viernes, 31 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) xxxv


XXXVI

Pero yo le conozco cómo es
Al poco instante se calma y me pregunta:

¿Has visto un insecto atraído  por una bombilla
Que da  vueltas en círculos  alrededor?
No tanto porque mi cuarto es pequeño
Es porque a éste lucífugo  le da de lleno
en un ojo más la luz que en el otro
por lo que tiende a moverse a más frecuencia
Una ala más que la otra

Así voy  ahora contigo Zeli
Mucho me inclino a pensar en ti
El gusto de escribir per se (1) me gusta
Cuando es más me enamoro de ti
Ontológico amor: El pasado puede ser presente
Creo que ahora te amo de verdad
Que en vida te tomó poco recibir de mí
­­
__
(1) Per se: Expresión latina que significa ‘por sí mismo’ o ‘en sí mismo’
Ontológico: La ontología es una parte o rama de la filosofía que estudia la naturaleza del ser, la existencia y la realidad, tratando de determinar las categorías fundamentales y las relaciones del "ser en cuanto ser".


XXXVII

Y me pregunta minucias, ahora
Mirando la calle en  alta noche
Ambos brazos pegados a la pared
en la umbra  sin conciliar su sueño

Me pregunta
-Cuando no encuentra en su libro
Que estuvo previo consultando:-

¿Quién tuvo paciencia  de veras
sembrar olmos tilos  y carpes    
en riscos empinados inaccesibles?              

Suavizo mi voz a su oído derecho
Mientras  va recostado, y le digo:

Muchas semillas provistas de vellos
actúan como planeadores naturales
en días de sol cuando no hace viento
merced a corrientes verticales de aire
Se elevan a considerable altura, y en
cuando el sol se pone, vuelven a caer,
a abrupta ladera y luego allí germinan

(Yo soy como ellas Desde mi altura
Vuelvo a caer al ecran de tus sueños)



XXXVIII

A media noche la luna se levanta
Por el lado oeste opta alumbrar
Imposible no se le pudiera ver
Nocturna, llena, inclinarse al mar

Inmensa grande creciente fastuosa
Hasta su abismo se le podía ver
Copérnico, su cráter mayor
Y el océano de llanura desierta

¡Qué  esplendorosa  y hermosa!
Dice cuando a mi lado interactúa

Cree
que mi casa se ubica en su planicie      
Y desde ahí me descuelgo a visitarle.



 ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017

jueves, 30 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) XXXIII


XXXIII              


Cuando su sueño es bonito despierta
-rente que dulcifica  al desperezarse -
Y va tratando capturar el ido momento
Pero se  da el caso  no recuerda
y no insiste mucho, mas bien dice:
¡Qué más da, grato ha sido  y punto!

En cambio, cuando es  mal sueño 
el sobresalto le hace levantar
forzosamente se ha de arropar ;
Va a la mesa, papel  y lápiz  aguarda
y tratará el meollo del asunto descubrir

A la mujer –o sea yo- saber qué trama
qué es lo que le quiere decir-.



XXXIV

Aun así                           
Echado a su cama le da pereza levantar
Mira  el frotachado  techo de su cuarto
una fibra de red sedosa  -araña casera-
está empezando su tejido cuadricular

Hace días que quiere ese rincón limpiar
Y no lo hace por dedicarse   a escribir
Nadie de su cuarto-ermita  lo haría
porque tiene la llave y nadie entraría

(Pero no contaba que podía venir de lejos
para barrer su techado empolvado)

Pero ¡oh sorpresa! Al darse cuenta
La cubierta está limpia Ya no hay  telaraña
¿Quién lo hizo por mí? pregunta
Y una sonrisa se dibuja
En mi viento del otro lado.


XXXV

Fantasma insondable ¿Por qué no te vas?
No se que hacer para ahuyentarte,
Cierto, te invoqué un momento
pero te has olvidado regresar
por donde has venido

No me asustas
¿Qué me puedes hacer
con tu puño de neblina?

