidad era otra. Varios de esos muchachos habían estado en la cárcel de menores, cuando salieron, deambulaban por las calles  sin ninguna perspectiva de qué hacer con sus vidas. Verlos así, y vivir esa realidad  tan de cerca hizo que Diego decidiera utilizar el deporte de las tablas, surfeando, para darles un nueva ventana al mundo...

Así que concibió un nuevo proyecto: dar clases de surf para jóvenes del barrio Alto Perú Zona Surf. (Su anterior trabajo era arreglar  tablas de surf de jóvenes de barrios pudientes) Pero había un problema, las tablas de surfear cuestan mucho y los vecinos de Alto Perú eran pobres.
Entonces Diego se unió con su otro vecino Carlos para hacer tablas de surfear  con botellas de plástico.
Las botellas era fácil conseguirlas,  lo que más abunda son botellas descartable de gaseosas, necesitaban las de 2.5 litros. Carlos vio videos en youtube para captar y aprender el proceso al pie de la letra. Primero, se pone hielo seco dentro de las botellas para mantenerlas firme y compactas, de modo que no se aplasten con el peso. Luego, se corta la parte de arriba de la botella donde está la tapita, y se unen  con pegamento. En el siguiente paso se hace cinco filas de botellas  y, al final, se acoplan formando una tabla. Por debajo instalaban unos tubos de cañería y una quilla. Por encima, un plástico que sirve de apoyo,  un brochazo de parafina y quedaba listo en menos de  un día. Se necesitaban 51 botellas de 2.5 litros para una tabla.
Lo han probado  y  ha  pasado la prueba de resistir la bravura del mar.

Está claro que el océano puede dar goces a todos sin importa la edad, la raza ni la condición social.
(Noticia periodística)
Un niño entra al agua con una tabla de surf construida con botellas de plástico recicladas, el 17 de febrero de 2014 en Lima

Puente Villena


Una señora a la altura de Vivanda en Miraflores detiene un taxi. Es de noche, pasado  dos de la madrugada. El taxista pregunta, ¿Dónde le llevo señora? Ella le dice el nombre de  una calle que él  no conoce por lo que  pregunta: ¿A qué altura?  Por  el Parque del Amor.  Vamos, suba por favor.
 Cuando se instala la señora en el asiento de atrás el conductor siente de inmediato un frío inexplicable, aunque  cree que es por una bocanada de la noche fría   al abrir la puerta pero el frío permanece.   El trayecto era corto. Cuando el taxista está entrando al Puente Villena  mira por el retrovisor y la señora no está, ha desaparecido. Se detiene, aparca el carro para tantear que ha pasado. Por ahí cerca había dos serenos de la municipalidad de Miraflores que resguarda ese paraje para evitar que más personas proclive al suicidio aumente la estadística. Se acercan  los serenos al auto  y ven al taxista pálido que no sale de su asombro y le preguntan , Qué sucede, porqué se ha detenido. El taxista les comenta  el caso entrecortadamente. Ellos preguntan,  Cómo estaba vestida la señora.
-Llevaba un vestido de encaje antiguo, llevaba puesto un sombrero por  lo que no le pude ver bien la cara  pero era blanca, alta y usaba guantes blancos.

