sábado, 26 de diciembre de 2020

Nuevo Titanic

 Un segundo Titanic se está construyendo en China y completará la ruta del original en 2022

Publicado:

24 oct 2018 14:57 GMT



Para evitar el destino de su precursor, la réplica del legendario trasantlántico contará con las más modernas tecnologías de navegación y seguridad.

Un segundo Titanic se está construyendo en China y completará la ruta del original en 2022 

El transatlántico británico Titanic, naufragado en abril de 1912.

Science Museum / www.globallookpress.com

Una copia del legendario transatlántico británico Titanic se está construyendo actualmente en China, informa USA Today. Se planea que la réplica, bautizada como Titanic II, realice su travesía inaugural, de dos semanas de duración, en 2022.


El barco tendrá el mismo diseño del interior que el original y navegará inicialmente de Dubái a Southampton (Reino Unido), desde donde partirá hacia Nueva York (EE.UU.), repitiendo así la ruta del primer Titanic, que zarpó con infausto final desde la ciudad británica el 10 de abril de 1912.


El proyecto estuvo estancado durante varios años a causa de una disputa financiera, pero ahora la compañía constructora, Blue Star Line, acaba de anunciar su reanudación.


Se estima que la creación de la réplica costará 500 millones de dólares. El nuevo barco tendrá casi la misma capacidad de pasajeros que el original, 2.400 personas, y 900 miembros de tripulación.


El hombre que pudo ser responsable de la catástrofe del Titanic (y no iba en el barco)

El hombre que pudo ser responsable de la catástrofe del Titanic (y no iba en el barco)

Para que no se repita la tragedia, el Titanic II nave contará con las más modernas tecnologías de navegación y seguridad y tendrá una provisión suficiente de botes salvavidas.


"El barco seguirá el viaje original, llevando pasajeros desde Southampton a Nueva York", dijo a MSN el presidente de Blue Star Line, Clive Palmer, "pero también dará la vuelta al mundo, inspirando y fascinando a la gente mientras atrae atención inigualable, intriga y misterio en cada puerto que visite".




viernes, 25 de diciembre de 2020

Respecto a una fotografía que me enviaron

 



En primer plano se ve la pampa aún con desmonte, luego lo aplanaron y dio paso

exactamente a La pampa donde niño, yo, jugaba a la pelota con Nico, Reymundo, Lucho, Jhony , Amado, Cheto, los dos hijos de Billón, el que jugaba con soporte ortopédico de fierro (me olvidado su nombre)

           

 Un  poco de historia:

La pampa  antes que fuera llamado  Séptima zona era hacienda de los agustinos desde la iglesia Los barbones -última cuadra de la avenida Grau- hasta las faldas del cerro. Sus moradores eran  negros que sembraban productos de pan llevar.


En la invasión del 45’  los  migrantes de la sierra ocuparon, primero,  los cerros de 

el Agustino , San Pedro y San Cosme debido a que Lima  era muy chica para  tanta gente que empezaban a llegar de la sierra.


Cierto, había chacras, terrenos eriazos  en Santa Anita, Salamanca, San Luis, por todo sitio alrededor de Lima pero nadie podía invadir porque tenían dueños y si unos lo hacían lo sacaban a balazos la policía. Entonces invadieron los cerros.


Esta foto debe ser del año 50, antes que me llevaran a vivir allí porque no se ve la casa del “chileno”, de “cholitin”, de Medina; y el local comunal está a medio construir, sin embargo, se nota la cruz que luego llevaron al arriate encima de tu casa.


Bajando el local hacia la carretera Marcelino Torres   se ve un grupo de casas de estera que obstaculizan la calle y curvan la carretera.

Ese grupo de casas eran de negros, supongo que desalojados de los corralones de la pampa por los que se dedicaban a empadronar y traficar lotes.

Esa ralea de casas tenía un pasaje abierto por donde niño solía curiosear, en efecto, todo eran familia morenas.


Te cuento, en tiempo de navidad en un día 24 a eso de las siete de la noche salía de ese cama de casas niños zapateadores, morenitos todos, vestidos de blanco con doble banda en el pecho adornado con lentejuelas, espejos, pedrería, con sombrero de copa alta.

Acompañado por un violín empezaba la ronda villancica, acompasados cada integrante con una campana y una especie de chicote que tomaban por las puntas y acompañaban el zapateo con gracia y energía. Se detenían y cantaban una tonada algo así:

“mi mama me entregó al niño Jesús…” y reanudaban el zapateo.


Bajo la dirección de un caporal mayor que iba adelante.


La pallita de morenitos danzaban de frente hasta la entrada del barrio:

el pilón*

la línea del tren que venía de Atocongo

la sequía que venía de Santa Anita*


Luego regresaban. A la altura del colegio amarillo 581 -parte trasera- bajaban por el talud a la pampa hasta la posta antigua -en cuya pared grande se veía películas al aire libre- que ya no existe, y regresaban a la tanda de casas  donde había un nacimiento negro y las señoras morenas daban  chocolate y dulces a los bailantes y vecinos.


¡Cómo no reconocer esta foto, primo!

¡ feliz navidad!


_

*primera cuadra de la actual avenida Riva Agüero del distrito El Agustino


Pastoras de Huañec

 




DANZA PASTORAS DE HUAÑEC DE YAUYOS DE LIMA
(Monografia, Reseña, Glosa, Audio y Video)

DEPARTAMENTO: LIMA
PROVINCIA: YAUYOS
DISTRITO: HUAÑEC
COMUNIDADES: HANANYAUYINOS Y YAUYINOS
GENERO: COSTUMBRISTA

BREVE DESCRIPCIÓN DE LA DANZA HUEÑEC DE YAUYOS DE LIMA

La historia de las pastoras de Huáñec o "Huañas" es muy antiguo, se remonta la época incaica, cuando en Huáñec ya existia un poblado, que fue fundado por Tupac Inca Yupanqui.

Las mujeres de Huañec, llamado también "huañas" vestían en su mayoría un cotón verde con anacos azules, adornadas de flores en la cabeza y con azucenas, flores naturales atadas a una vara, así danzaban al compás de flautas en homenaje a las primeras lluvias de Diciembre y enero, sobre el fresco barro que daba inicio a la temporada de siembras. Esta danza era por lo tanto de estricta gratitud a las lluvias, que daban vida al suelo serrano.

Con la llegada de los españoles, se produce, el sincretismo religioso, es decir se sobrepone criterios religiosos europeos sobre los creencias incaicas. Así por ejemplo, ante la creencia de los incas en la protección de los "Apus" o cerros, se ordena colocar cruces en la cima de los cerros considerados "Apus" y ante éstos danzaban las "huañas" que era de gratitud a la lluvia se sobrepone el nacimiento de Jesús (Navidad) que coincidía por aquellas fechas.

A partir de entonces se llaman "pastoras" por la adoración ante el nacimiento.

Sin embargo el nombre de "Huañas" todavía subsiste en muchos pueblos como Viscas, Omas, etc. Lo que demuestra su origen en Huáñec.

La danza de pastoras ha ido adquiriendo distintos matices ya sea en el vestuario, en el ritmo de la danza, en la coreografía, etc. Sin embrago, en esencia es un baile alegre, perteneciente a un rito, en la antigüedad pagano a las lluvias, y en la actualidad al nacimiento del niño Dios.

La Municipalidad de Huáñec ha declarado a la danza de pastoras o "Huañas" Patrimonio cultural, producto de un proceso de mestizaje y carácter sincrético propio de la historia del Perú. No es de ninguna manera invento personal de alguien y menos de los últimos años.

Es por ello, que cada año se renueva esta costumbre en Navidad y Año Nuevo con la danza que realizan las pastoras de los cuatro barrios de Huáñec: Asturias, León , Gales y Granada.








 Fuentes:
 http://wwwhananyauyos.blogspot.pe/2015/01/fiebre-de-pastoras-yauyinas-con-la.html


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Enviado por reynaldo escoque 
Etiquetas: DANZA PASTORAS DE HUAÑEC DE YAUYOS DE LIMA
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miércoles, 23 de diciembre de 2020

Michael Chabón


La ascendencia judía del escritor estadounidense Michael Chabon, premio Pulitzer 2001, ha marcado su obra hasta que un viaje a Israel y los Territorios palestinos ocupados le hizo cambiar de perspectiva y criticar, sin ambages, la ocupación.
Un viaje en el que se dio cuenta de "la verdadera naturaleza" de la ocupación israelí, cuenta en una entrevista telefónica con la AFP a su regreso a Estados Unidos.
"Parte de lo que lo hace especialmente horrible para mí y distinto del 'apartheid' es que lo están haciendo los judíos y yo soy judío", dijo a la AFP por teléfono después tras el viaje del mes pasado.
Michael Chabon, de 52 años, autor de las "Extraordinarias aventuras de Kavalier y Clay" sobre dos primos judíos antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial ya había visitado Israel en 1992. Pero no empezó a preocuparse por la ocupación hasta que su esposa, la israelí Ayelet Waldman, viajó al país hace dos años. Este viaje "le abrió los ojos" a ella, también escritora, explica Chabon. A raíz de eso el matrimonio comenzó a militar contra la ocupación israelí. En abril organizó una visita a la Cisjordania ocupada, para escritores estadounidenses. Lo hizo en cooperación con "Breaking the Silence", una oenegé israelí que ofrece a los soldados la posibilidad de denunciar de forma anónima los atropellos cometidos por el ejército en la zona.
Así fue cómo hablaron con palestinos de Jerusalén Este y de varias aldeas de Cisjordania.
Israel ocupa Cisjordania desde 1967 e impone restricciones a los 2,5 millones de habitantes palestinos, además de construir colonias consideradas ilegales por la ONU. También anexionó Jerusalén Este, que los palestinos quieren convertir en la capital de un futuro Estado independiente.
Aunque se retiró de la Franja de Gaza, la comunidad internacional considera que este territorio sigue bajo ocupación debido al control exterior ejercido por Israel, que lo somete a un bloqueo draconiano.
La perspectiva de un Estado palestino independiente formado por Cisjordania y Gaza con Jerusalén Este como capital parece más lejana que nunca, y la colonización continúa.
En una entrevista con la publicación judía estadounidense Forward, Chabon dijo que la ocupación es la "injusticia más grave" que ha visto nunca.
Estas declaraciones han suscitado reacciones en Internet. Michael Chabon "no ha visto gran cosa en su vida", tuiteó Arsen Ostrovsky, uno de los principales defensores de Israel en las redes sociales.
El escritor no retira nada de lo dicho, aunque entiende que les moleste que las críticas provengan de un judío estadounidense.
"Que personas que pasaron por una persecución tan horrible y prolongada, den semejante giro y finalmente opriman a otro pueblo a un nivel burocrático tal es de alguna manera para mí mucho más desalentador que el apartheid -por horrible que fuese el apartheid- y con esto no intento minimizarlo".
Michael Chabon asegura que no es hostil al Estado hebreo. "Yo era tan parcial a favor de Israel, y creo que todavía lo sigo siendo en algunos aspectos, que prefería ignorar" la ocupación, declara.
"Es lo único que se puede hacer si uno quiere aferrarse al apoyo a Israel: ignorar (la ocupación). El gobierno (israelí) lo sabe y por eso se esfuerza tanto en ocultarlo e impedir que la gente, incluidos los israelíes de a pie, lo vea", destaca.
El gobierno israelí no ha reaccionado a las declaraciones de Michael Chabon.
Él y su esposa publicarán un libro escrito por 25 escritores estadounidenses sobre la vida bajo ocupación israelí. Los beneficios de las ventas serán para "Breaking the Silence" y para una oenegé palestina.