Tengo otras cosas que  pensar
¿Por qué no te vas?,
Cierto, te llamé un momento
Avivé tus mohosas articulaciones
Alumbré el arco iris
a tu par de alas roídas 

¿Pero qué culpa tiene mi afán  
de apuntalar  otros destinos,
De fomentar mix  descalabros
-persistir  ello es mi albedrío-
¿Pero que tengo  que ver contigo
Si solo fuiste atmósfera de café tostado?

¿No te das cuenta  difícil es ayudarte?
¿No te das cuenta quiero yo solo incoarme
En mis detritos  putrefactos posibles 
Y tratar involucrar menos al prójimo?

¡Vete, no te quiero, largo!
¿Por qué te aferras a mí 
Si en vida nada logramos,
ahora será con mayor razón?

                            

 ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017

miércoles, 29 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) XXX


VISITA ESTELAR

XXX          

Pero el Hacedor de llaves
Me ha permitido única vez
Volar de retorno a mi mundo
Visitar al que más quiera
Derecho que suelen dar
Una vez a los recién llegados

He dejado la espiral Andrómeda
E ingresado a este sistema
Y corre a mis ojos Plutón Neptuno
Hasta Mercurio pero vuelvo
A mi planeta  y recalo en el polo
Que es lo más parecido a mi cielo

Una ribera a mi estrecho Beringia
balconera de mi posada de hielo
Donde suelo a veces salir a pasear
Viendo un trineo tirado por perros
Cuyo canes ladran y confunden al guía
Que no percibe bien mi figura

Mi provisional  estancia tiene pilar
cónica para romper  hielo ominoso
que ningún iceberg  podrá tumbarlo

Tanto es el frío que el vapor  condensa
cubos de hielo que bajan del norte
cubos inmensos que asustan al sur

Niebla que no se puede ver hasta lejos
Bruma que a cualquiera desaparece
-en mi vida nublada- ha sido así estar

Sobre todo cuando estuve a tu lado
Leviatán duro como  bloque de hielo
Si eres hombre aquí te quiero tener

(Me recuerda la nieve de Morococha
Donde papá trabajaba de almacenero
Y le seguía cruzando a campo traviesa)

Cuando el frío es más intenso partes
ceñidas de este estrecho se atascan
Hasta formar  una cordillera de hielo

El temporal es tan fuerte que suele
volar de su camino a humilde trineo
Y no te miento Amator -corroboraras -
Cuando juntos paseemos este lado.



XXXI

Un camino que desde alto notaba
dispuesto en un claro zigzag
Pero que allá abajo cuando estuve
Caminando sobre su canto rodado
-a tu lado- No lo  notaba tanto.

Quiero preguntarte hombre desleal
¿Por qué no asististe a mi velatorio?
Tan solo enviaste un ramo de flor
Y eso porque mi prima te insistió
Te esperé hasta último momento
Hasta la vía que toma al cementerio
Solo me acompañaron unos cuantos
que creían mis ojos cerrados estaban
pero estaban muy atentos, esperaban
que  por una esquina tú aparecieras

                       
XXXII

Antes de aterrizar a tu azotea
un sueño impertinente te forjo
Esa parcela que adquiriste
Allá en tus tiempos dorados
En que te daba todo por comprar

Te obraba como paliativo
la universidad abandonada
por dedicarte a los negocios 
El vil metal te extravió los ojos
y enviaste a pena a tu hacedor 

Te oía por ese tiempo decir:
Bueno, he dejado mi alma mater
pero al menos tendré  haciendas
que me haga olvidar ese frustre

Y lo que es la vida
En los años flacos
Los has ido vendiendo uno por uno
Y si no vendiste donde ora llego
Era porque allí viven tus hijos

Pero yo, igual,
Con mis huesos lacerantes
Antes que me llenara la boca de tinieblas
Vivía tablado en mis desconciertos

