miércoles, 31 de mayo de 2017

FRASES 17/05

1. Aun no podemos gritar ¡fuego!
2. El colmo de un alpinista: Tiene oxigeno el balón  pero está congelado
3. Me niego a que se pudran estas venas
4. Es como ser la mujer de un alpinista: siempre en zozobra
5. Juncos de los humedales para hacer canastas
6. Viene de arriba pero no es un satélite
7. Un transexual puede ser amado por el fetiche que engaña pero si se descubre, no
8. Un bisexual puede desear a una mujer o a un hombre según sus antojos pero su identidad de género –él- prefiere ser una sola cosa
9. Aquel que se cree tonto no es tan tonto
10. Analfabeto funcional: o.86 libros por año (personas que sabiendo leer no leen)
11. Deja de decir mentiras sobre mí que puedo decir verdades de ti
12. El cielo es un océano de vitamina D
13. ¿Por qué te gusta jugar a Dios?
14. Tan repentino irrumpen las aves que verlos me marea
15. La delación por sí misma no vale tiene que ocasionar una importancia relevante
16. Robar es malo pero si necesitas algo lo tomas como un préstamo
17. ¡Cómo se le dice no a Dios! (las victimas refiriéndose a los sacerdotes pederastas que le abusaron)
18. Par de cucharas en un cajón de cuchillos
19. ¡Los peruanos tienen mucho que hacer  –por el desastre de las lluvias- pero apaga la puta tele!
20. Cómo se dice: ¿El vaso está medio vacío o medio lleno?
21. Tipos de delincuentes: los que roban  con pistola en mano y los,  con corbata en cuello
22. Pájaro viejo no entra en  jaula
23. Todo viaje a Italia es arqueológico
24. Solo el azar puede encontrar el azar
25. Puede haber hambre pero no puede faltar  el chisme
26. Uno puede caerse pero trata de caer para adelante
27. Autoridad que no abusa contradice su cargo
28. La revolución es casi espiritual: vaya de casa en casa y preséntese a su vecino
29. Los hermanos se pelean pero se quieren
30. Dos tormentas nunca serán iguales


martes, 30 de mayo de 2017

Cazador en carretera solitaria

Cazador en carretera solitaria

POR José Luis Durán King
En 1970, en un paraje a aproximadamente 26 kilómetros de Townsville, aparecieron los cuerpos destrozados de dos hermanas–de 5 y siete años—, quienes antes de morir fueron brutalmente violadas. Pasaron casi 30 años para que el doble homicidio se resolviera
Sólo fueron 32 años los que tuvieron que transcurrir para que se aclarara la actuación de un homicida serial en 14 asesinatos que tuvieron como escenario la carretera Flinders en Anthill Creek, Australia.

Robin Hoinville, de 18 años, y Anita Cunningham, de 19, gustaban de viajar de aventón. Al parecer eligieron al conductor equivocado, pues desaparecieron sin dejar rastro. En julio de 1972, la policía encontró el esqueleto de Robin, cuyo cráneo mostraba dos orificios por impacto de bala. Los restos de Anita no han sido hallados, aunque las autoridades especulan que sufrió el mismo destino de su acompañante.
Con cuatro homicidios a cuestas en una misma zona, la policía organizó la mayor cacería humana registrada en la historia de Australia, incluida una recompensa de 250 mil dólares a quien proporcionara información que condujera a la detención del criminal. Nada sucedió.
Más de dos décadas después fue detenido Arthur Brown, un enfermo mental que a todo decía sí, aunque ignorara de qué le estaban hablando. Finalmente fue liberado.
En 1975, el cadáver de Catherine Graham, de 18 años, fue recuperado por la policía en el cuadrante que el homicida había elegido para tirar a sus víctimas. La mujer fue violada y ejecutada a tiros.
En octubre de 1978, los cuerpos de dos hombres y una mujer –Gordon Twaddle, Timothy Thompson y Karen Edwards— fueron hallados en una locación cercana a Julia Creek. Los tres fueron asesinados a balazos.
Finalmente, el 3 de noviembre de 1982 el autoestopista Tony Jones desapareció. Fue visto por última vez caminando en Anthill Creek.
A partir de entonces, el homicida de la carretera cesó su actividad. La policía archivó los casos de los asesinatos, al tiempo que brindaba hipótesis de la posible muerte del criminal o de su estancia en alguna prisión.
Pasaron más de 30 años para que una hebra se asomara entre la madeja de desconcierto. Y la enseñó un hombre llamado Andy Albury, condenado y encerrado en 1984 por el asesinato de Gloria Pindan, una aborigen de Darwin.
El hombre utilizó una botella rota para mutilar y acabar con la vida de Pindan. Cercenó los senos y le extrajo los ojos a su víctima.
En 2004, Albury, matarife de oficio, ante la posibilidad de salir libre bajo palabra, señaló que no tenía interés de volver a la calle, que la vida en prisión no le sentaba mal.
Y no sólo eso: Albury compartió con uno de sus compañeros de encierro que había matado al menos a 14 personas en las inmediaciones de la carretera Flinders. El compañero de celda no se guardó el secreto y contactó al detective Les Chapman a quien contó todo.
Chapman visitó a Albury y éste no tuvo empacho en confirmar lo que había conversado con su compañero reo. Los casos fríos se descongelaron y las investigaciones han comenzado, sólo que ahora teniendo como eje la confesión de Albury.
De acuerdo con el detective Chapman, el señor Albury experimenta un gran placer en el acto de mutilar cuerpos. Considera que esa actividad hace que las cosas sean “interesantes”. El sospechoso nunca negó que mataba en la primera oportunidad que se le presentaba.
La solución de los casos, en caso de que esta meta se alcance, sólo abonaría en brindar un poco de tranquilidad a las familias de las personas que hasta la fecha están desaparecidas y que pudo asesinar Albury. Para un convicto que no muestra interés por quedar libre, el hecho de que aumente la cantidad de años que debe permanecer prisionero es algo que no le espanta el sueño.