domingo, 20 de diciembre de 2020

caminar entre las Torres Gemelas: el Funambulista Petit Philippe

Philippe Petit, el hombre que cruzó las Torres Gemelas en la cuerda floja
El equilibrista francés hizo historia en 1974 cuando caminó entre las Torres Gemelas por casi una hora. Su impresionante historia todavía da de qué hablar.

Philippe Petit el equilibrista que caminó entre las Torres Gemelas  Petit paralizó Nueva York en 1974, cuando llevó a cabo el conocido 'crímen artístico del siglo XX', caminar entre las Torres Gemelas, en su punto más alto, por 45 minutos. 
Philippe Petit se ganaba la vida en las calles de París haciendo malabares hasta que a sus 18 años un aviso en un periódico, que anunciaba una construcción sin igual en Nueva York, cambió su vida. El francés, que en ese momento perfeccionaba las artes de caminar la cuerda floja, cortó el pedazo de periódico y lo guardó. Petit describe la escena en el documental Man on Wire (2008) y confiesa que en ese instante descubrió su sueño. El aviso mostraba cómo serían las futuras Torres Gemelas, las comparaba con la Eiffel, y le señalaba el lugar que esperaba para pasar a la historia. Las edificaciones no existían aún, lo que funcionaba a su favor pues le daba tiempo para planear. Seis años después, en 1974, cumplió su cometido.

El francés no deja de elogiarse a sí mismo cuando habla de su vida. Sabe que aun con el pasar de los años sus hazañas sorprenderán a propios y extraños. El escritor neoyorquino Paul Auster quedó maravillado, y luego de conocer al francés en 1980 tradujo al inglés su libro To Reach the Clouds (Alcanzar las nubes), que el director alemán Werner Herzog llamó un “manual de instrucciones para los que algún día pretenden lo imposible”.


Precisamente, ese relato de Petit inspira la película En la cuerda floja (2015), del director Robert Zemeckis. La cinta retrata con una perspectiva hollywoodense la hazaña de Petit en la cuerda floja cuando caminó entre las Torres Gemelas y paralizó la Gran Manzana un nublado día de agosto. Por casi una hora, decenas de transeúntes quedaron pasmados mirando hacia arriba mientras Philippe, acosado por la Policía y gozando el momento, iba, venía, se arrodillaba y acostaba sobre un cable de hierro, sin protección, a 411 metros de altura.



El director James Marsh plasmó la historia desde otra perspectiva en el documental Man on Wire (2008), por el que ganó un premio Oscar en 2009. Y si bien la crítica ha sido dura con Zemeckis y con el protagonista Joseph Gordon-Levitt, nadie se había atrevido a mostrar lo que Petit vio desde el techo del mundo. Después de todo, ninguno de los asistentes de Petit grabó video ese agosto de 1974. Zemeckis también hace de su película un homenaje a las torres, que desde 2001 solo persisten en la memoria y cuya destrucción afectó al francés sensiblemente. “Es difícil compartir lo que sentí, tenía una relación íntima con ellas”, dijo Petit al diario The Observer en 2014, “¿Cómo hablar de las torres cuando murió tanta gente? Es difícil, pero esas torres eran humanas para mí”.





Philippe Petit tuvo problemas en la infancia: en los muchos colegios por los que deambuló sus profesores le criticaban sobre todo su falta de concentración, y sus padres nunca fueron una influencia en su vida, los llama una “entidad ausente” de la que prefiere no hablar. Pero él tenía sus propios planes. A los 6 años se enamoró de los trucos de cartas, desde los 13 adoptó el malabarismo y a los 16 se convirtió en equilibrista. De pequeño pidió consejo a magos y malabaristas y aprendió la importancia de la fluidez en los movimientos para alcanzar la perfección. Con esa enseñanza a cuestas, Petit ha afirmado muchas veces que desde entonces tuvo pocos guías y que él mismo fue su mejor profesor.

Como una condición inviolable de su arte, Petit respeta casi a nivel místico los espacios que atraviesa en su cuerda floja. Y si bien ha realizado legalmente muchos de sus trayectos, el precio de la inmortalidad para este hijo del peligro también se mide en sus arrestos. El francés de 66 años de edad asegura haber caído en manos de la Policía más de 500 veces por perpetrar su especial tipo de crimen, que no lastima a nadie y solo pone en riesgo su propia vida.

Ese respeto al espacio y esa omisión de las leyes marcaron la pauta a Petit y a sus ayudantes cuando empezaron a darse a conocer en los años setenta. Extendieron su cuerda floja en edificaciones icónicas y le permitieron al funambulista recorrer trayectos espectaculares. En 1971, varios diarios parisinos registraron su nombre luego de que caminó entre las torres de la catedral de Notre Dame. Dos años después, en 1973, lo hizo en el Harbour Bridge de Sídney, Australia, y sin perder impulso dio rienda suelta a su magnum opus en las Torres Gemelas de Nueva York.

Los pormenores de esa hazaña son impresionantes. Petit preparó el ‘crimen artístico del siglo XX’ junto a dos colaboradores cercanos, Jean-Francois Heckel y Jean-Louis Blondeau, pero también incluyó a dos estadounidenses y a un australiano que no eran de su entera confianza. Según cuenta Annie Allix, su compañera sentimental en ese entonces, Petit miró obsesionado un sinnúmero de películas de ladrones de bancos para pensar como un transgresor. A esto sumó trabajo de campo, visitó el lobby de las torres decenas de veces, tomó nota de los comportamientos de la gente, de los guardias, y de todo movimiento que pudiera ayudar o poner en peligro la operación.

Pero la divina providencia también jugó su parte. En el lobby de una de las torres, Petit se topó con un hombre que trabajaba en los pisos más altos y que lo había visto actuar años atrás en las calles de París. Este decidió ayudar a Petit a entrar al edificio. Cuando llegó el día, Petit y sus colaboradores se repartieron en dos grupos. Milagrosamente, con una mezcla de sigilo y suerte, los dos grupos llegaron al piso más alto de su respectiva torre con todo el equipo necesario en el ascensor de carga. Esperaron toda una noche, de lado y lado, a que los vigilantes dejaran sus rondas y en la madrugada lograron asegurar el cable. Cuando los obreros empezaban a llegar para seguir la construcción, pues los pisos de arriba aún estaban en obra, Petit dio el primer paso hacia el infinito con su pie izquierdo.


El carácter individualista de Petit se hizo evidente justo al cumplir la gesta. Por razones poco claras, después del acto que le dio reconocimiento mundial dejó atrás las relaciones más significativas que tenía. Atrás quedaron su novia y su más cercano colaborador. Vinieron decenas más de caminatas, entrevistas, libros, charlas TED, documentales y películas. Hoy sigue vivo, coleando y expresando sus virtudes como en sus primeros días, y nadie se lo podrá criticar.



Petit, de 66 años, se mantiene vigente. Publicó su libro más reciente en 2014 y ha dado charlas TED. También se aseguró de instruir a Joseph Gordon-Levitt en la preparación del papel. Durante dos semanas trabajaron juntos y el trabajo rindió frutos, el actor logró dominar la cuerda floja.
Antes de asumir una caminata en el Gran Cañón del Colorado, en 1999, Petit dijo a la revista The New Yorker: “Me preparo reduciendo la incidencia de lo desconocido y también definiendo mis límites. Si me creo un héroe invencible, pago con mi vida. Debo ser respetuoso con el espacio, que ni conquistaré ni dominaré. Pero si camino de forma artística, con poesía, con sentido, como asumiría una obra de teatro o una ópera, entonces puedo inspirar a alguien más”.






viernes, 18 de diciembre de 2020

Juan Martinez Macena

 


Se podría viajar al futuro, según un científico argentino

4 de septiembre de 2020·3  min de lectura



Los viajes al futuro, serían posible, según un trabajo teórico del argentino Juan Martín Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, Alexey Milekhin, del Departamento de Física de Universidad de Princeton.


Bajo el título de "Agujeros de gusano atravesables por seres humanos", los investigadores aluden a objetos cósmicos cuya existencia ya había sido considerada factible, aunque solo en la física cuántica y en dimensiones microscópicas.