Ora, estando más tranquila
Más fresca más liviana
Procedida del País de hades
Aun me queda la  duda
Que tal vez ese terrenito
No lo hayas dispuesto

Estaba fuera de la ciudad
En ese tiempo cuando a
Lima no le rebasaba la cintura

Desde ese lote se podía ver a lejos
la carretera que iba al sur

La distancia que separaba a la autopista
Era una pampa de arbustos
Espigas aquenios panojas
Racimos de plantas pequeñas
Que fuimos desde media tarde explorando

Nos tendimos en esa alfombra de espigas
Una noche temprana de verano
a ver el relumbre de las estrellas
y recibíamos apasionados
la brisa que llegaba del mar

Mar que no se veía por un atrevido otero
Que quería sus pies entre las olas mojar
Pero la frescura nos llegaba a la cara

¿Por qué no reclamas esa propiedad?
Te molesto desde mi orilla de asfódelos
¿Recuerdas que fuimos juntos a comprarlo?

Y como ya tenías varias propiedades
me prometiste construir una casa evangélica
para mi feligresía por mientras
decidieras que hacer con ella

Certeramente una vez me llevaste
De esa vez hace mucho tiempo
que recuerda mi sueño de arena
que solamente estaba hacia el sur

Pero ¿qué parte del sur?
La ciudad como la conocí hace años
ha cambiado mucho
Ya no hay inflorescencia ni pampa
En muchos Kilómetros cuadrados a la redonda
Lima  convertido en una terracota extensa
Llena de asentamientos humanos
¿La vendiste, verdad?

Tú estás seguro que ya no preservas  nada
Seguro que el sueño que te aboco está loco
¿Por qué siempre me lo recuerdas?, dices
Respondo
Debe ser porque entres sus arbustos
una noche de incendio, mi montón de trebejos
ardía mirando el centello de  estrellas.



 ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017

martes, 28 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) XXVII


XXVII
                                                 
Ahora camino un extenso lago
Capa de hielo prendido a  roca
Ejército de cangrejos en agua dulce
y la iridiscencia de pececillos raros

Cogido a resistente y ceñido arnés
metal  crampón  desplaza mi bota
que algo estabiliza y podía mirar
a través del hielo grueso cristalizado

En medio de esa laguna encantada
Claro  diáfano el hielo  me parecía
aun así no sabía quién me halaba

Sentía  que una polea me danzaba
pero quién me jalaba no veía



XXVIII

Terreno abierto desierto  exploro
clima glacial subsuelo helado

Observo  doquier: Campo infinito
Baldío pero en el suelo hay vida:

¡Millones de líquenes y musgos
Puebla la inmensa tundra desnuda!

Repentino  oigo por las afueras:
¡Cuidado, cuidado, con el pantano!

Trato evitar rodeando la vaguada
Oigo de nuevo esa voz nítida:

¡No te muevas Zeli,  no te muevas!
¡Ten cuidado Zeli no te me muevas!

Tal vez  es un sueño y me pellizco
Tal vez estás a mi espalda, ¡pero no!

Observo doquier: Campo infinito
vano trato ubicar  procedente voz

Busco un palo para bastonear
y no hay en la tundra una sola vara

Seguro estoy en un planeta perdido
país desconocido,  no  el mío

Pero en el suelo hay minúscula vida:
¡Millones de líquenes y musgos!

Y esa voz tan firme  ya no escucho
Pero ora puedo continuar mi camino.



XXIX

Luna plena, inmensa… Riela la luna
Sobre las aguas de un río calmo
Esplende a los tallos de la ceiba

Llega hasta la cerca, al lado del río
e ingresa por la puerta  abierta  a
mi casa que orla  techo a dos aguas

Sentada a la tarima del pórtico
Do una portezuela va a la ribera
me parece que ya estoy muerta

Porque ya no me late las sienes
ni el sudor  ensopa  mi blusa
ya me siento mucho más liviana

¿Ora podré ver la cara de mi Dios?
¿Ora podré oír  enternecedora voz?
pero
No hay nadie a quién preguntar

Solo un bote enroscado a la rada
agua calma que refulge a espejos
y la luna inmensa siempre sola     

El morral tejido que  usar solía
En el carport sobre un clavo colgado
Y aquel vestido celeste vaporoso

Triste … con quién hablar no tengo
¿O será éste mi purgatorio antes de
las calles de oro y  mar de cristal?