WEB

lunes, 29 de mayo de 2017

EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS


EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS 

Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.

Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.

Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.

Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.

En una lluviosa mañana de inverno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto;
pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo
los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasó mucho tiempo...
y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.

Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros...


MIGUEL RAMOS CARRION

domingo, 28 de mayo de 2017

Nos olvidamos de vivir


V20_Familia 
Nos olvidamos de vivir
                        
Música bonita existía antes que naciera
No me hubiesen parido habría existido
No imprescindible para tal mi espectro
Como que es: solo sirvo para escucharla
                   
¿Madre, a Libertad Lamarque usted veía
¿O, acaso te llevó papá  una vez al teatro
cuando se presentó en Lima hace tiempo?
¿O, por lo menos, ver una película suya?

En el negocio me daban cierto crédito
Y mi preocupación era trabajar…trabajar
Para quedar bien con mis proveedores

Querría decir: , vivir te has olvidado                        
Pero callo, y sus ojos los míos adivinan
Y reconoce: Tienes razón hijo mío, así es.
__

Jrosual

sábado, 27 de mayo de 2017

Pesadilla en la calle del cerro

V20/ Sueños/ la casa vieja/ 

Pesadilla en la calle del cerro

Vamos bajando los racimos de plátanos verdes desde la parte posterior a la casa,  segundo piso, cuya puerta trasera, en este sueño, da a una  trocha  (a pesar que en mi casa del cerro la puerta no daba  sino a un camino angosto –calle-  tal que la carretera estaba a una cuadra ensenada arriba, pero así son los sueños, nada puedo hacer).

Nombraré a mis hijos varones  en orden ordinales de aparición en este valle de lágrimas,  ya que no tengo sus consentimientos para  revelar esta intimidad. Ya todos son mayores de edad.

Mis hijos se han metido en algo turbio, no sé en qué pero lo intuyo.

¡Te vamos a pagar, tu obedece nomás!, me grita Tercero,  enfadado como siempre. Me sorprende el cambio de este muchacho, recuerdo, cuando niño no dejaba de sonreír, reír por cualquier cosa,  era el más risueño de todos, hoy  siempre está amargado.

No me dicen en que están metido pero yo pienso para mí: Ya son grandecitos,  sabrán lo que hacen, me cansé de encauzarlos hacer el bien, a todos sufragué la universidad según mis posibilidades. Yo no quiero su dinero  pero les ayudo a bajar las ristras de plátanos de bacota recién paridas.

Estamos, como dije, en la casa del cerro, a pesar que de allí los saqué a otro barrio mejor cuando eran apenas  niños pero el sueño lo sitúa allí, nada puedo hacer.

Ya hace una hora que voy bajando la ristra de plátanos verdes cuyas aristas y angulosidades
me maltratan el hombro. Las bajamos de la tolva de un camión estacionado frente a la puerta falsa. Bajamos a pulso por la escalera quebrada, angosta, hasta la primera planta donde la apilamos.
Pero mi corazón está excitado, no es por la corona de plátanos, es por el presentimiento que algo va a pasar. A pesar que no sé  el nombre de la tragedia lo escucha mi corazón. La playa está aún tranquila  pero aún no se avizora el océano de dolor que se avecina.
Al dejar el último racimo, incluso,  parte del  raquis  chorrea látex, subo por la escalera, fatigado, y me encuentro que baja Primero, me saluda, me dice que necesita dinero para la matricula en un curso  de perfeccionamiento y me pregunta si le podría ayudar. Yo acabo de vender una camioneta y le digo: ¿Cuánto necesitas?, pero él  me deja con la palabra en la boca  y vuelve a subir la escalera. Este hijo, de niño tenía un cabello rubio a castaño, suave, muy suave que yo no quería cortarlo pero para que no le confundieran con una niña tuve que hacerlo apareciendo, luego, un pelo negro, poco moldeable que ostenta hasta hoy.
                                                                                              
Estoy por seguirle, por atrás me alcanza Segundo, un hombre muy sufrido por las injusticias, muy solidario con su madre, con los vecinos desprotegidos,  extremista de ideas pero pareciera que la inconformidad ante todo lo que ve y observa le rebasa y no tuviera puerta de salida a su joven corazón. Siempre taciturno, y conmigo molesto como si fuera el causante de la pobreza de la casa; tal vez tenga razón, yo entreveo que piensa así de mí aunque nunca me lo dijo. Me dice ahora, a la vez que me señala: ¡Llévate esa caja de basura! ¡Bótalo!
Es una caja corrugada que se sienta en un rellano de la escalera. Abro la caja y es mi ropa vieja, mohosa, donde algunos chanchitos de tierra (cochinillas,  Armadillidium vulgare) parecieran que estuvieran en un desfile militar.

En eso, escucho una explosión y gritos de horror en la segunda planta y en el hueco de la puerta trasera, un ruido que viene de arriba cuya onda explosiva nos empuja abajo, sin poder especificar bien qué artefacto la provocaba. Me recupero, profiero, ¡Mierda, que será! ¿Un atentado? ¿Una confrontación con desconocidos? Sea lo que sea, son mis hijos y tengo que defenderlos. Cojo una barreta apoyado a la pared y al primer escalón. Y subo. Segundo ya me ganó trepar. Veo a mi hijo Primero sobre el llano que va a un corredor que comunica los cuartos del segundo piso echando fuego con un lanzallamas sobre  últimos escalones empapados de combustible como impidiendo que entraran ¿Quién, o quiénes? ¿De dónde salió ese combustible?
Está Primero totalmente ofuscado, sus ojos vidrian, su faz ahueca; el olor es como a cable eléctrico quemado, el aire está enrarecido, el humo impide ver bien. ¿Qué ha pasado? Primero, no me responde. No se la suerte de mis otros hijos pero presiento algo más malo

Me despierto sudando gotas gordas que me empapa mi pijama afranelada.