Pero, los autores aclaran que "con una trampa: el tiempo que lleva viajar a través del agujero de gusano es mayor que el que toma ir de una boca a la otra por afuera".


Los investigadores aluden a objetos cósmicos cuya existencia ya había sido considerada factible, aunque solo en física cuántica


Objetos atravesables

Aseguran que existen una serie de partículas adicionales (además de las que "ven" nuestros instrumentos) y teóricamente posibles según algunos modelos de la materia, esos objetos cósmicos podrían formarse en condiciones tales que un ser humano podría atravesarlos. Es más, al hacerlo, por efectos relativistas, también viajaría al futuro distante.


Según los científicos, los agujeros de gusano parecen dos agujeros negros conectados entre sí. Sin embargo, difieren en un hecho clave: "No tienen un horizonte, una frontera más allá de la cual, si uno pasa, no puede volver a salir -explica Maldacena desde Princeton-. En el caso que estudiamos, el tubo de uno se conecta con el del otro, y uno puede entrar por una boca y salir por la otra, e incluso puede salir del otro lado, volver a tirarse y salir por la entrada original. Son como túneles que conectarían dos lugares muy distantes de nuestro universo, a miles de años luz de distancia".


El científico argentino Juan Maldacena indica que será posible viajar al futuro


Los antecedentes de la teoría


Gastón Giribet, docente de la UBA e investigador en física teórica, agujeros negros y teoría de cuerdas, explicó al diario La Nación, "la idea de estas curiosidades cósmicas data de 1935".


Einstein y Rosen, que trabajaban juntos también en Princeton, se dieron cuenta de que había una solución de las ecuaciones de la teoría de la relatividad general que permitía construir una suerte de túnel en el espacio-tiempo.


"Esos sí pueden existir en la teoría más sencilla que tenemos [el modelo standard de la materia], que describe todas las partículas conocidas en la actualidad -destaca Maldacena-. Si uno asume que no hay otras, podrían existir pero muy chiquitos; la distancia entre las dos bocas sería del tamaño de la que está explorando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, según sus siglas en inglés, el gigantesco instrumento con el cual se descubrió el bosón de Higgs)", dijo.


De acuerdo con los parámetros que estudiaron en su trabajo Maldacena y Milekhin, cada boca de los agujeros de gusano tendría unos 10.000 km de ancho, comparable con el diámetro de la Tierra. "Si uno se tirara por ese lugar, saldría del otro lado después de aproximadamente un segundo y estaría a 10.000 años luz aproximadamente -dice Maldacena-. Pero desde el punto de vista de alguien que se quedó afuera, el tiempo que habría transcurrido sería  un poco mayor. Es decir, permitiría viajes en el tiempo, pero solo hacia el futuro. Uno podría viajar 10.000 años en un segundo. Para ir y volver, tardaría 20.000 años".


El científico advierte que no es probable que nos encontremos muy pronto con un agujero de gusano que pueda transportarnos a través de nuestra galaxia sin necesidad de nave alguna. "Seguramente entraría materia y se formarían agujeros negros -comenta Maldacena y se ríe-. No veo una manera muy práctica de distinguirlos. Para mí, lo interesante es que esas configuraciones puedan existir, que en principio se pueda cambiar de esta manera la estructura del espacio-tiempo. Son una solución curiosa, pero no creo que existan en la vida real".







miércoles, 16 de diciembre de 2020

Matthew McConaughey

 EL PAÍS Madrid - 29 OCT 2020 - 04:18 PET


Mattew McConaughey se ha ganado un lugar en el firmamento de Hollywood y a los 50 años ha decidido hacer repaso de su vida y desenterrar viejos secretos que la edad parece haber puesto en su sitio, al menos lo suficiente como para revelarlos ahora en Greenlights, la biografía que acaba de publicar. El contenido del libro es claramente optimista pero algunos de sus recuerdos sacan a la luz episodios dramáticos de su vida.



El más truculento de ellos se refiere a la violación que sufrió: “Un hombre abusó sexualmente de mí cuando tenía 18 años y estaba inconsciente en la parte trasera de una camioneta”. Poco más sobre un incidente que desvela pero en el que no profundiza y sobre el que solo añade que “nunca se sintió como una víctima”. También descubre en el libro que le azotaron hasta que sangraron las nalgas por hacerse un tatuaje de una marca de aperitivos cuando tenía 10 años y que le chantajearon para tener sexo por primera vez cuando tenía 15. “Estaba seguro de que iría al infierno por tener sexo antes del matrimonio”, añade entre sus confidencias.



Si no le han quedado huellas de estos episodios, como parece afirmar, lo que sí es cierto es que su experiencia ha debido de pesar a la hora de que a lo largo de su vida haya apoyado en diversas ocasiones a organizaciones que luchan contra la violencia sexual. En el libro solo trata, según él mismo ha contado, de retratarse como lo que es, un hombre al que la vida le sonríe pero al que nadie le ha regalado nada y ha tenido que superar duros baches en su ahora dorada existencia de estrella.


En las entrevistas que ha concedido para promocionar su libro también ha hablado sobre su pareja, la modelo brasileña Camila Alves, y su rol como padre de tres hijos, Levi, Vida y Livingston, de 12, 10 y ocho años. Frente a la televisiva Oprah Winfrey explicó cuál fue su primera reacción cuando conoció a su esposa: “No dije ¿quién es esa. Lo que dije fue ¿qué es eso”. Y luego me presenté, bromeó sobre la impresión que le causó. “Tuvimos una gran conexión. Esa noche hablé el mejor español y portugués que sabía, ¿sabes a lo que me refiero? Vino de algún lado”, explicó entre risas.


Recientemente también habló sobre Camila Alves con la revista People. Dijo que ante de conocerla estaba pasando por un momento en el que no estaba seguro de encontrar alguna vez a “la mujer indicada”. Había decidido que podía estar siendo demasiado exigente y que debía darse un descanso, algo así como decirse a sí mismo: “Espera, sé tú mismo. Ella llegará si tiene que llegar. y si no lo hace, no pasa nada, sigue siendo una buena persona”. Pero Camila se cruzó con él en una fiesta, “se movió de derecha a izquierda frente a mis ojos como si estuviera flotando”, y desde esa noche el actor reconoció que no quiso “pasar más tiempo con ninguna otra mujer, definitivamente no he querido acostarme con nadie más. No he querido tener hijos con nadie más que ella. Tenemos un amor que nunca cuestionamos”, afirmó Matthew McConaughey.


Sobre sus hijos ha dicho que los tres son “muy cariñosos y amables” y que él y su esposa –con quien se casó en 2012– no quieren aislarlos del mundo o del éxito que él ha conseguido como actor. “Lo que les hacemos saber es que la fama de papá, no define a papá. ¿Soy famoso? Sí, pero al mismo tiempo les decimos: ‘De ahí no proviene nuestro valor’. Nuestro mérito proviene de cómo estamos tratando de ser como personas, cómo somos como padres, cómo los amamos, cómo nos amamos. Mamá y papá no son perfectos pero tratamos de esforzarnos”, ha explicado en medios estadounidenses.


Matthew McConaughey fue uno de esos tipos que tenían a Hollywood a sus pies: proyectos de todo tipo, fiestas, éxito y muchas aventuras amorosas. Sin embargo, en apenas una década la vida del disoluto ganador del Oscar por Dallas buyers club se ha convertido en un hombre distinto: amante esposo, padre de familia numerosa y comprometido filántropo.


Un perfil que retrato en la entrevista que el matrimonio concedió a la revista británica Town&Country, que les dedicó este año la portada del que llaman su “número filantrópico”. Porque los McConaughey-Alves son ahora una pareja mucho más apartada del mundo de las alfombras rojas y centrado en las obras solidarias. Tal y como han dado a conocer, coordinan su fundación, llamada Just Keep Livin' (“Sigue viviendo”), que da empleo a 84 profesores de 37 institutos en seis estados de EE UU y que ayuda a 3.000 estudiantes, la mayor parte de ellos con familias en el umbral de la pobreza.


Fue en el año 2008 cuando McConaughey y Alves tuvieron a su primer hijo y también cuando presentaron su fundación. Conocida también por sus iniciales, JKL, nació con una colaboración con solo dos colegios de Los Ángeles. Ahora esa asociación ha crecido exponencialmente y se ha convertido en un referente en la ciudad. Como explican, todos los estudiantes que lo deseen pueden participar en los programas de la fundación: ejercicio, yoga, aprendizaje nutricional, proyectos de fin de semana... que les ayudan a sentirse mejor en lo físico, lo mental y hasta lo espiritual, según el matrimonio. El actor contó entonces que tres años después de su estreno, al preguntar a los alumnos de uno de esos institutos sobre JKL, uno de ellos contó que gracias a esta iniciativa había logrado encontrar un lugar sin violencia cuando acababan las clases.


Lejos de regodearse en su actividad filantrópica, el actor no olvidó decir que se considera todo un hedonista. “Siempre lo he sido, y tener una fundación es hedonismo en mayúsculas. Ser capaz de dar en distintos modos es siempre un esfuerzo egoísta. Me siento bien al ver una sonrisa o al escuchar a un joven decir ‘gracias’. ¿A eso se le llama un acto desinteresado? Yo lo llamo un acto egoísta”.



martes, 15 de diciembre de 2020

RAICES

 En 1977 EEUU superó un histórico tabú al cautivar a sus espectadores con una serie sobre la esclavitud, un tema socialmente peliagudo. Durante años, la serie se estudió en colegios y universidades como fórmula para analizar el conflicto racial


22/02/2017 - VALÈNCIA.-"Hasta entonces no aparecíamos en los libros escolares», «fue una forma de empoderamiento de la comunidad negra», «los casinos y los teatros se vaciaron». Los actores protagonistas recuerdan vívidamente el fenómeno social que supuso la miniserie Raíces en EEUU. Un hito cultural que cambió el imaginario colectivo del país, al revisar la historia del pueblo afroamericano. Era la primera vez que actores de color protagonizaban una ficción para televisión. También era la primera ocasión en la que se captaba la atención de casi todo el país, fuera cual fuera su procedencia étnica o ideológica, con un tema incómodo para algunos. 