Toco las cuerdas de una bandurria
apoyada sobre mi regazo y su trino
contagia a la aves de la noche
                    
Espero  vengan a llevarme río arriba
A la estación de los recién llegados
A traer  a esta placentera  posada
a Amator y vivir juntos el eterno.



ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017 




lunes, 27 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) XXV



XXV

Había propuesto no decirle nada
No se enterara  nunca mi deceso
Ni quería me viera en este  estado
Porque ya no era la que era
ante las amarilleces de mi cara
Prefería la sombra del olvido

Consignar en mi cabeza de una vez
No haberle tenido en  vida nunca
Tal vez cuando te des
una vueltita por el cielo
Ahí tendría consuelo retenerte

No teniendo acá ni un lenitivo
esperanzaba  como un cristo llegar
a un cielo con un nuevo despertar

Pero cuando me contó mi vecina
Que no quería morirse sola
Cambié de parecer y le llamé
El no sabía lo grave que estaba
Ni sabía que estaba en un hospital

Le pedí a mi vecina de sala
me hiciera el favor de llamarle
Lo hizo, y ansiosa le pregunté
¿Qué te dijo?  y ella respondió:

- Ya sé que está allí –eso dijo-
¡SALÚDALA DE MI PARTE! –y colgó-

¡Cómo ha podido decir eso!
¡Eso aligeró mi última hora!



XXVI

¿Qué dirá cuando se entere de mi muerte?
¡Casi lo adivino casi despacito creo oírle!

Zeli estás fría, bueno, siempre has sido así,
Exangüe tu pulso pero hoy, ¡estás helada!

Sobre la mesa de cadáveres coincidiremos
Las de afanes diversos pero suerte iguales

Silente voz, hueca e imprecisa expresión
unas, en otras atisbo de lucha hasta el final

Luciremos unas el rictus  ser abandonadas;
El amor que nos cogió en orfandad nos dejó

¿Qué dirá cuando se entere de mi muerte?
¡Casi lo adivino casi despacito creo oírle!

Haberte olvidado,  no me perdonaré nunca
Abortará quebrado a la mesa de autopsia
                              
*

Llegará tal vez mañana Ofelia a su oficina
Ya le arranqué la promesa que así lo haría

Si esta noche cruzo el canal de penumbra
Donde mis padres muertos me llaman
Allí donde la muerte pierde su ruido (1)

Ay mi primita la hijita de papá
Que usaba uniforme vistoso
De un colegio privado de Lima
que tanto admiraba en silencio

Aunque lleva apellido de mi padre
Aunque lleva apellido de mi madre
no es mi hermana es mi prima
por el suceso infausto que cuento

Cuando  papá era almacenero
-es decir mi verdadero padre-
Cuando regentaba los gringos
las minas cerca de Morococha
eran éstos personas estrictas
y favorecedores de aquellos
que eran honestos y cumplidores

Porque siendo tal en la  mina
Papá nunca tuvo un desbalance
y por eso le pagaban bien
Con holgadas facilidades

En casa vivíamos  muy bien
Abarrotado de -y en  todo -
Salíamos de visita a  pueblos
a compartir  nuestra bonanza

Comprar cosas en sus ferias
no escatimábamos el dinero

Le cedían la mayordomía
En sus fiestas y él aceptaba
Así de bueno era mi padre

Ya que vivíamos en el cielo
entre nubes y picos blancos
-otra cosa no se podía ver-
solíamos  bajar cada  semana
-o dejando una- a la capital
en su auto sedan Chevrolet

En verano a las playas
en julio a los circos
A Miraflores hacer  compras
para la fiesta navideña