-¡Ah si! Ya oímos eso. Es  un fantasma  que hace asustar a los taxistas…

jueves, 27 de marzo de 2014

Trastos al traste


Siempre las despedidas de mis aposentos son abruptas, de un momento a otro tengo que mudarme,  sacando a la loca, mis libros y revistas, mis papeles , mis cuadernos de  notas,  mis diarios y mis otros enseres.
Cuando tenía 27 años, vivía solo en la casa vieja, pensaba que toda la casa iba quedar para mi solo - ya que toda mi familia se había ido a vivir en la casa nueva, un día, vino mi padre trayendo un inquilino y dijo:
-¡Hijo,  desocupa tu cuarto! ¡Lo voy alquilar! Y me presentó al señor que iba ocupar la casa que había venido, ya, con sus bártulos.
Y  me encontré apurado empacando mis cosas  ayudado por mi padre y el inquilino,  mis libros, revistas, papeles, cuadernos de  notas,  diarios, y mis otros enseres.
En el aprieto entregaba mi piel, mi consanguíneo cuarto con tantos años de convivencia sin borrar mis citas literarias  escrito a plumón  en la pared,  tras la puerta, sobre dinteles y vigas de la techumbre.
Cargué al camión mis cosas pero buena parte de  ello los traspasé a un cuarto del primer piso y quedó confinado ahí, dicho de paso, en un rincón, luego, lo utilizaría  como vergel para mis citas amatorias.
Pasaron varios años hasta que un día el inquilino me llamó por teléfono y  dijo que se estaba inundando el cuarto del primer piso porque el tanque de agua había colapsado.
Entonces me vi en apuros, nuevamente, tratando recuperar algo  de  mis libros, revistas, papeles, cuadernos de  notas,  diarios que habían quedado.
Fue un desastre, perdí casi todo aunque en ese momento no  sentí tanto la detrimento de mis notas. Ahora opino que sí, escritos testimoniaban la mitad de mi vida.
Hace un año,  me impidieron entrar a mi casa mi mujer y mis hijos y tras  varios intentos de volver sin aplicar mi fuerza pedí apoyo a la autoridad y ésta me dijo: Nada podemos hacer, ello se resolverá por vía judicial.  Pero tengo mis cosas  en mi cuarto, protesté, entonces, la autoridad me acompaño y exigió a mi mujer e hijos que tenían aun la faz agria una licencia para sacar mis cosas, y otra vez,  el apuro, saqué algunas cosas elementales: algunos libros , revistas,  papeles ,  cuadernos de  notas,  diarios y algunos  enseres, dejando la mayor parte en mi cuarto.

Y ayer, cuando iba a Los Claveles a dejar  los víveres encuentro tirado mis cosas en el jardín, la casa prefabricada  donde lo guardaba, en la azotea, desmantelada. Miro el cielo, está por llover,  entonces, nuevamente apurado  recojo mis  libros, revistas, papeles, cuadernos de  notas,  diarios que habían quedado, al apuro, apremiado,los lleno en algunas cajas mirando al cielo que no se descapote aún.

 

 

Carlos Germán Belli (Poeta peruano)

Se escribe por una necesidad profunda. Siempre merodeo por la página en blanco.
Mi estilo es una suerte de neo barroco…Acudo a las sextinas, forma clásica antigua, la villanilla es una suerte de adiestramiento estilístico.
No hice bohemia. Era más o menos hipocondriaco.
Mi hermano Alfonso fue discapacitado. Cuando murió mi madre,  yo fui su curador Tenia la aspiración de trabajar en las Naciones Unidas pero me quedé por mi hermano.
Mi madre era farmacéutica pero escribía poesía. Mi padre pintaba los domingos. Mi abuelo italiano le interesaba la cultura precolombina.
Cuando mi  hermano Alfonso murió primero, al año siguiente murió mi hija Mariela. Fue terrible, ella vivía en Italia. Tengo otra que vive en Alemania.

Me he quedado solo con mi mujer Carmela.
LA CARA DE MIS HIJAS
Este cielo del mundo siempre alto,
antes jamás mirado tan de cerca,
que de repente veo en el redor,
en una y otra de mis ambas hijas,
cuando perdidas ya las esperanzas
que alguna vez al fin brillara acá
una mínima luz del firmamento,
lo oscuro en mil centellas desatando;
que en cambio veo ahora por doquier,
a diario a tutiplén encegueciéndome
todo aquello que ajeno yo creía,
y en paz quedo conmigo y con el mundo
por mirar esa luz inalcanzable,
aunque sea en la cara de mis hijas.

(De En alabanza del bolo alimenticio)