Basado en el libro de Alex Haley, Premio Pulitzer, titulado Raíces: La saga de una familia americana, rastreaba el supuesto árbol genealógico del autor desde la captura como esclavo de su antepasado africano. Se emitió en enero de 1977 durante ocho noches seguidas y fue vista por más de 130 millones de norteamericanos. Las calificaciones, récord en la historia de la televisión hasta entonces, superaron incluso a la final de la Super Bowl, el acontecimiento televisivo habitualmente más visto de cada temporada. Para que se hagan una idea, sería como ganar en espectadores a una final de Champions. 




«Tu nombre es Toby», le gritaba entre latigazos el actor Vic Morrow a un joven LeVar Burton, cuyo personaje se resistía a dejar de ser Kunta Kinte. «Ahora eres norteamericano» le intentaba hacer entender otro esclavo de la plantación. El gran acierto de la serie fue mostrar una dualidad satisfactoria para unos y para otros. Por un lado estaba el hombre que se negaba a olvidar sus raíces, mientras que por el otro presenciábamos el bautismo de un nuevo estadounidense.


Para la comunidad de color era una asignatura pendiente contemplar en un producto de masas el abuso colonial que significó la trata de esclavos, mientras que para la comunidad blanca se trataba de una epopeya sobre virtudes tan universales como el coraje, la compasión o la dignidad. Valores con los que los norteamericanos podían sentirse orgullosos. El sueño de los personajes era el ansia de libertad, un sentimiento universal que tocó la fibra del público sin distinción. El lado oscuro del argumento, compensado por lo anterior, mostró, sin posibilidad de redención, el estigma de la esclavitud como una «desgracia nacional». Como resultado, se remodeló la memoria colectiva de los estadounidenses asumiendo por primera vez uno de los más vergonzantes episodios de su historia. Incluso los colegios y universidades se sumaron al impacto social con cursos especiales en los que se visionaba y analizaba la saga.


Raíces, además, fue pionera en cuanto al modelo de emisión por televisión. Ahora nos parece de lo más normal ver una serie en una sentada o en varios días consecutivos gracias al visionado a la carta. Sin embargo, por entonces, la única forma posible de ver los nuevos episodios de prime time era esperando a la siguiente semana. Raíces, como decía antes, ocupó ocho noches consecutivas en la parrilla de la cadena ABC. La emisión continuada surgió de forma casual, provocada por la poca confianza de los ejecutivos en el proyecto. Querían quitársela de encima rápido. Sin embargo el modelo de emisión generó el efecto contrario: el país se paralizó, los casinos y los teatros se quedaron sin clientes, y los bares utilizaron el reclamo de tener televisión en sus instalaciones para atraer al público. Fue imposible olvidarse de Raíces porque cada noche aparecía en las pantallas de todos los hogares. Resultado: la mitad del país la vio.



Otro aspecto distintivo que levantó algunas ampollas (tengamos en cuenta que estamos hablando de los años 70) fue el énfasis que se puso en ingredientes como el sexo y la violencia. Elementos que hoy, si somos espectadores de Juego de Tronos, no nos llaman tanto la atención, pero que por entonces, tratándose además de una televisión en abierto, sorprendieron y cautivaron a los espectadores, aunque molestaron a ciertos sectores. Pudimos ver a hombres blancos mutilar, azotar o golpear a esclavos de color, contemplamos a mujeres negras medio desnudas y fuimos testigos de violaciones de los blancos a estas mujeres. Una aproximación cruel del horror que pudieron vivir aquellos esclavos.


En España Raíces llegó dos años después, en enero de 1979, programada dentro del espacio denominado Grandes Relatos que se emitía los domingos. Ese mismo año Estado Unidos estrenaba una secuela de seis episodios, Raíces: Las siguientes generaciones, en la que salía nada más y nada menos que Marlon Brando haciendo de nazi. Diez años después se llevó la historia al cine, y Antena 3 acaba de emitir un remake producido el año pasado por History Channel. Una historia que cualquier seriéfilo no debería perderse porque se trata de una de las grandes obras de la televisión de todos los tiempos.

Árboles genealógicos

Por último, destacar que con Raíces se puso de moda reproducir el trabajo de documentación realizado por el escritor Alex Haley. Miles de familias afroamericanas se sumaron al interés por investigar sus propios árboles genealógicos. En consecuencia, los archivos de Washington se inundaron de peticiones sobre sus antepasados de ciudadanos curiosos. La genealogía se convirtió en una nueva obsesión nacional.


Menos encantado estuvo el por entonces gobernador de California, Ronald Reagan, cuyas declaraciones en la prensa fueron bastante negativas. Para Reagan el tratamiento de los blancos en la serie era totalmente sesgado. Manifestó su enojo porque los blancos coparan prácticamente casi todos los papeles de villanos, dejando abierta la sospecha, como después hemos podido comprobar, de que el conflicto racial en los Estados Unidos no estaba en absoluto resuelto. 


* Este artículo se publicó originalmente en el número 28 de la revista Plaza








lunes, 14 de diciembre de 2020

Monolito de Utah

 Monolito de Utah: la misteriosa estructura de metal encontrada en el desierto

Redacción BBC News Mundo 24 noviembre 2020


Un misterioso monolito de metal apareció en el desierto de Utah y las autoridades locales pidieron información en las redes sociales.


Las autoridades Utah, en Estados Unidos, están desconcertadas.


Un extraño monolito de metal fue descubierto en el desierto de ese estado por un grupo de trabajadores de los servicios de protección de la vida silvestre que viajaban en un helicóptero.


Estaban contando ovejas mientras sobrevolaban un área remota del sureste de Utah cuando detectaron el "inusual" objeto.


Explicaron que la estructura había sido plantada en el suelo entre rocas rojas.



No existen indicios de quién instaló el monolito, que tiene unos 3,6 metros de altura.




viernes, 11 de diciembre de 2020

EL HOMBRE MAS TRISTE DEL MUNDO


El hombre más triste del mundo Relato PUBLICADO: 2013-10-10  (de la web)
  

Él era el hombre más triste del mundo. No había hombre más triste según los registros en todos los idiomas. Hasta donde se sabe, había una mujer que murió de pena, el primer caso comprobado (el principal síntoma: estaba perfectamente sana el mismo día que le tramitaron su certificado de defunción). Ella dejó de respirar, sólo pasó eso. La necropsia de ley lo dijo, nada más. 

Él era el hombre más triste del mundo y todo el mundo se enteró. Nadie se atrevía a interrumpir su tristeza que, increíblemente, no provocaba conmoción o pena, sino asombro y admiración. ¡Y hasta respeto! “¿Cómo alguien aguanta tanto? ¿Cómo hace para seguir vivo? ¿Cómo hace para no llorar a pesar de todo? ¿Por qué no se mata?”.

Era el hombre más triste del mundo y se hizo conocido porque una mañana subió a un bus rumbo a casa, pero al llegar al paradero correspondiente no bajó. Se quedó viajando 1,2,3,4 horas hasta el destino final. El bus giraba en sentido contrario, con diferente chofer y regresaba otra vez a su destino-partida 1,2,3,4,5,6 horas, y luego regresaba otra vez, las 24 horas del día. Al segundo día de viaje recibió una llamada de atención, pero él no hizo caso, ya había pagado el pasaje.

Como se supo, llegaron los empresarios a negociar su evacuación sin contratiempos, sin usar la fuerza, para no generar sobresaltos, ni arriesgarse a posteriores denuncias en los medios de comunicación. Llegaron el fiscal del turno, agentes policiales y decenas de curiosos, considerando que ya era el décimo día. “Lo invitamos amablemente a bajar”. Pero él, no, nada. No quiso, no quería. Lo dejaron en paz cuando les contó sobre su decisión. Todos le dieron la razón, se conmovieron. Lo dejaron de joder. Bajaron sin dar explicaciones a la prensa e incluso pidieron que lo protegieran.

Desde entonces recibía comida. Estaba deshidratado pero se recompuso. Instalaron un baño y pusieron algunas cosas para que se distraiga de las ventanas, porque de alguna manera se ponía más triste al mirar por las ventanas. El bus seguía su ruta normal. Un reportero logró ganarse la confianza, pero al identificarse con la tristeza del recurrente pasajero, se quedó acompañándolo un par de días. Luego subía de vez en cuando con amigos, incluso subía ebrio a contarle su vida de periodista, pero no sacó nada en el periódico donde trabajaba. Quisieron despedirlo por eso, pero pronto surgieron otras noticias sobre políticos corruptos y se olvidaron del hombre más triste del mundo por un tiempo.

Cuando volvieron al tema, los periódicos inventaban noticias como que “Está loco”, “El bus le recordaba a su madre”, “Su mujer fue atropellada por un bus”, “Es un snob”, “Quiere llamar la atención por algo”, “Es una forma de protestar”, “Es una aberración sexual”, entre otros titulares. Sólo algunos cuantos supieron el motivo.

Algunos lo saludaban, le tomaban fotos, pero evitaban preguntarle sobre su interminable viaje. Era el hombre más triste del mundo, merecía respeto. Aunque luego se convirtió en una atracción turística. Llevaba casi dos años viajando interminablemente. Quizás, decían algunos, ya habría recorrido dos veces la Tierra, y por la línea ecuatorial, si es que existiera carretera para tal perímetro.

Pronto se hizo viejo. Su tristeza lo estaba matando. Cada vez los choferes eran mucho más jóvenes que él. Empezaron a subir los primeros choferes que lo llevaron, eran jubilados que conversaban con él sobre las rutas. Era el bus más viejo de la ciudad, el único permitido por las autoridades, la excepción a la renovación del parque automotor. Tanto el bus como el pasajero se hicieron más famosos con el tiempo. El Gobierno mandó a proteger dicha movilidad como patrimonio nacional.