Un día -a  espera del lamento-
Yo, niña, sentada atrás del auto
veía traslucir la vida boyante
en las caras felices de mis padres
Lo notaba en su versar alegre
Y hasta en su forma de mirar
                
Venían a Lima a un matrimonio
-cosas  de la vida
se casaba el hermano de papá
con la hermana menor de mamá-

El auto se volcó
por un desfiladero
Íbamos solo los tres
Mis padres murieron
yo pude salvarme
-iba atrás atada
A la correa de seguridad-

Pero para qué
me lo pregunté mil veces
La vida me ajó el destino
Ahí la muerte empezó inocular
Su absceso entre mis huesos
__
(1)V. Huidobro

*

Solía Ofelia
salir con su maletín de mano
Disque porque  visitadora médica
Y yo que pensaba representaba
A una cadena de laboratorios 
Cuando cierta mañana que iba
ayudar a la oficina de Amator
una chusma  apiñaba a la vereda
impedía casi pasar al peatón 
Por curiosa me introduje al corrillo
Y oh sorpresa, Ofelia mi prima
Con su voz gangosa de hombre
Ofrecía yerbas y aceite de lagarto
Curas milagrosas para los males

[La vida te da sorpresas oh oh
sorpresas te da la vida, ay, Dios]

Todo sale mal en nuestra familia
sufrimos cien años de orfandad

Y encima luego me dijo fresca:
Ese aceite no es del firme
Tiene un porcentaje mínimo
Mayormente es de pasta
Pero  no hace daño
Pues… de algo hay que vivir

*

Le advertí, si notaba temblar sus labios
Era indicio que dentro estaba la amante
La que no es su esposa ni nunca lo será
Porque ella tampoco le conoce cómo es

Validará mi prima que no estaba errada
Que no todo era febril fabulación

Y tocara la puerta pequeña del carport
traviesa como si na supiera –preguntara-
Si me había quedado con él estas noches
porque a la casa no llegaba a pernoctar

Después de parlamentos y oficios
propusiera  buscarme por los hospicios
y ha perspicaz encargo  pusiera atención
Si  la noticia le comprimía  el corazón
Y si no, no le dijera nada y se volviera
Y si sí,  animara buscarme en la morgue
donde quieta le voy a estar esperando
todo el tiempo que , en fin, ya no cuenta.

Quiero verle cómo le impactará mi faz
mis carnes que se pierden en el esqueleto
Tal vez le haga asquear y se doble
como si hubiese tomado agüita purgue

*

¿Qué dirá cuando se entere de mi muerte?
¡Casi lo adivino casi despacito creo oírle!

Con esa manera acompasada de hablar
Como si forzara a dos  golpes la línea
Formara así  alas a su verso aireante
que tanto me agradaba escucharle

Si fuera solo  su boca sería un santo
Pero él adentro era falso libidinoso
Patético  real cierto cuando se decía
Era un hombre muerto que camina

*

Heme pues a mí me ha tocado encontrarte
Rígida, desnuda hacia un lado tu cabeza
Como si no quisieras que te descubriera
Como si, dormida, irías  avivar mañana
buscar al mal amor que no te respondía

Haberte  relegado,  no me perdonaré nunca
Musa inspiradora ¿Qué haces aquí desnuda
sin los pliegues de tu halda vaporosa?
               
Rígida tu faz, tu mano amanse empuñada
Ha debido ser  este trance dura tu agonía

Zeli estás fría, bueno, siempre has sido así,
Exangüe tu pulso pero hoy, ¡estás helada!