miércoles, 26 de marzo de 2014

Caza de brujas

¿Sabían que EEUU se vio envuelto en una paranoia discuerda por la presencia comunista en los estratos sociales, sobre todo, en el rubro del séptimo arte?
 La noche del 19 al 20 de junio de 1953 los esposos Rosenberg morían en la silla eléctrica de la prisión de Sin Sing acusados de haber pasados secretos atómicos a los rusos. Fueron las víctimas más destacadas de la ola de anticomunismo que durante la guerra fría recorrió los Estados Unidos y que todo el mundo conoció como la Caza de Brujas. El cine, la ciencia, el teatro e incluso el ejército fueron investigados por el Comité de Actividades Antiamericanas (CAA), que presidia el senador McCarthy en un clima de apasionamiento y paranoia en el que se confundían las más inocentes posturas progresistas con el comunismo.
Las investigaciones alcanzaron su punto más alto de notoriedad cuando el CAA  enfiló sus baterías contra Hollywood .Directores, guionistas y actores tuvieron que declarar sobre su ideología mientras que en  los grandes estudios surgían las listas negras. Poco a poco iba desapareciendo el aire de progresismo y tolerancia que el New Deal de Roosevelt había introducido en los Estados Unidos en la década de los años treinta.   El desencadenamiento de la guerra de corea (junio 1950-julio 1953) había encrespado los ánimos de la cruzada anticomunista.
Martin Dies , un ambicioso y joven abogado, diputado a partir de 1931 fue el que propuso al parlamento en 1938 la creación de un comité especial para investigar la extensión, carácter y objeto de las actividades de propaganda antiamericana.
La premisa fundamental era la existencia  de propaganda subversiva en los films producidos en Hollywood.
Mistress Lela Rogers madre de Ginger Rogers citó como evidente infiltración comunista el hecho de que en el guión original de la cinta  Compañeros de mi vida (1946) se hiciera decir a su hija: El reparto, el justo repartoeso es la democracia.
Richard Nixon declaró: estoy convencido de que, en determinadas circunstancia un director de cine comunista, un actor comunista, aunque hayan recibido orden de no infundir comunismo o subversión en las películas pueden fácilmente desobedecer esa orden… con una mirada, una inflexión, un matiz de voz.
Después de  tomar testimonios a decenas de  actores guionistas directores el CAA seleccionó y  llamó a declarar a  19 hostiles ,trece eran judíos.
La mayor parte de la población de Hollywood tomó partido decididamente contrario al  CAA . Entre ellos John Huston, William Wyler, Humphrey  Bogart, Gregory Peck, Kird Douglas, Burt Lancaster, Elia Kazan, etc.
Dalton Trumbo, guionista  dijo: este es el comienzo de los campos de concentración en estados unidos.
A su vez  el director Edward Dmytryk  tuvo un altercado con el CAA, así:
CAA  .-¿Entonces se niega a contestar la pregunta?
Dmytryk.-No me niego. He contestado a mi manera.
CAA.- No ha contestado si es o no miembro del Partido Comunista
Dmytryk.- He contestado diciendo que no creo que tenga derecho a preguntarlo
A  su vez Ring Lardner Jr. guionista dijo: Quiero cooperar, pero existen ciertos límites. No quiero ayudarles a dividir o destrozar este sindicato (de actores) ni a dejar infiltrar en la industria del cine cualquier intento de controlarla, descontrolar lo que el pueblo americano puede ver y oír en sus películas .
Pero insistió el comité:
CAA  .- Es una cuestión muy simple. Cualquiera estaría orgullo de responder  (si era miembro del sindicato de guionistas).
Lardner Jr.- Depende de las circunstancias, podría contestarle pero si lo hiciera me odiaría a la mañana siguiente.
Finalmente, ocho de los 19 testigos hostiles quedaron sin declarar. A la décima declaración el CAA   se dio cuenta que los testigos era más fuertes que el comité Entonces, los 10 de Hollywood regresaron del este a California como héroes de la democracia.
Eso fue fin del primer capitulo pero la cosa no acabó ahí.
Humphrey Bogart fue el primero en retractarse del grupo de actores que apoyaban contra el Comité de Actividades Antiamericanas.
En 1947, el presidente de la 20th Century Fox advirtió que no emplearía a nadie que se negase a declarar ante algún comité del congreso. Afirmaba, también, que no emplearían a un  comunista o aun miembro de cualquier partido o grupo que intentase derribar el gobierno de los EEUU.
Y los 10 de Hollywood  fueron acusados de desacato al congreso y condenados a penas máximas  de un año de cárcel y una multa de 1000 dólares cada uno.
Ante esto, un medio de evitar el desempleo muchos realizadores norte americanos y actores  se vieron obligados ir al exilio, trabajar en Europa, es el caso de John  Huston  que , además, adquirirá la nacionalidad irlandesa,  Bertol Brecht, Abraham Polonsky, etc.
En cuanto a Dalton Trumbo fue el protagonista de una de las situaciones más particulares de la Caza de Brujas, después de cumplir su condena por negarse declarar al comité  se fue a Méjico.  Aun  así entre 1951 y1957  escribió y vendió más de  treinta guiones firmados con seudónimos. En 1957 el  Oscar a mejor guion recayó en la película  El bravo con el nombre del guionista Robert Rich, seudónimo de Trumbo. Al año siguiente el Oscar al mejor guión fue concedido a Nedrick  Young  que era el seudónimo de otro guionista de la lista negra. Esto trajo como consecuencia que Trumbo  reconociera ser  el creador de 30 guiones de éxito con nombre  falso.
De esta forma, la reincorporación  oficial de Trumbo  a la meca del cine de Hollywood; la muerte de McCarty y la irrupción en la política  de Kennedy  instaurando la política de Nueva Frontera puso fin a la pesadilla de la Caza de Brujas.
A modo de colofón, Orson Wells declaraba en 1964 sobre  esa pesadilla:
De mi generación somos muy pocos los que no hemos traicionado nuestra postura. Los que no dimos nombres de otras persona. Esto es terrible. Y uno no se recupera de ello. No se como se puede recuperar uno de semejante traición que difiera enormemente de la de un francés, por ejemplo, que fuese delator de la Gestapo para poder salvar la vida de su esposa; es otro tipo de colaboración. Lo malo de la izquierda americana es que traiciona para salvar sus piscinas. Y no hubo unas derechas americanas en mi generación. No existían intelectualmente. Solo había izquierdas, y éstas se traicionaron. Porque las izquierdas no fueron destruidas por McCarthy, fueron ellas mismas las que se derrumbaron, dando paso a una nueva generación de nihilistas. Esto es lo que sucedió.