¿Qué significa  este sueño? Si bien es cierto ya son mayores pero están lejos de mí. Me preocupa, saldré muy temprano a verlos.


viernes, 26 de mayo de 2017

Crisantemos

V20_Crima


CRISANTEMOS

¡Qué cuerpo ingobernable  me tiene o tengo!
Al calor me descubro y al poco rato siento frío

Igualito  mis pareceres me es incomprendible
Apertrechado de estar sereno salgo a la calle

Un alfeñique de ideas  rabisalsera que no falta
Habla estupideces y me altera sobremanera

Al parque de crisantemos voy a cubrirme raudo
Recuperar la fuerza espiritual, cosa que consigo

De regreso a casa una indirecta de un pariente
Revuelve alma y contengo harto no contestarle

Otra vez recurro al parque, esta vez, de tulipanes
Envidio al mendigo tendido en la alfombra de gras

Pensando vivir como él, a  la sombra del árbol, urdo
canto de oropéndolas y aroma de las flores, fraguo
              
Hasta que mi cuerpo alma suelden una vez por todas
Y creo que será cuando ambos al hueco  nos vayamos .
 __

Jrosual

jueves, 25 de mayo de 2017

Canción Paloma querida

PALOMA QUERIDA por José Alfredo Jimenez

Por el día en que llegaste a mi vida
Paloma querida me puse a brindar
y al sentirme un poquito tomado
pensando en tus labios me dió por cantar

Me sentí superior a cualquiera
y un puño de estrellas te quise bajar
y al mirar que ninguna alcanzaba
me dió tanta rabia, que quise llorar.

Yo no se lo que valga mi vida
pero yo te la quiero entregar
yo no se si tu amor la reciba
pero yo te la vengo a dejar.



miércoles, 24 de mayo de 2017

Cabezadas

V20_Ventanas 
Cabezadas

Afanoso soy para escribir
Me canso re escribiendo
Pero me llega un momento
Doy cabezadas sin querer

Dos minutos de ronzales
Y luego al despabilarme
Olvido qué es lo que sigue
Si voy adelante  o para atrás

Y ¡vaya!,  para buscar el hilo
Es difícil dar con el punto
Algo natural me molesta

¡Qué, si condujera un auto!
Ya no viviría para contarlo,

Por lo menos limo la grafía.

__
Jrosual

martes, 23 de mayo de 2017

Psico individualidades


V21_este pais
Psico individualidades 

Personas que amasan dinero multiplicando n veces su capital inicial, sin embargo, su aire pueblerino: chusco, sin brillo, no cambia.   No usa su dinero –ignora, lo que es peor -  en adquirir una  buena biblioteca, un buen equipo de informática para interactuar  con el mundo, por ejemplo;
Son comerciantes emergentes que toda la vida han vendido tal cosa y se hacen de dinero pero no se ilustran visitando  museos -otro ejemplo- lugares importantes  y significativos de la historia universal.

Aplican la cultura del chancho comen todo lo  que pueden no importándole los demás,  solo comer.

lunes, 22 de mayo de 2017

Psico individualidades

Hay personas que podrán amasar dinero multiplicando n veces su capital inicial, sin embargo, su aire pueblerino: chusco, sin brillo, no cambia   No usa su dinero –ignora, lo que es peor -  en adquirir una  buena biblioteca, un buen equipo de informática para interactuar  con el mundo, por ejemplo; 
Son comerciantes emergentes que toda la vida han vendido tal cosa y se hacen de dinero pero no se ilustran visitando  museos -otro ejemplo- lugares importantes  y significativos de la historia universal.
No estaría de más incluir a Lionel Meesi que cuando da un discurso deja mucho que desear,  es sumamente parco.

jueves, 18 de mayo de 2017

Cesaria Evora


Cesaria Évora (CANTANTE)

Voz nacida para ser libre

Me llamo Cesaria Évora. Soy una mujer africana. ¿Qué es lo que me gustaría que contaran sobre mí? Más que nada, que siempre he querido ser libre y permanecer soltera, y que jamás he aceptado vivir con un hombre oficialmente.

Yo tuve tres hijos y mucha gente solía criticar que me guste echar tragos, que fume tabaco, por mis matrimonios o porque me divorcio. Pero si estando en un bar tomándome un whiskey yo descubría que algunos se ponían a murmurar sobre mí, inmediatamente le pedía otro vaso de licor al cantinero sólo que doble, para que esa gente metiche de veras tuviera motivos de abrir la boca. Sin embargo, yo jamás presto demasiada importancia a los criticones. Las personas buenas, en cambio, con dinero o sin dinero, negras o blancas, siempre han sido nobles amigas mías.

Hace poco me compré un terreno cerca del lugar donde vivía cuando era niñita. El gobierno deseaba alojarme en “La Casa del Artista” aunque eso era para el resto de mi vida y aquella casona me hubiera resultado demasiado pequeña para mi madre, mis hijos, mis nietos y para mí.

Mi familia era muy humilde, aunque nunca pasamos hambre gracias a la ayuda de mis hermanos pues habían emigrado, a que alquilamos un ala de la casa de mi abuela, y a una parcela de tierra que ella cultivaba en el Monte Verde.

Cuando mi abuela falleció le lloramos mucho, porque todos la adorábamos. Yo estaba muy pequeña, pero recuerdo bien a mi abuelo materno. Había llegado desde Santo Antao para visitar a mi mamá que vivía en San Vicente desde niña. Era un tipo guapo, de rostro oscuro, cabellos lacios, parecía indígena. Mi madre se iba al trabajo y él se quedaba para cuidarnos.

Yo aprendí que es la vida bastante pronto, si bien mi infancia fue muy feliz. Bajo las lluvias me divertía con mis amigas haciendo muñecos de barro, platitos, cualquier cosa. Después los poníamos a secar para jugar con ellos. Y si caía una tormenta, los niños recogíamos el agua de lluvia con cubetas que luego llevábamos a nuestras casas.