Solía tomar algunos tragos con gente que lo reconocía de años, personas que tomaban la misma ruta para trabajar. Incluso subían guitarristas por él, cantores de todo tipo y él aplaudiendo. Pero todos, en el algún momento, bajaban.

El recorrido terminó solamente cuando tuvo casi tantos años como kilómetros. Quedó dormido frente a una ventana, cruzado de brazos. El hombre más triste del mundo había fallecido y el bus seguía su camino por nadie sabe cuánto tiempo después, hasta que se dieron cuenta de la tragedia. Luego, algunos idearon de inmediato la forma de su entierro: hacer del bus un mausoleo, ponerlo a la vista del cementerio más antiguo de la ciudad, fomentar la creación de un museo de la tristeza, o sepultar el bus en vivo y en directo a nivel internacional.

Otros, en cambio -afectados económicamente-, como los ministerios de Transporte y de Cultura, pensaron en contratar actores para reemplazar a ese hombre tan triste que había generado divisas para la gran ciudad. Aviones llenos de turistas llegaban solo para verlo. Pero, por ahora, había que darle sepultura.

Durante el discurso fúnebre, luego de todas las palabras de los gobernantes y candidatos a las próximas elecciones presidenciales, un viejo amigo (el primer chofer que luego de jubilarse lo acompañó durante algunos años en su recorrido) develó entre palabras que casi caían a la tierra, que el hombre más triste del mundo decidió ya no bajar del bus “pues para no regresar a casa”. Solo dijo eso. El resto solo aplaudió. Algunos consideraron positiva la muerte porque “estaba dando un mensaje depresivo a la juventud que tanto necesitaba surgir con optimismo para salvarnos de la crisis”.

El hombre más triste de alguna manera vivió menos infeliz que nosotros. Al año de su muerte, en su lápida, apareció acuñado un epitafio: “No bajaba del bus porque al regresar a casa temía no encontrarla. Incluso temía más hallarla, sabiendo que ella no estaría”.
fin aqui

 Muchos se indignaron por tal profanación, menos una mujer. La mujer más sola del mundo, según los registros oficiales y las noticias publicadas recientemente en todos los diarios, en grandes espacios pagados por los ministerios de Transporte, Turismo, Economía y Cultura

miércoles, 9 de diciembre de 2020

GARDNER_AVA

 ARCHIVO HISTÓRICO EL COMERCIO 24/01/2015 17:47

El 25 de enero de 1990 murió “el animal más bello del mundo”. Su verdadero nombre era Ava Lavinia Gardner. Una pulmonía acabó con su vida a los 67 años en su casa de Londres. Su fama llegó hasta nuestro país, y no precisamente por su talento como actriz sino por intensa vida amorosa. Todos se morían por conocer a la mujer que volvía locos a los hombres. Ese momento llegó en agosto de 1954, su sola presencia alborotó a los limeños por tres días. Huellas Digitales rememora los pasos de Ava Gardner en suelo peruano.

“No sabe actuar, no sabe hablar, pero es impresionante” decía Louis B. Mayer, el magnate de la Metro Goldwyn Mayer y el hombre más poderoso de Hollywood por los años 50. Fue él quien la “fichó” y le pronosticó su exitoso futuro en la meca del cine. Todo empezó el 23 de agosto de 1941, cuando tenía 18 años y no estaba del todo convencida en ser secretaria o actriz.

Su primer salario fue de 35 dólares semanales, cifra que fue creciendo inimaginablemente, hasta no saber qué hacer con tanto dinero. Quienes la conocieron, vivieron y durmieron con ella sabían que no era feliz. Siempre rodeada de periodistas, de amores fugaces, de alcohol y cigarro. Su primer matrimonio con el actor Mickey Rooney fracasó en un año, simplemente no la quería. Luego se la relacionó con Howard Hughes, a quien le estrelló un cenicero en la cabeza. Hasta que llegó el trompetista Artie Shaw, su segundo esposo y segundo fracaso matrimonial.

En 1951 apareció Frank Sinatra en su vida, pese a sus peleas siempre veló por él, incluso hasta el final de sus días. Y a la lista le faltan sus amoríos con los toreros españoles Mario Cabré, a quien ella misma calificó como: “un polvo de una noche” y Luis Miguel Dominguín, el padre del cantante Miguel Bosé, con quien vivió maratónicas noches de sexo en el verano de 1953.

La Diva en Perú

Precisamente esa noticia dio la vuelta al mundo, incluso llegó a oídos de los limeños, quienes cada vez mostraban más interés por la actriz de “Venus era mujer” (1948), “Pandora” (1951), “Las nieves del Kilimanjaro” (1952) y “Mogambo” (1953).

No paso mucho tiempo para verla. Cuando el general Manuel Odría inauguraba las grandes unidades escolares en Lima, esta diva de Hollywood que le encantaba andar descalza, se asomaba a nuestro país. El 28 de agosto de 1954 llegó para alborotar a los limeños y de paso, promocionar su película “La Condesa descalza”.

Desde las 7 de la mañana, fotógrafos, periodistas y curiosos aguardaban su llegada en el aeropuerto de Limatambo. Ni bien piso suelo peruano dijo que le encantaban los latinos por ser románticos y apasionados. Las crónicas de aquellos años la describían como una mujer muy atractiva que cautivó por su belleza y sencillez.

Sin hablar muy bien el español se comunicó muy bien con los galancetes nocturnos de Lima. Hasta su habitación en el  afamado Hotel Bolívar se iban a buscarla admiradores, periodistas y fotógrafos.

Durante la conferencia de prensa que organizó a su llegada un avispado periodista le preguntó si pensaba divorciarse de su tercer esposo Frank Sinatra, con cierta molestia contestó: “Por favor…denme tiempo para pensarlo”. Cuando se le preguntó por Dominguín, solo contestó que era un amigo. También dijo que había sido muy herida por los comentarios periodísticos y a veces tratada injustamente. Lo que sí dejó claro es que toda su vida ha sido dictada por los mandatos del corazón.

Cuando los flashes de las cámaras se apagaban, Ava Gardner hacía lo que mejor sabía, vivir al extremo. El pisco sour le encantó tanto como un periodista deportivo de Última Hora llamado Julio Tijero. Cuentan las reseñas que se conocieron en una lujosa fiesta que tuvo lugar en el Grill del Hotel Bolívar. Algunos dicen que él la conquistó con su pinta de bacancito; otros, sin embargo, aducen que ella lo buscó. La verdad nadie la conoce. El único testimonio es una foto de 1955 en la que aparece Tijero escoltando a la actriz.

Si eso no fue suficiente, hay quienes la vieron descalza caminando por los alrededores de la Plaza San Martín con unas copas de más. Fotografías no hay, solo testimonios en históricas reseñas. Lo cierto es que el día que se fue rumbo a Santiago de Chile se marchó más feliz que nunca.

Con certeza no sabemos si fue la única vez que nos visitó, algunas crónicas reseñan que vino un poco antes en 1940; sin embargo, no hay registro gráfico de El Comercio que lo compruebe. Al despedirse el lunes 30 de agosto, pidió regresar para conocer el Cusco.

Ava continuó con su gira, haciendo películas y derrochando amor. Se divorció de Frank Sinatra y a finales de los 60 abandonó España tras el suicidio de su gran amigo Ernest Hemingway. Luego se fue a vivir a Londres, ciudad donde permaneció hasta sus últimos días. Sin duda nadie podrá sustituirla jamás.



                                                            Ava Gardner en Lima

martes, 8 de diciembre de 2020

Etiopía Haile Selassie

 Cómo terminó el emperador de Etiopía Haile Selassie siendo adorado como un dios en Jamaica

iWonder  BBC  13 abril 2017


La coronación de Haile Selassie, en 1930, fue un acontecimiento global.

Si uno piensa en rastafaris inmediatamente le viene a la cabeza la imagen del maestro de la música reggae Bob Marley y sus icónicas rastas.

Pero además del famoso artista, en el corazón de este movimiento hay otro hombre.

Se trata de Ras Tafari.

Ese fue el nombre con el que nació el 23 de julio de 1892 el último emperador de Etiopía, quien al ser coronado adoptó el nombre real de Haile Selassie.

Para los rastas, él es Dios (o Jah) encarnado, el mesías redentor.

Pero, ¿cómo fue que el emperador de Etiopía, cuya capital está situada a casi 8.000 millas de Kingston, terminó siendo adorado en Jamaica?

El vínculo entre ambos, de hecho, lo forjó un grupo de jamaicanos pobres que creyeron que la coronación de Ras Tafari era el cumplimiento de una profecía y que él era su redentor, el mesías del Libro de las Revelaciones de la Biblia: "Rey de reyes, Señor de señores".

Creían que él los liberaría, sacándolos de su vida de pobreza en el Caribe y llevándolos a África, la tierra de sus antepasados y su centro espiritual.

Tafari era el hijo de un colaborador del emperador Menelik III, uno de los gobernantes más importantes de la historia de Etiopía.

Desde la infancia, su inteligencia impresionó al emperador, quien facilitó que tuviera una carrera política.

Cuando en 1930 murió la hija de Menelik II, la emperatriz Zuditu, Tafari fue coronado emperador.

La coronación de Haile Selassie fue un evento espléndido al que acudieron reyes y representantes de todo el mundo.

El diario The New York Times especuló entonces con que las celebraciones habían costado más de US$3 millones.

La revista Time le dedicó su portada al nuevo emperador, convertido en un fenómeno global.

Selassie fue una figura controvertida, venerada pero también criticada.

Poco después de la coronación, Selassie encargó la primera constitución escrita de Etiopía, que restringía en gran medida los poderes del parlamento.

En la práctica, él era el gobierno de Etiopía.