¿Qué haces aquí tendida, lirio helado,
 si yo destinado era  navegar primero?
No necesitaba verte desnuda pa saber
cómo era ese cuerpo tuyo en mi querer

A la casa teja roja y verja blanca ¡vamos!
como solías pintar mientras te esperaba

Qué de mí, sin tu sonrisa que me labraba
Sin tu risa chavala, cantarina,  a mi ocurrencia

¿Por qué te has ido, Cheli, sin despedirte?
Tendríamos varios hijos como tú querías           
Recibiría denso riego la rosa de tu lozanía
Hasta fructificarte como  espiga cargada

*

Oferta tardía  ante mi impertérrito mutis
Daríame  ganas levantarme y tomarte  los pelos
Decirte ¿Esperabas mi muerte para ofrecerme?
¡Ah bandido fabulador! ¡No te creo  lo que decís!
¡Hacia el fondo de un abismo anda a gruñir!

Menos mal no te ibas a dar cuenta, mi pupila
vibraba y mi corazón hacía amagos  bombear

*

No se cuando cerré la última vez
La puerta de mi casa
y migré hacia el otro mundo
No afino cuándo   último sueño
Y el primero del radiante arcano
Tal vez era cuando ya no necesitaba
el balón de oxigeno de ayuda  que me
proveía gas a mis alveolos malogrados

Fue como si me despertara una luz potente
como el reflector de la mesa de cirugía
Me asusté en un primer momento
pero luego  la calidez y el lugar silente
me digo que era un mundo diferente

*

Y podía ascender sin ahogo, y ver
La llanura blanca de mis nevados
Las calles de mi barrio, el mercado
La casa de mi tía Rigoberta Panda
que en tiempo de clases me alojaba
-Vecina al colegio donde estudiaba
Ente ambos una larga explanada que
Alfombra  nieve era en diciembre
donde con mis amigas jugaba-

Hete ahí el esplendor de otros picos
La laguna que cambia de colores
Patos y  parihuanas en el remanso
El Rumor dulce de los carrascales

Solíamos de una loma cercana caer
sentadas en una manga-tela plástica 
directo hasta el patio de mi casa
entre el alborozo de mis amigas

Pero esta vez son sueños torcidos
Te miro Amator que  vas adelante
quiero alcanzarte
echar mi brazo a tu cuello
y rodar enlazados por la empinada

Pero en una curva tú me esquivas
y yo voy de frente a un abismo
que no tiene pie de caída
y levo como un copo de nieve
-¿diseño fractal divino?-
que se demora aterrizar
y cuando lo hace es en otro manto…



sábado, 25 de marzo de 2017

ZELI (Poemario) XXXVI


XXXVI

Pero yo le conozco cómo es
Al poco instante se calma y me pregunta:

¿Has visto un insecto atraído  por una bombilla
Que da  vueltas en círculos  alrededor?
No tanto porque mi cuarto es pequeño
Es porque a éste lucífugo  le da de lleno
en un ojo más la luz que en el otro
por lo que tiende a moverse a más frecuencia
Una ala más que la otra

Así voy  ahora contigo Zeli
Mucho me inclino a pensar en ti
El gusto de escribir per se (1) me gusta
Cuando es más me enamoro de ti
Ontológico amor: El pasado puede ser presente
Creo que ahora te amo de verdad
Que en vida te tomó poco recibir de mí
­­
__
(1) Per se: Expresión latina que significa ‘por sí mismo’ o ‘en sí mismo’
Ontológico: La ontología es una parte o rama de la filosofía que estudia la naturaleza del ser, la existencia y la realidad, tratando de determinar las categorías fundamentales y las relaciones del "ser en cuanto ser".


XXXVII

Y me pregunta minucias, ahora
Mirando la calle en  alta noche
Ambos brazos pegados a la pared
en la umbra  sin conciliar su sueño

Me pregunta
-Cuando no encuentra en su libro
Que estuvo previo consultando:-

¿Quién tuvo paciencia  de veras
sembrar olmos tilos  y carpes    
en riscos empinados inaccesibles?              