Dejábamos al cieno asentarse en el fondo y nos bebíamos el agua que en verdad sabía muy rica. Había orugas por doquier, nosotros las metíamos en una caja de cerillos y a los pocos días salía una mariposa. Por aquella época, la hierba crecía enorme y todo lucía su bello verdor.

La huerta de mi abuela tenía sandías, maíz y frijoles. A las mazorcas le separábamos los granos que dejábamos secando para almacenarlos, por si acaso venían tiempos duros. Cada vecino se llevaba su porción. Pienso que esta costumbre de compartir la heredé de mi abuela y también de mi mamá, quien cocinaba para las personas más necesitadas de la región.

Empero, las lluvias cesaron de presentarse con su frecuencia regular, y en ocasiones únicamente caía uno que otro aguacero; pero provocaba grandes daños a las tierras y en nuestra casa. Las sequías dispararon entonces el precio de los productos comestibles, luego bajó la afluencia de barcos en el puerto y por fin, las compañías inglesas de carbón se retiraron. Todo eso lo cuenta la letra de aquella “morna”: “Um vez sonsente era sabe” (“Alguna vez San Vicente fue maravillosa”).

Mi padre había muerto cuando yo tenía siete años de edad y mi mamá me envió a un orfanato, sitio para huérfanos dirigido por monjas. Mis otros hermanos se habían marchado y ella necesitaba irse a trabajar. Allí permanecí hasta tres años, sólo que ya no aguantaba aquel ambiente religioso. Las monjas nos enseñaban a coser, a bordar y a planchar, pero esa no era la vida que anhelaba para mí, por lo tanto supliqué a mi abuela me sacara pues le dije que no me trataban bien, vivía como si estuviese encarcelada. Entonces me llevaron a casa de una tal señora doña María Amelia, ella tenía una escuela donde en las mañanas estudiábamos y por las tardes cosíamos, allí cursé los dos primeros años de primaria.

Navidades dignas

Se decía que la Navidad era una fiesta sólo para los “blancos”, o sea, para la gente rica, más no para nosotros.
Nuestros papás no tenían dinero y a veces nos regalaban una pelota; pero las muñecas y demás juguetes para chicos no los veíamos ni en sueños. Nunca tuvimos ningún árbol navideño en nuestro hogar. Hoy ya tengo, aunque diminuto, sobre la mesita de estar.

Sin embargo, nuestra Navidad siempre fue muy digna; mi madre recibía canastas que le enviaban sus hermanos o amistades del extranjero. Esa noche navideña lográbamos contar con una cena abundante, pero los demás días dependíamos del favor de Dios. A mí se me acostumbró a conformarme con lo que hubiera.

Y siendo ya Cesaria Évora, la mujer africana de Cabo Verde que nació para cantar “mornas” y para ser libre, yo no he puesto un pie dentro de ciertos lugares aquí en Mindelo que de plano, no los conozco. Por ejemplo, los clubes para gente rica donde celebran la Nochebuena y el Año Nuevo con bailes. He oído hablar mucho de ellos. Y el zócalo de la plazuela mayor, la Plaza Nova, que para mí no significa gran cosa, porque no voy allí ni nunca quise ir, excepto cuando iba a escuchar allí a mi hermano tocar con la banda municipal.

O cuando iba al cine, que me encantaba. Yo identificaba y reconocía a los actores de cine, mis preferidos eran Stewart Granger y Tony Curtis. De las actrices, mis favoritas son Gina Lollobrigida y Elizabeth Taylor.

Pero nunca he sentido nada particular por meterme a esa plaza. En tiempos del colonialismo portugués, a mi gente se le prohibía el derecho a caminar descalza por ahí, y quien careciera de dinero para comprarse un par de zapatos era obligado a quedarse en la calzada, sólo quienes los llevaban puestos podían hacerlo. Por ello yo prefería ir a otros sitios. En fin, que nada tengo que ver con la Plaza Nova.

Amores tempranos

Siempre he amado la libertad. Mamá trabajaba, yo me la vivía en la calle. Mi hermano Chico y yo teníamos una contraseña que era “quick!” (“¡apúrate!”, en inglés) y cuando él decía eso yo ya sabía que no había moros en la costa y podía salirme a dar una vuelta.

La primera vez que sentí palpitar mi corazón por algún hombre fue por un comerciante rico de Mindelo, yo tenía solamente 14 años y nunca se lo dije a mamá, me gustaba porque era muy atractivo, y por su aroma; además, alguien tenía que iniciarme para entrar en aquellos senderos… Nadie se dio cuenta del romance, hasta la fecha él y yo continuamos siendo buenos amigos, a él le agrada bastante mi manera de cantar aunque cuando nos conocimos ni siquiera sospechaba que me encantaba interpretar “mornas”. Yo era una chiquilla tímida y retraída, no tenía amigas y cuando se es de esa edad, una cambia a cada rato y es muy voluble. Nuestra relación no duró.

Luego conocí a Eduardo, el músico que descubrió mi voz. Así comencé a cantar por ahí, iba de aquí para allá con ese novio que tocaba guitarra y componía. Eduardo emigró después y se casó, pero yo no le quise rogar. Hoy radica en Holanda, inclusive me acompañó en un concierto que ofrecí en Rotterdam hace algunos años. Cuando di a luz a mi primer hijo, Eduardo quiso reconocerlo; no lo acepté pues él no era el padre. De todos modos, le puse Eduardo al bebé, en honor suyo.

Supe lo que era la vida demasiado temprano, yo a los extranjeros les fascinaba y no era sólo por mi voz. He tenido tantos esposos que ya perdí la cuenta el número de ellos, si bien ninguno lo ha sido de manera oficial. Los papás de mis hijos jamás vivieron conmigo, de hecho siempre he vivido con mi madre, su casa es sagrada. El papá de Eduardo, mi primer hijo, se llamaba Benjamín, nos conocimos a bordo de un barco donde él trabajaba como mecánico en jefe. Yo cantaba ahí y me sentí atraída por él. Nos veíamos cada vez que él venía a Mindelo, pero nunca me puso casa. Cuando quedé embarazada, se fue. Era portugués. Nunca más dio señales de vida y por lo mismo, Eduardo jamás conoció a su padre. Lo cierto es que yo me sentí profundamente herida con el papá de Eduardo por no querer reconocerlo.