La sucesión al trono se restringió solo a sus descendientes y, según la constitución, la persona del emperador era "sagrada, su dignidad inviolable, y su poder indiscutible".

Pero en Jamaica, Selassie se estaba convirtiendo en algo más que un poderoso emperador.

La profecía de Marcus Garvey

"Miren a África, donde se coronará un rey negro, porque el día de la liberación se acerca".

Esta es la profecía que lo empezó todo y la hizo Marcus Garvey.

Garvey era un activista jamaicano que luchó por el cambio político y social en una isla que había sido un centro importante del sistema de la esclavitud.

Marcus Garvey nunca fue un rastafari, pero es considerado un profeta.

Tras abolirse ésta, en 1833, la vida no mejoró mucho para los antiguos esclavos, ni para sus hijos ni para las generaciones sucesivas.

No está claro si el "rey negro" al que se refería Garvey era una persona real. Es más probable que fuera una figura simbólica.

Pero cuando las noticias de la coronación de Haile Selassie en 1930 llegaron a Jamaica, muchos de los seguidores de Garvey hicieron una asociación que a ellos les parecía lógica.

Ras Tafari era el rey, así que el día de la liberación estaba cerca. Esto significaba que ellos debían prepararse para un éxodo a África.

Y aunque Marcus Garvey nunca fue realmente un rastafari, hoy es considerado uno de los profetas del movimiento, y sus ideas han dado forma a la filosofía rastafari.

El "garveyismo" se convirtió en una forma de nacionalismo militante que dio a los negros un sentido de identificación con el conjunto de África, al tiempo que enfatizaba la independencia", escribe Jacob Bauman en un post de la Washington State University.

Un modo de vida

Las creencias de los rastafaris hoy en día varían mucho.

Mientras que los primeros rastafaris profesaban que su único dios era Haile Selassie, Etiopía era el verdadero Sion y muchos buscaban un retorno a África, hoy en día muchos dan más importancia a un retorno "espiritual".

El movimiento rastafari se ha convertido en parte en una forma de vida, más que una religión, y las prácticas de los rastafaris también varían enormemente, explica Stephen Glazier en la "Enciclopedia global de las religiones" (Universidad de California, Santa Bárbara).

Entre ellas destaca el uso ritual de la marihuana (ganja) y la música reggae.

Visita a Jamaica

Solo unos años después de la coronación de Haile Selassie, Etiopía se vio involucrada en una terrible guerra.

En 1935, Benito Mussolini invadió el país y Selassie se marchó al exilio.

Selassie abandonó Etiopía tras la invasión de Mussolini y estuvo exiliado durante cinco años.

Estuvo cinco años fuera y en 1941 fue restituido como emperador, con ayuda de Gran Bretaña.

El 21 de abril de 1966, visitó Jamaica: 36 años después de su coronación, el entusiasmo de los rastafaris seguía intacto.

Había ya por aquel entonces una nueva generación de rastafaris, muchos de los cuales todavía conservaban la idea de ese éxodo hacia África.

Selassie se sintió abrumado por el eufórico recibimiento, y no hizo nada para dispersar las creencias sobre su estatus divino.

En este momento, Garvey ya había muerto, y sus críticas a Selassie por salir del país en tiempos de guerra se habían olvidado en Jamaica.

Pero en el resto del mundo, el juicio no era unánime.

Aunque Selassie quería proyectar una imagen de un emperador progresista, se enfrentó también a acusaciones de ser un avaro dictador.

Entre la multitud que se presentó a honrar a su redentor estaba la esposa de un músico jamaicano de 21 años, que acababa de formar una banda llamada The Wailers.

Su nombre era Robert Nesta Marley.

El Rasta más influyente

Bob Marley fue el rastafari más influyente de la historia.

Él nunca se calificó a sí mismo como profeta, aunque sus canciones tenían carácter profético, y nunca fue un líder, aunque sus seguidores lo trataron como uno.

Marley y su banda, The Wailers, publicaron en 1973 su álbum "Catch a Fire".

Dos años después, el álbum Natty Dread se vendió bien internacionalmente.

El músico jamaicano Bob Marley es el rastafari más famoso.

Ambos álbumes estaban llenos de símbolos y motivos Rasta.

Para cuando se publicó "Rastaman Vibration" en 1976, había Rastas en casi todas las ciudades británicas y en muchas partes de América del Norte.

Jóvenes negros llevaban el pelo como Marley, usaban lo que llamaban "bastones de rezo" y vestían ropa con colores de la bandera etíope: verde, amarillo, rojo, y usualmente algo de negro añadido.

Mientras que sus padres eran, mayoritariamente, cristianos, jóvenes negros en ciudades como Londres empezaron a verse atraídos por una teología diferente que incorporaba una crítica política.

                                                                Bob Marley


"Las mentiras de Babilonia"

En Etiopía las cosas se complicaron para Selassie.

En 1973, una hambruna terrible mató a cerca de 200.000 etíopes.

Un año después los Derg, un grupo de oficiales del ejército con una agenda marxista, destronaron a Selassie en un golpe militar.

Murió en 1975, enfermo y en la cárcel.

Pero su muerte fue descrita por sus seguidores como una "desaparición", ya que se negaron a creer que Selassie había fallecido.

Selassie donó 200 hectáreas de tierra a miembros del movimiento rastafari y colonos de Jamaica y otras partes del Caribe para que pudieran establecerse en África. La comunidad todavía existe hoy en día.

Y cuando se hablaba de ello, la comunidad rastafari usaba frecuentemente la frase "mentiras de Babilonia".

Muchos Rastas creían que la estructura dominada por blancos que ellos denominaban Babilonia había propagado una mentira para intentar debilitar el creciente movimiento rastafari.

Otros rechazaron la noticia señalando que Jah, el nombre rastafari para Dios, había ocupado temporalmente el cuerpo terrenal de Selassie.

La muerte corporal de Selassie era solo una señal de que Jah no era solo un ser humano, sino también un espíritu.


Haile Selassie


Una tercera interpretación -la mayoritaria entre los Rasta- se refiere al concepto I y I: la unidad esencial de toda la humanidad. Puede ser que habitemos distintos cuerpos, pero todos estamos unidos espiritualmente.

Puede ser que Haile Selassie ya no estuviera, pero verlo como un único dios es una mala interpretación del significado de rastafari: su espíritu está en todos nosotros y no puede extinguirse. Desde que nacemos, somos todos cuerpos efímeros, pero nuestras almas siguen viviendo.

sábado, 5 de diciembre de 2020

RULFO

 

ARCHIVO HISTÓRICO EL COMERCIO 08/01/2016 15:32

Nació en Sayula, Jalisco, el 16 de mayo de 1917, en un México convulsionado por los conflictos sociales, políticos y económicos de los tiempos de la Revolución (1910-1917). Escribió poco, pero lo que se lee de él fue suficiente para convertirlo en un clásico de la literatura en castellano. Rulfo murió el 7 de enero de 1986, en su casa de Ciudad de México.

Las tierras áridas de Sayula, donde nació, y de San Gabriel, donde vivió, en el estado de Jalisco, concentró los espacios necesarios para su literatura. Quizás la muerte de su padre, asesinado el 1 de junio de 1923, cuando el futuro escritor apenas contaba con 6 años de edad, haya marcado su visión del mundo, donde la muerte se percibe con una naturalidad asombrosa.

Muchos críticos literarios vinculan a Juan Rulfo con la literatura de la revolución de su país, pero él supo aclarar la relación que como lector tuvo con esa generación anterior a la suya: los leía por obligación, porque en realidad los libros que adoró en su infancia fueron los de la biblioteca del cura Irineo Monroy, quien la trasladó a la casa de su madre. Eran libros de aventuras, como los de Salgari o Dumas, pero luego sumó la literatura nórdica de Knut Hamaun. Rulfo vivió así los años ’20.

En la década de 1930, el joven Rulfo empezó estudios en un seminario en Guadalajara, y luego, en 1933, intentó llevar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cursos de Derecho y de Filosofía y Letras. Pero la vida le tenía reservado un camino de historias y relatos que florecieron desde los años 40, publicando en la revista “América” de Ciudad de México, ya en plena juventud, al mismo tiempo que inició viajes por todo México.

Rulfo perteneció, junto con Juan José Arreola (1918-2001), a una generación de escritores mexicanos que llegaron para madurar la narrativa moderna de su país durante los años 40 y 50. El escritor mexicano entregó para la inmortalidad literaria dos libros: El libro de quince cuentos titulado “El llano en llamas” (1953), siete de los cuales ya se habían publicado en la revista “América”; y la novela “Pedro Paramo” (1955), de la que se publicó tres adelantos el año anterior (1954) en diversas revistas, y en la que nos revelaba la presencia del silencio, la muerte y el olvido como los parámetros desde los cuales el autor construyó el mundo ficticio de Comala.

Los pocos pero fructíferos libros de Rulfo, todos penetrantes miradas sobre el mundo rural mexicano, fueron traducidos a diversos idiomas, como inglés, francés, italiano, polaco, sueco, holandés, danés, noruego y alemán.

El crítico literario peruano Julio Ortega reflexionó, a fines de los años ’90, que “Pedro Páramo” tenía un carácter fantasmático, espectral, que confirmó que el mundo rural “se desploma, se hace polvo en la lectura de los hijos nómadas y rebeldes que recusan el orden perpetuado”.

Rulfo luchó con todo y contra todos para ser un escritor. Para vivir tuvo que trabajar en una empresa de neumáticos, la cual decidió dejar recién a inicios de los años 50, para postular y recibir dos becas anuales seguidas (1952-1954) del Centro Mexicano de Escritores.

El escritor mexicano siguió su carrera, y en 1958 dijo haber acabado su segunda novela titulada “El gallo de oro” (no se publicó sino hasta 1980). El Premio Nacional de Letras tardó en llegarle, pues solo en 1970 lo recibió.