(Resumido  del escritor y crítico cinematográficos Vicente Molina Fox)

martes, 25 de marzo de 2014

Crimen sin castigo

El 7 de setiembre  había una feria en la plaza Coata, Puno, a 3.840 m.s.n.m.  Una persona llega con su motocicleta y lo encadena a un poste. Luego que se fue, tres hombres intentan  sacar la cadena. Los comerciantes vecinos de la feria  capturan a Juan Marcos Flores (47). No se llegan a robar la moto pero a él lo sindican como uno de ellos. Luego, los enardecidos comerciantes se van arremolinando hasta hacer hacer una suma de mil personas. Lo pasean a Juan Marcos Flores de una plaza a otra, lo escupen, lo patean y le avientan  cualquier cosa. Luego es quemado en un descampado patio de colegio,  previamente lo habían rociado con gasolina de arriba abajo.
La policía de Coata avisada va a rescatarle pero la gente enfurecida le impide  acusándole a la policía, sobre todo las mujeres protestan airadas,  ¡Ustedes lo sueltan! ¡Merece el ladrón un escarmiento!.
Como antorcha humana  Juan Marcos Flores  sale a la calle,  pide auxilio. Pasa por el frontis de la Gobernación. Nadie lo ayuda. Recuerda que en el colegio, la parte de atrás hay un estanque de agua,  corre y corre… Antes de llegar  tiene que cruzar un pastizal seco que se aviva de fuego conforme lo va cruzando Para su mala suerte el estanque no tiene agua, está seca, el hombre  rendido cae abatido de dolor y de fuego…
Viene la ambulancia, los coateños  ven que Juan Marcos Flores aun  vive e  impiden el auxilio de la ambulancia. Muere finalmente Juan Marcos Flores. Quedó en posición de boxeador. Los paramédicos, luego, llevan  al inerte desgraciado y la  gente fuera de si les grita improperios a los enfermeros.
Solo queda  después, la trayectoria chamuscada, humeante, señal de la última corrida del infortunado ladrón.
Corolario:
Juan Marcos Flores era  padre de familia con hijos jóvenes, su hija estudiaba secretariado y su hijo Educación en la Universidad del Altiplano y éstos no comprenden  qué pasó. Dicen,  su padre era ejemplar, era delegado de un club de fútbol de su pueblo Huayllacta y postuló sin éxito a la Alcaldía  del mismo, era albañil,  pintor, gasfitero, como dicen, mil oficios,   para llevar algo a casa. No presentaba antecedentes  penales ni judiciales. Todo indica que lo confundieron los coateños.
Cuando, luego de días, un  periodista le pide al juez de Coata que inicie la investigación de quienes iniciaron el linchamiento popular el juez dice: No me voy a meter con mi pueblo, temo que me linchen.


lunes, 24 de marzo de 2014

Jacques Costeau

Jacques Costeau en 1967 hizo estudios sobre los lobos marinos en Paracas, Ica, Perú.
En 1968 dos mini submarinos fueron llevados por vía férrea de Matarani, Puno para armarlo e introducirse  al fondo del Lago Titicaca con 23  personas.
En 1982, a bordo del Calipso recorre desde Belem hasta Iquitos.
Después, ese mismo año, recorre desde el Lago Titicaca  por el rio Apurímac, el rio Huallaga  hasta alcanzar el rio Amazonas.