Dos hijas con futbolistas

Tuve bastantes pretendientes, pero no pensaba en el matrimonio. Yo soy así. Estaba con uno y enseguida le echaba el ojo a otro. Puede ser que no deseara yo creer en los hombres, ellos solamente me divierten.

Me gustaban muchos futbolistas por guapos, por famosos. Eran buenos partidos. Y nada tontos, se juntaban con ricos comerciantes. Anteriormente, asistía a los encuentros de futbol pero hoy no lo hago más y así es mejor, de otra forma quizá ya me habría ligado con alguno.

Los papás de dos de mis hijas eran futbolistas, la primera murió recién nacida; la segunda es Fernanda, vive aquí con sus dos hijos: el mayor que se llama Alison y la pequeña, Janet, quien fue reconocida por un señor quien en verdad no había sido el padre. Mi nieta tampoco podrá conocer quién fue su papá. En tales casos, los hijos juzgan después quién será su auténtico progenitor, el que los concibió o el que los alimentó y los cuidó.

Muchas mujeres en Cabo Verde se ven obligadas a criar solas a sus hijos, sea porque sus respectivos maridos se desentienden, ora porque se van fuera a ganar la plata. En ocasiones, ellas también emigran y dejan a los chamacos al cuidado de los abuelos. Hay hombres que olvidan a sus hijos aún ganando suficiente plata como para enviarla y mantenerlos. En Cabo Verde, las mujeres tienen que rascarse con sus propias uñas.

El padre de mi segunda hija vivía en Mindelo, pero ni siquiera movió un dedo por ella. Yo lo amaba con ganas, estaba perdidamente enamorada de él. Un día, viajó desde Portugal una persona para verlo y como era un jugador excelente, lo contrató para un equipo de allá. En un principio, me enviaba algo de dinero que yo recogía en casa de una tía suya.
Pero un día, de la noche a la mañana desapareció. No obstante, creo que he corrido con suerte debido a que mi madre y mi hermana me han ayudado a educar a mis hijos con dignidad.

Sin castillos en el aire

A pesar de que mi abuela murió hace más de 30 años, la extraño con harta frecuencia. Tuve a Eduardo a los 18 y ella llegó a conocerlo. Murió de la emoción.

Un día, tiró el agua en la vía pública y un policía que pasaba por allí la vio, la detuvo, la condujo de la calle a la comisaría y para dejarla salir la abuela debió pagar una multa. Mi abuela jamás consiguió superar aquella humillación. Se puso enferma y al poco tiempo, la enterramos. Así nomás.

Yo nací para cantar, me atraparon las “mornas”, “las “coladeiras”, los “fananá”. He cantado en todas las islas de Cabo Verde, todas las adoro. Una vez, en Santo Antao, creí que el transporte donde viajábamos se iba a desbarrancar. La carretera se halla casi encaramada en todo lo alto y por ambos lados se extiende el precipicio, el vacío; parece que una estuviera entre nubes.

Sólo que yo no soy una mujer que se anda entre las ramas, menos entre las nubes. Yo hago lo que se me dé mi regalada gana. Algo que me gustaría hacer en verdad, eso sería poblar la desierta isla de Santa Luzia. Así tan solita como está, la isla debe andar muriendo de puro aburrimiento.


(Existe una versión al castellano de la biografía de Véronique Mortaigne publicada bajo el título Cesaria Évora, la voz de Cabo Verde en CIRCE Ediciones, trad. Juan Albeleira, Barcelona, 1998. 236 páginas.)

martes, 16 de mayo de 2017

Julio Iglesias & Nana Mouskouri - sé que volverás

Julio Iglesias & Nana Mouskouri - sé que volverás

(Nana)
Cuando pienso en ti
Me siento triste
Sola sin tu amor
Ya nada existe
Que difícil es
Es tanta soledad
Cuando pienso en ti
Y tú no estas

(Julio)
Cuando pienso en ti
Me siento solo
Yo me acostumbré
Tanto a tu modo
Nada es igual
Para decir verdad
Cuando pienso en ti
Y tú no estas

(Nana & Julio)
Sé que volverás amor
Sé que volverás amor
Sé que volverás lo se
Te quiero junto a mí

Se que volverás amor
Se que volverás amor
Se que volverás lo se
Te quiero junto a mi

(Julio)
Un amor así
Me da esperanza

(Nana)
Un amor así
Me da confianza

(Julio)
Un amor así

(Duet to end)
No puede darme más
Cuando pienso en ti
Y tú no estas

Sé que volverás amor
Sé que volverás amor
Sé que volverás lo se
Te quiero junto a mí

Sé que volverás amor
Sé que volverlas amor
Sé que volverlas lo se
Te quiero junto a mí

Sé que volverás amor
Sé que volverás amor
Sé que volverlas lo se

Te quiero junto a mí


lunes, 15 de mayo de 2017

SÓCRATES Y XANTIPA

SÓCRATES Y XANTIPA

Son muchas las anécdotas que nos han llegado acerca de la vida de Sócrates. En especial, de su relación con Xantipa, su malhumorada esposa.

Nietzsche lo pone como ejemplo de la contradicción que se da entre los términos “filósofo” y “casado”. Siempre se muestra a Xantipa haciendo la vida imposible a su marido, y este, con pleno dominio de sí mismo, aguantándolo todo. Alcibíades le dijo que cómo soportaba a Xantipa siempre injuriándole; Sócrates le contestó: “Pues lo mismo que uno se acostumbra al ruido continuo de una polea de pozo, como aguantas tú el graznido de tus gansos”; “Pero –le interrumpió Alcibíades– me dan huevos y crían”; “También me da a mí Xantipa hijos”, terminó el filósofo.