Desde mediados de los años 60, hasta su muerte, el 7 de enero de 1986, su vida giró alrededor del Instituto Nacional Indigenista de México, su lugar de trabajo donde se dedicó a la edición de una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua de México.

Rulfo fue un hombre de cultura, no solo literaria, sino también histórica, antropológica, etnográfica, folclorista; además se sintió orgulloso de su afición a la fotografía, cuyo interés data de 1949 cuando publicó fotografías suyas por primera vez en la revista “América”. Esa faceta maduró al punto que, en 1960, le organizaron una muestra breve de 23 fotografías en Guadalajara. En 1980, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, se realizó una importante exposición de sus imágenes.

Los últimos seis años de su vida fueron de unánime reconocimiento. A la muestra fotográfica de 1980, se sumó en 1981 la publicación del libro de fotografías “Inframundo”. Y en 1983 recibió el Premio Príncipe de Asturias.

Pese a su breve obra narrativa, Rulfo fue -sigue siendo- el escritor mexicano más leído y estudiado en su país y en el extranjero. Dejó este mundo de seres reales, para perseguir a sus sombras y fantasmas personales, el 7 de enero de 1986, en el bullicio de la Ciudad de México.

(Carlos Batalla)




viernes, 4 de diciembre de 2020

ROSA PARKS

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ARCHIVO HISTÓRICO EL COMERCIO 01/12/2015 09:59

Aquel 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks no cedió su asiento a un hombre blanco, como ordenaban las leyes racistas de Alabama (Estados Unidos). Ese pequeño gesto encendió la llama de la resistencia pacífica que llevó a la abolición de las leyes discriminatorias en su país. En Huellas Digitales recordamos a la madre del movimiento de los derechos civiles.


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Como todos los días Rosa Parks regresaba a su casa al terminar su jornada como costurera en la tienda de departamentos Montgomery Fair (Alabama). Rosa Parks abordó el bus segregado donde los primeros asientos eran para los blancos y los del fondo para los negros.

“Ni siquiera tenía certeza de que sobreviviría aquel día. Simplemente estaba cansada del maltrato. El joven blanco que estaba de pie no había pedido el asiento. Fue el conductor quien decidió crear un problema”, contaría Rosa Parks en una entrevista.

Por ley Rosa Parks tenía que ceder su asiento a aquel joven. El chofer buscó a la policía que le emplazó a levantarse. La costurera de 42 años estaba cansada de ceder y no lo hizo. Fue arrestada y encarcelada. Corría el peligro de ser linchada.

Rosa McCauley nació en el sur de Estados Unidos en 1913 cuando el racismo imperaba en la sociedad. Su padre James McCauley era un carpintero y su madre Leona Edwards, maestra de escuela. Cuando su padre abandonó el hogar, Rosa y su hermano menor Sylvester encontraron en su abuelo Edwards una figura paterna.

Rosa era una niña menudita que creció viviendo en carne propia la violencia y discriminación por ser de color. En muchas ocasiones Rosa defendió a su hermano de los maltratos de niños blancos. Ella siempre creyó que todos tenían los mismos derechos.

Estudió en la escuela industrial Montgomery Industrial School for Girls y en el colegio para maestros Alabama State Teachers College. Rosa se casó con el peluquero Raymond Parks adoptando su apellido.

Doce años antes de su arresto, Rosa Parks fue expulsada de un autobús por negarse a subirse por la parte trasera, como se le exigía a la gente de color. Prefería subir las escaleras antes que usar los ascensores designados para negros.

Parks y su esposo participaban activamente en la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés), aún sabiendo que podrían enfrentar las represalias del Ku Klux Klan.

Su detención originó un boicot de un año a la empresa de autobuses en Montgomery impulsado por un aún desconocido Martin Luther King. Miles de negros caminaban al trabajo en vez de sentarse en los asientos destinados para ellos en los autobuses. Muy pronto la medida se extendió por todo el país.

En 1956 se decretó que la segregación en los autobuses era inconstitucional. Más adelante, en 1964, se promulgaría la Ley de Derechos Civiles. Las amenazas a su familia eran un constante por lo que tuvo que mudarse a Detroit.

Parks continuó luchando por los derechos civiles. Recibió homenajes y condecoraciones. La avenida Cleveland de Montogmery donde ocurrió el incidente fue rebautizado como Rosa Parks Boulevard. En el 2002 la luchadora de los derechos civiles murió mientras dormía a los 92 años.


(Lilia Córdova Tábori)


                            Rosa Parks, en 1955. Martin Luther King, Jr., aparece en segundo plano.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Qué carajo lees

 Origen de la palabra “Carajo” Posted by jonkepa en diciembre 21, 2010




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 Ante la multitud de comentarios en un sentido u otro que ha recibido este escrito, algunos de ellos muy correctos y otros no tanto decidí hacer una consulta a la RAE solicitándoles la aclaración de este término y ellos me han respondido con una gran rapidez, cosa que les agradezco. Esta es la respuesta que me han facilitado:


En relación con su consulta, nos complace remitirle la siguiente información:


     No tiene una procedencia segura, por lo que el propio Diccionario académico indica que es «de origen incierto».


     En el Diccionario académico, la voz carajo nunca ha tenido el significado de ‘puesto del vigía de los galeones’. La primera vez que se incluye esta voz en el Diccionario académico es en 1983, pero con otros significados.

   Solo hemos encontrado el significado que Ud. señala en el Diccionario náutico abreviado, de G. Poncio, L. Ballester, R. Nicotra y A. Will (que Ud. puede consultar en la página web http://usuarios.arnet.com.ar/maf_lcd/gponcio/diccio/diccio.htm): 

 


     carajo: cofa. 


     El Diccionario del español actual, de M. Seco, define cofa del siguiente modo: 

cofa f (Mar) En una embarcación de vela: Plataforma colocada en la parte alta de un palo, que sirve especialmente como puesto de observación y para facilitar la maniobra de las velas altas.


     Reciba un cordial saludo.

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Departamento de «Español al día»

Real Academia Española




A partir de aquí cada uno es muy libre de seguir leyendo o no el post y quien no esté de acuerdo solo tiene que hacérselo ver a la RAE.


El post empieza aquí: Según la Real Academia Española, “CARAJO” se le llama a la pequeña canastilla que se encontraba en lo alto del palo mayor de las antiguas naves.


El CARAJO, dada su ubicación en lo alto del mástil era un lugar inestable


donde se manifestaban con mayor intensidad los movimientos del barco.


Cuando un marinero cometía una falta se lo mandaba al Carajo en señal de castigo (o se lo ataba al palo mayor).


Hete aquí por qué cuando queremos perder de vista a alguien usamos la expresión:


“VETE  AL CARAJO”


Cuando el marinero bajaba del Carajo, estaba tan mareado que no servía para nada.


De ahí la expresión:


“NO VALES  UN CARAJO “


Carajo del Juan Sebastián Elcano. Buque Escuela de la Armada española


El Carajo estaba en lo alto del palo mayor, algo alejado de la vista del resto de la tripulación.


De ahí que cuando alguien esté lejos puedas decir con total propiedad:


“ESTA MAS LEJOS QUE EL CARAJO


Es obvio que nadie en la marinería, tenía interés de ir a parar al Carajo, por lo tanto no está mal, por analogía, cuando algo no te interese,  decir:


“ME IMPORTA UN CARAJO”


Y si alguien te manda al Carajo, lejos de horrorizarte, pienses:


“Joder, vaya cultura que tiene este tío …!!!”


Esto está más bueno que el Carajo”. Define algo muy atractivo o agradable. Pero igualmente si se trata de algo que no nos agrade, podríamos decir: “Está más malo que el Carajo”.



Carajo del Endeavour (de histarmar.com.ar)


Si queremos acentuar la mediocridad de alguien muchas veces decimos: “Es más bruto que el Carajo”; pero a la vez podemos acentuar por ejemplo, nuestra admiración por una dama y decir: “Está más buena que el Carajo”.

Si llegamos a una reunión y encontramos buen ambiente, expresamos: “Carajo, que buen tono” y si por el contrario no nos divertimos, entonces lanzamos un: “Esto está más aburrido que el Carajo”.

Y así, podríamos seguramente llenar varias páginas, escribiendo una y otra expresión en la cual vaya incluida la susodicha palabrita: “Carajo”; pero podríamos dar lugar a que alguien reclamara y dijera: “Qué carajo es esto”.


el término gaditano de “carajote” está relacionado con la vida náutica. Por eso no es lo mismo  “mandar” o “ir al carajo” que “irse al carajo”, sinónimo de naufragar, irse a pique. Cuando un velero se hunde lo último en quedarse a la vista suele ser su palo mayor, lo que coloquialmente se llama,  carajo.


El carajo era lo máximo en nuestros antiguos barcos. Como término de ida y vuelta, en Cuba y en muchos países hispanoamericanos, también se utiliza con profusión.





martes, 1 de diciembre de 2020

GERTRUDE BELL, LA REINA DEL DESIERTO. (Película)



Productora: Werner Herzog Filmproduktion / Palmyra Films / Benaroya Pictures

Director: Werner Herzog Guionista: Werner Herzog

Reparto: Nicole Kidman, James Franco, Robert Pattinson, Damian Lewis, Christopher Fulford, etc.

Queen of the Desert es un biopic que narra la vida de Gertrude M.L. Bell (14 de julio de 1868, Durham – 12 de julio de 1926, Bagdad), una británica que dedicó su vida a viajar por Oriente Medio realizando labores de antropóloga, arqueóloga y administradora colonial. A todo ello se une su labor como escritora, habiendo plasmado sus viajes en sus libros.