También, en ese año, vadea desde Cartagena a Leticia y desde el Orinoco hasta el Amazonas.
File:La calypso, vue d'ensemble.JPG

domingo, 23 de marzo de 2014

Erich Priebke


Participó en la matanza de las Fosas Andeatinas cometida el 24.03.1944.   Murieron fusilados 385 italianos de los cuales 75 eran judíos. Las ejecuciones se cometieron como represalia a un atentado de los comunistas italianos contra oficiales nazis. Finalizada la guerra huyó. En 1994 fue descubierto y extraditado a Italia donde fue enjuiciado y sentenciado a cadena perpetua.
Ahora, 13.10.2013, murió en Italia Erich Priebke pero no puede ser enterrado porque ningún país lo quiere. Ni Hennigsdorf su ciudad natal.
Su hijo Jorge Priebke que vive en Argentina dice, Por mi que lo entierren en Israel, si quieren. Mientras el cadáver se halla en el aeropuerto de Pratia di-mare,  esperando…
 web:
La Masacre de las Fosas Ardeatinas fue una represalia nazi, ordenada en persona por Hitler, a raíz de un ataque del grupo partisano GAP (Gruppi d'Azione Patriottica) el 23 de marzo de 1944 enRoma, Via Rasella. El blanco fue la 11ª compañía del 3er batallón del Polizeiregiment Bozen. Este batallón había sido conformado en octubre de 1943 con italianos germanohablantes de la norteña provincia de Bolzano (Bozen en alemán). Muchos eran veteranos del ejército italiano que habían servido en el frente ruso y optado por enrolarse en la policía antes que regresar a Rusia con la Wehrmacht.
El ataque fue llevado a cabo por 16 partisanos; emplearon un artefacto explosivo casero consistente en 12 kg de TNT empaquetados en una caja de acero insertada en una bolsa que contenía otros 6 kg de TNT y tubos de hierro rellenos del mismo explosivo. La bomba fue escondida en un carrito de basura y puesta en posición por un partisano disfrazado de barrendero, mientras que los otros actuaban como vigías. El detonador se encendió cuarenta segundos antes de que los policías llegasen al lugar donde se hallaba la bomba.
La explosión causó la muerte instantánea de 28 policías (tres más morirían en días posteriores) y dos civiles italianos. Los partisanos, algunos de los cuales arrojaron bombas de mano a los soldados o dispararon sobre ellos, lograron huir indemnes mezclándose entre los transeúntes.1
Hitler se enteró del suceso y mandó ejecutar como represalia 10 italianos por alemán muerto, aunque al final se redondeó la suma a 335 civiles. La matanza fue organizada y dirigida por Herbert Kappler, comandante de la Gestapo en Roma y responsable de la redada del gueto judío en 1943 y de las torturas contra los partisanos detenidos en la cárcel de Via Tasso, quien confeccionó una lista que se realizó con presos condenados a muerte en espera de ejecución, presos en espera de juicio pero cuya sentencia conllevaría la pena de muerte, 75 judíos detenidos en espera de recibirse la orden de deportación a campos de exterminio y personas acusadas de terrorismo pero dejadas en libertad por falta de pruebas. Los presos se encontraban en diversas cárcelesromanas que dependían del mando militar alemán, de las SS, del gobierno italiano y de una formación paramilitar fascista.
El 24 de marzo, el teniente Erich Priebke y Karl Hass, también de la SS, con camiones facilitados por el ejército alemán, llevaron a los seleccionados a las Fosas Ardeatinas, unas minas abandonadas en el extraradio de Roma, y los introducían en ellas en grupos de a 5, ejecutándolos con tiros en la nuca. Dinamiteros del ejército alemán sellaron a continuación las entradas a las minas. Después de la guerra, las fosas fueron convertidas en un santuario para recordar los hechos.