En otra ocasión Alcibíades, admirado por las violencias impertinentes de la mujer de su maestro, preguntó a Sócrates que por qué no había expulsado de su casa a una mujer de tan pésimo carácter. Sócrates le dijo calmadamente: “Soportando estos arrebatos en mi hogar, me ejercito, y me acostumbro para sobrellevar sin trabajo las impaciencias y las injurias de otros fuera de mi casa”.

También se cuenta que en cierta ocasión su esposa estaba tan descontrolada que se desbordó en improperios y luego le arrojó una palangana llena de agua. Él tomó las cosas con calma y dijo a los que allí estaban: “No os sorprenda que tras los truenos venga la lluvia”.

En fin, siempre en Sócrates tenemos al modelo de filósofo que lleva a la práctica aquello que enseña, aquello en lo que cree.

Por último, hay que decir, en honor a la verdad, que Xantipa permaneció fiel junto a Sócrates hasta que en la prisión le fue dado beber la cicuta.

Web



domingo, 14 de mayo de 2017

Cuidadora de enfermos en los hospitales

Rosa María Nápoles dice:
Fui cuidador por 23 años de mi Hija Sandra González murió hace 20 meses, desde que nació estuvo paralitica en cama, cumplí mi misión en la tierra y créame, estos niños son ángeles, la extraño muchísimo, y si lo tuviera que volver hacer lo volvería hacer.
Es mi mejor obra, mi amor a cambio de nada, hoy quiero mandar un mensaje a todas las madres del mundo, quiero decirles a todas que todavía tienen esos angelitos en sus manos, ámenlo, todos los días, abráselo todos los días denle mil besos mil apretones llenos de amor, para que hoy a pesar de extrañarla tanto se sientan tranquilas, que lo hicieron y se lo dieron todo en el mundo. SON ANGELES ACUERDENSE DE ESTOS, SON SERES DE LUZ LLENOS DE BENDICIONES. Un abrazo para todos eso ángeles que hay por ahí, de una madre Cubana.


Comentario web

FLORES EN EL ALTAR DE MARIA


FLORES EN EL ALTAR DE MARIA 

¿Por qué llevas, madre mía,
flores frescas y olorosas,
tan lozanas, tan hermosas,
a la mesa del altar?
¿Es acaso que a María
con cestas de flores llenas,
con lirios, con azucenas,
la podemos agradar?.

-Hija del alma, las flores
simbolizan la belleza,
la inocencia, la pureza,
de un corazón infantil;
la virtud esparce olores,
la virtud es dulce y pura,
la virtud tiene hermosura,
cual las flores en abril.

Y aquella Virgen gloriosa
sin borrón, sin mancha alguna,
más radiante que la luna
en toda su plenitud,
quiere en cada alma una rosa
que conserve la fragancia,
la pureza de la infancia,
y el brillo de la virtud.

¡Oh!, si quieres agradarle
sé para ella una violeta,
modesta, dulce, discreta,
llena de santa humildad;
y si quieres encontrarla
a tus clamores propicia,
aborrece la codicia,
practica la caridad.

Ama a tu Madre Divina,
conságrale toda el alma;
y si quieres hallar calma
en el valle del dolor,
huella la tierra mezquina,
y alza los ojos al cielo,
que allá tienes tu modelo
en la Madre del Señor.

Autor del poema: Silveria Espinosa de Rendón


A mi madre (ausente)


A MI MADRE
¡Oh, cuan lejos están aquellos días
en que cantando alegre y placentera,
jugando con mi negra cabellera,
en tu blando regazo me dormías!
¡Con que grato embeleso recojías
la balbuciente frase pasajera
que, por ser de mis labios la primera
con maternal orgullo repetías!
Hoy que de la vejez en el quebranto,
mi barba se desata en blanco armiño,
y contemplo la vida sin encanto,
al recordar tu celestial cariño,
de mis cansados ojos brota el llanto,
porque, pensando en tí, me siento niño
Un golpe dí con temblorosa mano
sobre su tumba venerada y triste;
y nadie respondió ... Llamé en vano
porque ¡la madre de mi amor no existe!
Volví a llamar, y del imperio frío
se alzó una voz que dijo: ¡Si existe!
Las madres, nunca mueren ... Hijo mío
desde la tumba te vigilo triste ...
¡Las madres, nunca mueren!
Si dejan la envoltura terrenal,
suben a Díos, en espiral de nubes...
¡La madre, es inmortal!

Autor del poema: Vicente Riva Palacio


¡MADRE MIA!

¡MADRE MIA!


Cuando los ojos a la vida abría,
al comenzar mi terrenal carrera,
la hermosa luz que vi por vez primera
fue la luz de tus ojos, ¡madre mía!.

Y hoy que, siguiendo mi escarpada vía,
espesas sombras hallo por doquiera,
la luz de tu mirada placentera
ilumina mi senda todavía.

Mírame, ¡oh madre!, en la postrera hora,
cuando a las sombras de mi noche oscura
avance ya con vacilante paso.

Quiero que el sol que iluminó mi aurora
sea el mismo sol que con su lumbre pura
desvanezca las brumas de mi ocaso.

Autor del poema: Rafael Escobar Roa


viernes, 12 de mayo de 2017

HUAYCOLORO Relatos de una inundación: La desidia cuesta caro


LA DESIDIA CUESTA CARO


Un proyecto de hace muchos años
Para contener la furia del  río
en la gaveta de una alcaldía dormía
hoy por fin el agua se lo llevó consigo

El costo era  doscientos millones* 
Luz verde todos los estamentos dieron
Menos el de Economía y finanzas
Cuando se preguntó ¿por qué al bloqueo?

No había retorno a la inversión, dijeron
¿Qué querían? ¿Un peaje recaudador
como al ingreso y salida de la capital
y lo administre consorcios extranjeros?