Suavizo mi voz a su oído derecho
Mientras  va recostado, y le digo:

Muchas semillas provistas de vellos
actúan como planeadores naturales
en días de sol cuando no hace viento
merced a corrientes verticales de aire
Se elevan a considerable altura, y en
cuando el sol se pone, vuelven a caer,
a abrupta ladera y luego allí germinan

(Yo soy como ellas Desde mi altura
Vuelvo a caer al ecran de tus sueños)



XXXVIII

A media noche la luna se levanta
Por el lado oeste opta alumbrar
Imposible no se le pudiera ver
Nocturna, llena, inclinarse al mar

Inmensa grande creciente fastuosa
Hasta su abismo se le podía ver
Copérnico, su cráter mayor
Y el océano de llanura desierta

¡Qué  esplendorosa  y hermosa!
Dice cuando a mi lado interactúa

Cree
que mi casa se ubica en su planicie      
Y desde ahí me descuelgo a visitarle.



 ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017

ZELI (Poemario) XXIV


POSTRIMERIA_UMBRAL

XXIV

¡Qué lindo es tu esposo…
Viene cada día a verte…
Suerte la tuya vecina!
Le dije amigablemente
A cófrade de infortunio

Entonces me aclaró:
¿Sabes...? Ya no es mi esposo
Ahora soy la ex
Si viene es porque  yo le he pedido
Es que… sabes
Tengo miedo morirme sola

Tengo cáncer, me detectaron hace un año
Con un alargue de vida de año y medio
Me preguntaba en ese momento
¿Si era o no,  regalo de Dios vivir ese sobre tiempo?

No sentía los primeros meses nada doloroso
Pero las últimas semanas  al llegar aquí, sí,
El mal se va desarrollando, empeorando
Solo queda llevarle de la mejor manera

Antes de internarme
Después de muchos años fui a verlo  
solo para contarle mi enfermedad

Cuando fui estaba solo nuevamente
Había defenestrado a  cuarta esposa
Cuando le llamé por el fono no le dije
Que estaba mal

Tenía arreglado bonito el departamento
Velas encendidas música suave champan
Preparó  pollo al sillao -cocina excelente-
Y le dije con cierta  picardía olvidada
Veo que tú esperabas otra cosa de mí

Tal vez –dijo él-  espero reconciliarme
con la mujer que jamás he olvidado

Perdona que te frustre la fiesta,  dije
-Y así como te  conté así se lo mandé-

Tengo cáncer, me detectaron hace un año
Irreversible es y la cinta masking débil es

Nublaba su mirada, sombrío pensaba
¿Por qué no me lo contaste? Preguntó
¡Para qué! Le dije desenvuelta
Si yo fui tu esposa número dos
Y se que vas por la número cinco

Supuse que de mí no te acordabas
Solo he venido  para que me ayudes,
No es mucho lo que te pido ¡Fíjate!
Hemos un hijo, nunca te pedí nada por él
Solo te pido que me ayudes, ahora…

¡No, dinero no! ¡Despreocúpate!
Sino cuando no pueda hablar o tenga miedo
o no pueda valerme por mi misma
quiero que  me ayudes a morir;
morir como quiero estar, al lado
de alguien a quién  amé tanto .



XXV

Había propuesto no decirle nada
No se enterara  nunca mi deceso
Ni quería me viera en este  estado
Porque ya no era la que era
Prefería la sombra del olvido

Consignar en mi cabeza de una vez
No haberle tenido en  vida nunca
tal vez
Allá  tendría consuelo…esperarle

No teniendo acá ni un lenitivo
esperanzaba  como un cristo llegar
a un cielo con un nuevo despertar

Pero cuando me contó mi vecina
Que no quería morirse sola
Cambié de parecer y le llamé
El no sabía lo grave que estaba
Ni sabía que estaba en un hospital

Le pedí a mi vecina de sala
me hiciera el favor de llamarle
Lo hizo, y ansiosa le pregunté
¿Qué te dijo?  y ella respondió:

- Ya sé que está allí –eso dijo-
¡Salúdala de mi parte! –y colgó-

¡Cómo ha podido decir eso!
¡Eso aligeró mi última hora!



 ZELI/ autor Jrosual/ Marzo 2017