La película comienza tiempo después de la graduación de la protagonista en la facultad de Oxford. En el film, su madre le insta a comportarse como una dama, pero ella suplica a su padre que le deje ver mundo, por lo que este la envía junto a su tía a Teherán, pues el marido de esta era el embajador de dicha ciudad (Sir Frank Lascelles). A pesar de que el film caracteriza física y psicológicamente bien a la protagonista, contiene algunos fallos, como la omisión del hecho de que su madre hubiese muerto al dar a luz a otro hijo, algo que provocó la estrecha unión con su padre, el benefactor de sus diferentes viajes a Oriente Medio. Otro hecho que no mencionan es que no sólo estudió en la Universidad de Oxford (Facultad Lady Margaret Hall), sino que anteriormente había estudiado en la Universidad de Londres, graduándose a una temprana edad con honores en la especialidad de Historia Moderna.

Gertrude Bell en Irak, 1909 (Wikipedia)

Es en Oriente donde conoce a su primer amor, Henry Cadogan, quien le enseña el idioma y los paisajes naturales y arqueológicos de la zona. Poco después regresa a Inglaterra para convencer a su padre de que les permita casarse. Ante la negativa, el joven se suicida.

Unos años después ella regresa para estudiar las lenguas de Oriente Medio y realizar también diversas investigaciones antropológicas y arqueológicas. Será aquí donde conocerá a Lawrence de Arabia, en la excavación de Petra.

Gertrude tomando medidas en el palacio fortificado de Ukhaidir, Bagdad, 1909. (El Correo)

Años más tarde mantiene otra relación con un cónsul, Charles Doughty–Wylie , con el que intercambió cartas desde 1913 a 1915, a pesar del matrimonio de él. Charles Wylie muere durante la Batalla de Gallipoli en 1915. Esta etapa de la vida de Gertrude está bien reflejada en la película, donde ella le escribe un diario de sus viajes por Oriente Medio, y con su ayuda intercambia regalos con jefes de tribus y emires, entablando relaciones diplomáticas.

Por otro lado, en el film no se muestra su faceta de espía, a pesar de que, en la realidad, la británica Gertrude Bell realizaba actividades de espionaje, muchas veces junto a Lawrence, que también se había graduado en Oxford y contaba con numerosas relaciones en las tribus locales. En la película ella se niega a aceptar esos encargos cuando le son ofrecidos, pero sí se ve cómo negocia con dichas tribus entablando ciertas relaciones diplomáticas a través de presentes, como armas. Es gracias a estas relaciones que la protagonista ayuda en la Conferencia de El Cairo de la I Guerra Mundial, con la repartición de los países, las fronteras y el nombramiento de líderes o reyes, que pertenecerían a esas tribus.

Conferencia de El Cairo, 1921. (El Correo)

En general la película no le hace justicia a una mujer adelantada a su tiempo, centrándose sólo en sus amores y sus viajes, sin profundizar en aspectos diplomáticos o políticos, o en su faceta de arqueóloga y antropóloga. Estos papeles quedan relegados a un segundo plano muy difuso, pues no debe ser obviado que ayudó a crear el Museo Nacional de Irak, promoviendo la conservación de las piezas de las excavaciones en el país de origen.

Otros logros relevantes en el campo académico han sido, por ejemplo, los diversos mapeos realizados en los diferentes países, las excavaciones en las que participó, los numerosos escritos, etc. Pero, sin duda, lo que más debió de mostrarse en la película fue su participación como espía durante la I Guerra Mundial, pues tuvo que presenciar el genocidio armenio y otras atrocidades de la guerra, así como su papel de diplomática, todo ello antes mencionado.

Fuentes:

El Correo: La Reina del Desierto. 

Mujeres en la Historia. Gertrude Bell, la constructora de Irak. 

Wikipedia. Gertrude Bell. 















mayo 12, 2013

LA CONSTRUCTORA DE IRAK, GERTRUDE BELL (1868-1926)

El 23 de agosto de 1921 el emir Faisal era coronado rey de Irak. Su elección había sido fruto de amplias negociaciones, conferencias en París y El Cairo pero, sobre todo, de las indicaciones de una dama inglesa que conocía el mundo árabe como la palma de su mano. Rica, elegante, amante del desierto, Gertrude Bell fue una mujer fascinante que se pasó buena parte de su vida viajando por Oriente Próximo, conviviendo y estudiando su cultura y su gente, de la que se ganó un profundo respeto. Sus conocimientos del terreno fueron de gran valor para el gobierno británico quien la contrató para formar parte del equipo de inteligencia militar de la Oficina de Oriente. Sus viajes, estudios arqueológicos y cometidos políticos salvarían, por un tiempo, a Gertrude Bell de la tristeza y la melancolía.

Una niña rica

Gertrude Margaret Lowthian Bell nació el 14 de julio de 1868 en el condado inglés de Durham. Su madre se llamaba Mary Shield y su padre Hugh Bell. Hugh era heredero del gran magnate de la siderurgia sir Isaac Lowlluan Bell. Gertrude había nacido en uno de los hogares victorianos más ricos y prósperos pero la felicidad fue truncada por la muerte prematura de su madre cuando dio a luz a su hermano Maurice. Gertrude tenía entonces tres años y la desaparición repentina de la madre fortalecería muchísimo la relación de tuvo con su padre la cual no desaparecería a lo largo de toda su vida. Ni tan siquiera cuando Hugh volvió a casarse en 1876 con Florence Olliffe, una joven escritora de veintiséis años que descubrió a la pequeña los fantásticos cuentos orientales.

Su padre y su madrastra tendrían tres hijos, Elsa, Molly y Hugo y en aquel tiempo Gertrude pasó largas temporadas con sus primos y abuelos y fue educada en casa. Cuando la joven cumplió dieciséis años, su padre, consciente del talento de su hija no dudó en enviarla a estudiar al prestigioso colegio femenino londinense Queen’s College. Allí Gertrude demostró ser una estudiante modelo y destacó hasta tal punto que su profesor de historia le propuso continuar sus estudios en Oxford, un lugar muy poco común para una mujer y donde su estancia académica no estuvo exenta de comentarios machistas por parte de profesores y estudiantes.

A pesar de los prejuicios sociales, Gertrude se había convertido en una joven coqueta, inteligente pero con tal nivel de arrogancia que espantó a cualquier posible pretendiente. Empezaron entonces unos años difíciles en los que la búsqueda de marido se convirtió en una tarea poco menos que imposible.

Buscando su camino

Gertrude Bell era una joven de poco más de veinte años que a pesar de haber demostrado grandes capacidades intelectuales no había conseguido el principal cometido de una muchacha en la Inglaterra victoriana, convertirse en esposa y madre.

Cansada de la búsqueda infructuosa de marido decidió dar un giro radical a su vida y marchar lejos de casa. Ni más ni menos que a Irán, donde estaba dispuesta a encontrar, sino el amor, al menos su camino vital.

En la embajada británica Gertrude sí conoció a un hombre que la atrajo, Henry Cadogan. Henry era secretario de la embajada, inteligente, culto, encantador pero había un pequeño detalle que el padre de la joven no pasaría por alto, la falta de fortuna. Esta fue la razón que adujo Hugh Bell para negarse a la petición de matrimonio de su hija. Y ella lo aceptó con todo el dolor de su corazón, tal era el respeto que sentía por su padre.

De vuelta a Inglaterra, Gertrude plasmó en su primer libro las experiencias vividas en Persia. Persian Pictures se publicaría en 1894. Un año antes había recibido la trágica noticia de la muerte en un accidente de su amado Henry Cadogan.

En 1899, después de varios viajes por Europa atravesando montañas y disfrutando de la cultura occidental, decidió volver a Oriente. Esta vez con un objetivo más audaz, viajar al desierto en una expedición organizada por ella. Aun pasarían unos años estudiando y preparándose para aquella aventura que la adentraría en un peligroso mundo nómada en el que conocería culturas totalmente opuestas a sus orígenes. The desert and de sown, publicado en 1906, fue su testimonio de aquella aventura.

Los siguientes años los pasó en Turquía, volcada en la arqueología y continuó realizando viajes al desierto, con su elegante equipaje, pero dispuesta a vivir esa total sensación de libertad que necesitaba para seguir adelante con su existencia solitaria.

Fue en una de esas expediciones arqueológicas en Mesopotamia cuando en 1911 conocería a un joven estudiante llamado T.E. Lawrence y que la historia bautizaría como Lawrence de Arabia.

La política en Oriente Próximo salvó a Gertrude de la depresión, sobre todo después de haber sufrido su segundo desengaño amoroso tras perder a un amor imposible, un hombre casado y que tendría también un final trágico.

El gobierno inglés contrató a la aventurera conocedora del mundo árabe gracias a sus constantes expediciones al desierto y a su constante contacto con las tribus árabes. Su papel más importante se encontraría en la conformación de Irak. Como secretaria para Oriente, Gertrude pudo tomar sus propias decisiones en materia política y tomo las riendas de la construcción de Irak, un largo camino que culminó con la coronación del emir Faisal como rey iraquí.

Pero al final de su trayectoria vital y profesional, Gertrude Bell volvía a estar sola. El nuevo rey ya no la necesitaba y ella se encontraba en aquel verano de 1926 con casi sesenta años, sola, sin una familia a la que cuidar o que cuidara de ella. Cuando el 12 de julio ya no despertó, la sombra del suicidio, causa de la muerte nunca declarada oficialmente, sobrevoló en su hermoso palacio.

Gertrude Bell fue una mujer de carácter cuya inteligencia y valentía no encajaron con la sociedad victoriana que le tocó vivir. Así, a pesar de que para la gran historia contemporánea jugó un papel determinante en la construcción de Oriente Próximo, al final su vida fue un continuo huir hacia delante, buscando su verdadero lugar en el mundo. Quizás fueron sus estancias en el desierto, con las gentes nómadas que habitaban en él, el único consuelo que tuvo en su vida.

 Si quieres leer sobre ella 

La reina del desierto, Janet Wallach

La reina del desierto, Alan Gold

Viajeras intrépidas y aventureras, Cristina Morató

Damas de Oriente, Cristina Morató


Películas que hablan de ella 

La reina del desierto