Ora reconstruir el mal, en el mismo lugar
lo menos cincuenta veces más costará
__
*de soles, año 2003


EPILOGO


En mi casa hay sillas libros artefactos...
Es decir nada falta –creo-
Para un pobre viejo como yo

Pero lo que falta es  entusiasmo por vivir
Ají para  des huevarnos
Reanimarnos
Cada uno de mis hermanos incluyéndolos
Camina con su pesada carga en la espalda
Incluso mis hijos mayores
Teniendo lo básico en casa no quieren dejarla
y buscar retos afuera
Yo viejo tonto me doy derecho exculpándome
Por ser viejo

Viendo cómodamente por televisión
la catástrofe  de nuestro país
Familias jóvenes que lo han perdido todo
Porque de ellos generalmente sus casas son
No pueden levantar aun  en un lugar seguro
Me da que pensar pero he ahí el acicate

He allí el aguijón para empezar de nuevo
Empezar a moverse, zarandearse por el bien
Gozar al recuperar algo nuevo en un día nuevo
Nueva vajilla, nuevo catre para dormir
Un nuevo televisor para remplazar al ido

¡Damnificado!, solo te queda el entusiasmo
Y eso está en ti, y  sé que  vas a revertirlo
Porque la historia lo demuestra
El peruano es luchador ante el infortunio.



FIN


Autor Jrosual /marzo 2017


jueves, 11 de mayo de 2017

HUAYCOLORO Relatos de una inundación: Venezuela


VENEZUELA


Hace poco nos preocupaba Venezuela
País que sufre la carestía porque
su gobierno lleva por un camino
sin referente en el mundo haya triunfado
¿Qué país ha llegado al comunismo
O al socialismo bien llevado?

A mi me gustaría vivir en país comunista
donde la igualdad sea para todos
Donde el fruto se repartiera entre  todos
Donde habría trabajo para todos según sus habilidades
Pero no existe tal sino en  sueños
Y  los –pocos- gobiernos  que hoy prometen llegar a ello
Se etiquetan  ser los únicos con la capacidad
De llevarlos a tal
Por eso no quieren dejar el gobierno* 
Por eso  tilda con la peor estofa
A los que le contrarían

Pero el costo en llegar a ello es alto
Y la mayor de las veces por no decir todas, inútil

Así veíamos a Venezuela
País hermano vecino pero distante sus penurias

Pero solo ha bastado unos días sin agua potable
En la ciudad para que la gente se haya encrespado
Por las colas, por la ración de un balde de agua
Respondía mal en el trabajo
Porque iba sucia y no podía bañarse
No podía laborar bien con el sanitario apestando
Vociferaba gritaba se indisponía con los usuarios
Se peleaba con otros  en los supermercados
Por unas botellas de agua embotellada

Hasta yo, en el trayecto a casa
Vi en una practitienda Tambo  
La gente cargaba  los refrescos embotellados
No había reparo si era de piña chicha o maracuyá
Compraban lo que había
Y sí en frascos grandes mejor
Yo también me  auné al desespero
-claro, sabía que no había para beber en casa-
y cogí las ultimas seis botellas de chicha morada

Estamos como en Venezuela  por un momento, pensé
O volvíamos al tiempo de Velasco** o al primer gobierno de Alan
Lo que redunda: control de precios en un país, y se dice socialista, no funciona, no por sus conceptos sociales
sino por la angurria de los que la llevan a cabo.
__
*por concepto del petróleo Venezuela ha tenido ingresos desde 1999 hasta 2014, o sea todo el periodo chavista la  friolera de US$ 960.589 millones ¿será por esto?
**El gobierno de Juan Velasco Alvarado, inició el 3 de octubre de 1968 con un golpe de estado institucional y terminó el 29 de agosto de 1975 con el Tacnazo (golpe militar realizado por Francisco Morales Bermúdez).


MAR TU  NOS DAS TU NOS QUITAS


Mar de Grau, mar que formas nuestro norte
Tu nos das la riqueza tu nos las quitas
Mar –usual-  agua fría yace en tu seno
y surtes el fitoplancton  necesario
alimento primario del ecosistema
que luego en su cadena trófica llega
a la adultez del atún mero o anchoveta (1)

Mar -usualmente- agua fría  su cama
Pero el agua caliente que llegó de Oceanía
ante la ausencia de los vientos alisios( 2)   
Este año, la temperatura no la menguaron

En los provincias del norte, principalmente
Este Niño se salió de su madre.
__
(1) En proporción, una tonelada de este último habrá requerido, para su existencia y desarrollo, cinco mil toneladas de fitoplancton, como parte de lo que se denomina cadena trófica.
(2)sur a norte.



Autor Jrosual /marzo 2017 

miércoles, 10 de mayo de 2017

HUAYCOLORO Relatos de una inundación: Letargo


LETARGO


Pueblos de la vera norteña
Que cuando cualquiera viaja
Por su cordón umbilical
-La carretera panamericana-
Amodorrado parece el lugar

Cogidos dormidos  paisanos
Bajo el sol alto inclemente
Flanqueado a verdes valles  
o una avenida de  algarrobos
Fieles son acompañando al río

Y la fresca brisa del mar cerca
Fuera de ello, arena de desierto

Hasta cierto punto al forastero
querría radicar en su vereda
estar como los vecinos sosos
que duermen en el largo porche
mientras  madura  la caña
o las mies a la pronta cosecha

De no ser  la escasa actividad
concernido  a la  agricultura y
a las caletas de rutinaria pesca
no terminan animar al forastero

Cogidos dormidos  paisanos
contentándose  varias centurias
Hoy por fuer se va la parsimonia
Anegadas casas  plazas cementerios
El agua le llega hasta el ombligo
Tupido trabajo ahora les espera

¿Cómo estará las piernas varar a diario
el agua estancada -ora de varios días-
ante la proliferación de las larvas?
¿No será castigo divino a su calma?