El perro de Linares


Escribe Renato Cisneros:
 yacía muerto. Las patas rígidas, el cuerpo tieso, los ojos en blanco. Parecía disecado. Cómo decirle ahora al doctor Linares –cliente VIP de la aerolínea, hombre temperamental- que su mascota había fallecido, que en algún tramo de la ruta Washington-Lima le había dado un patatús… Ya me jodí. No era culpa suya pero se sintió culpable. [Anteriormente había sucedió un caso parecido  en su área de trabajo]y con esta.. .¡Mierda, mierda! mascullaba, mientras sacudía el canil: no vaya a ser, pensó, que el animal estuviera anestesiado. Incluso trató de reanimarlo,  y  le buscó el corazón bajo el pecho peludo para procurarle masajes de resurrección. Pero no había forma de hacer nada. El bonito Schnauzer era solo un cadáver seco, frío y bigotón.
Requena ya se veía despedido cuando, de repente, una idea alumbró sus ojos. Era cruel pero era la única que tuvo. Recordó que muy cerca del allí, por el Mercado Central del Callao, había un local de venta clandestina de mascotas. Sin avisar a nadie, metió el can extinto en una bolsa negra y salió corriendo con el bulto por una puerta lateral. El descenso de pasajeros recién empezaba, de modo que tenía algo de tiempo para que el doctor Linares reclamar su equipaje. Exacto veinticuatro minutos le tomó a Requena encontrar un Schnauzer idéntico. Mismo tamaño, misma postura. Era un milagro. Tenía la nariz algo des pigmentada pero a primera vista  era imposible  percatar el detalle.  Lo compró, le colocó el collarín rojo del muerto –cuyo cuerpo arrojó a un pampón-, volvió al aeropuerto y acomodó al perro impostor en el canil.
Minutos después el doctor Linares llegaba al mostrador. Requena observaba la escena desde una esquina, sudando. Apenas recibió el canil, casi sin mirarlo, el doctor reclamó airadamente: ¡Este no es mi perro carajo! Los empleados confundidos, le aseguraron que sí. Entonces Linares –rojo, hinchado de cólera –lanzó un grito que Requena jamás podría olvidar:

¡No puede ser, mi perro venía muerto!

sábado, 22 de marzo de 2014

Jarris Joplin

Janis Joplin: El espejo en que me mire.
Jovencita  se había escapado de la escuela. Se haría de un poco de dinero cantando el rock-pensaba- y volvería a casa a terminar sus estudios. Pero no fue así.

Lo que quería era que la amaran como  mujer-tenía acné y una gordura que la afeaba- . Le había pasado más de una vez que en la intimidad los hombres no le tocaban y se fueran. Entonces, el trago y la droga le regalarían el compañero que buscaba: la muerte.


viernes, 21 de marzo de 2014

Sociabilidad de a dos








El hijo, joven y fuerte pero inmaduro emocionalmente y socialmente violenta con su fuerza o se provee de un arma que por mala suerte está cerca al lugar del hecho y atenta contra su padre porque, en esa ofuscación, no hay nada que se lo impida.
Voy a esto último: nada significante, ni un recuerdo que de niño haya vivido con su padre que le impida detenerse antes de faltar o  cometer un …cido. En cambio, cuando el padre a su hijo de  niño le prodigó ( aparte de las provisiones de ropa, comida , techo , estudio)  una parte de su tiempo en una convivencia    singular, en  una sociabilidad de a dos,  se me viene al recuerdo, como ejemplo, cuando un contemporáneo mío me contó el afecto que le tuvo a su padre se derivó de un hecho que nunca se le olvidó: resulta, contó, que cuando tenía diez años vivía en la ciudad de Iquitos y un día decidieron salir al monte, a la selva,  donde su papá vivió adolecente y joven  Se internaron  en la selva y, ambos, padre hijo, pasaron varios días alimentándose ,incluso ,de  frutos silvestres y de animales pequeños que iban cazando, vadearon un   rio ,   confeccionaron una choza con techo de hojas de palmera y pasaron el  aguacero apretado de la noche.
Esto y muchos detalles más que me contó, dijo,  nunca lo  había visto, oído y sentido.
Si le hubiese preguntado: si alguna vez atentó contra su padre  me hubiese calificado  tirado de los pelos y no merecedor de la confidencia que me había hecho.
Hoy, se ve muchos atentados contra el padre, contra la madre,   en las noticias policiales. Cuando se lee el perfil de la familia, incluso, se dan en  estratos  no  pobres, tienen  comodidades.  Pero estoy seguro que no  habido  sociabilidad intima  y que sus hijos han  sido criado como  burbujas personales que viven en la casa pero están en otro mundo: con los juegos  interminables en la computadora,y  las chicas chateando con el celular inteligente, comunicándose con el mundo pero no con su casa. Y de pronto, rápidamente, ya no son niños sino jóvenes y fuertes, y ante cualquier rose o reprimenda del padre o madre al hijo o hija, estos reaccionan de muy mala manera. Casos hay muchos.