NO APRENDEMOS


Creo que el gobierno reparará
los daños mayores  -es ineludible-
Puentes carreteras  postas colegios
El resto dejará al pueblo se las vea

Como pasó con el terremoto de Pisco
No tenemos referencia de salir firmes
De alguna tragedia en nuestra historia
Tal fue en el Niño del 98 como el 83

No hemos aprendido a ser cautos
No se hace las obras de contención
Tanto del gobierno como el vecino

Ejemplo, ante la pendiente  -talud-
Desprovista  de cobertura vegetal y
evitar –menguar- el desprendimiento
no hay una cruzada de reforestación

Solo el pueblo remodelará sus casas
Resurgirá  de entre sus cenizas
Mejor dicho parafraseando la biblia
Concebirá al hombre desde el barro


UN REMEDIO IRREALIZABLE


Un remedio -estando lejos podría pensar-
En vez de utilizar las registros de la calle
para desaguar el intenso rebose del río
otra alcantarilla sería mejor construir
especial para la correría de las aguas
Y éstas desemboquen al mar, sí cerca
O estirarla cinco kilómetros  del pueblo
Para regresarla al lecho del río madre

Pero la cosa no funcionaría así, repito
no solo agua es lo que viene, en realidad
Lodo piedra maleza cercos barreras trae
que forma, luego, una primera pasta

Para darnos una idea un caso que pasó
Cuando luego de la primera  avenida
Un hombre quiso rescatar su coche  
El lodo llegado al centro del aro trece
No pudo sacarlo por más empeño dado

Cuando pasó el segundo Huaico fue inútil
El barro llegaba hasta la manija de la puerta
Y al tercero casi orillando el riel del techo

El huaico se lo hubiese llevado sí parqueaba
en la calle, pero no, estuvo en una cochera  
*
Yo también pensaba que sería solución
las alcantarillas subterráneas -o abiertas,
con puentes peatonales cada trecho-
exclusivamente para la torrentada
como la ciudad de Londres y otras donde
la lluvia es más intensa y constante

Y en tiempos de no lluvia utilizarla
como  vía expresa incluso con garitas
que para el mantenimiento serviría
y suspender la vía carrozable
solo en las tres semanas de lluvias

Y el desagüe de la alcantarilla
a estanques o  represas llevarlo
-con inversión y usufructo particular-
El  plus a sus cultivos le sirviera
Y el resto -si cerca-  desembocar al mar
- si lejos- rencausarlo  al mismo lecho

¿No era mejor hacer estos proyectos
Que tres vías transoceánicas hacer
Por más de quince mil millones de dólares
Do apenas pasan unos cuantos carros al día?

La transoceánica  no estaba en cabeza de nadie
No fue ofrecido en la campaña de Toledo* 
Que de la noche a la mañana fue germinada 
Y un buen día salió él animando sus bondades
Su utilidad y demás aderezos mentirosos
- ya había recibido dinero  bajo la mesa-
De unas grandes constructoras favoreciendo
-contados con dedo de la mano- solo a pocos

Que hoy recién se está develando ¡por bien!
Y no por gracia de nuestro aparato judicial
sino  revelación de magistrados extranjeros

Como país de planes quinquenales carecemos
Debería estar después que salga cada presidente
hacer lo que está proyectado los siguientes cinco
diez o los quince años después
Así evitaría que cada loco presidente salga
con su cuento de la noche a la mañana

Pero esta praxis corrupta se dio y se da aun:
¿No era mejor emplear los recursos financieros
-cerca a mil millones de dólares, por ejemplo-
En construir el aeropuerto de Chincheros
Considerarlo  la obra como gubernamental
en dejar que la usufructúen los extranjeros
Administrando tal en  cuarenta largo años
Solo con apenas haber invertido una bicoca?

¿No hay indicio de corrupción a saber
que la hermana del primer ministro Zavala
Era accionista de la empresa concesionaria?
Un punto porque aún se está desvelando  otros
¿Pasaremos metiendo presidentes en chirona?
Incluso ¿Cómo pueden lucrar en pleno desastre?
*
Pero la cosa no funcionaría así, repito
En realidad no es solo agua  lo que viene
Trae lodo piedra maleza cercos barreras
que forma luego una primera pasta

Alcanza medio metro en cada untadura 
Y si son tres, metro y medio de altura
Y es porque los andes están cerca al mar  

No como el Missouri, el Bermejo argentino
las montañas que la generan están lejos
Y son incluso  ríos navegables

En la cuenca del río Rímac es más agravante
Los migrantes que vienen del oriente
O de la serranía –generalmente- asientan
Sus casas a la ribera en precaria fábrica
que pronto son reconocidos Asentamientos
Y tienen luz agua de las mismas compañías
Y al poco tiempo  registrado por  COFOPRI**
Como propietario del predio en la travesía

Algo que no debe la cuenca seguir así
Una autoridad autónoma debe haber
Que autorice las construcciones a la vera
Con  parámetros profesionales adecuados
vivienda industria o comercio según sea

Ejemplo, se ve por la televisión
Una comerciante damnificada
su negocio el río había barrido
-restaurante turístico en Santa Eulalia-
Sin pena dijo: El río me ha perjudicado
Se ha llevado  los enseres y la cocina
No importa Yo no me voy a quedar
Volveré pronto  mi negocio a levantar

¡Claro! porque el negocio le reditúa
Si lo  perdido es como veinte mil
En un par de meses lo recuperará
Y quince años tiene para usufructuar
Hasta que llegue el otro Niño travieso

Porque se volverá a lo mismo y peor
Más aglomeran  estrechando el cause
Al estrechase éste la ría cobra más fuerza
Y esa energía golpea con más daño
Y horada fácil la ribera del reguero

Evacuación de los mismos debe haber
De todos los hacinamientos cerca del río.
__
*presidente 2001-2006
**Organismo de Formalización de la Propiedad Informal               


 Autor Jrosual /marzo 2017