martes, 13 de enero de 2015

El Imperio Prado (la caída)



Por su parte Marianito Prado Sosa era la representación máxima del playboy de la época y no era casualidad que se tratase del heredero de un de las familias más poderosas y acaudaladas de país [El Banco Popular entre otros bienes] Se lucia permanentemente en todos los actos sociales de la alta sociedad limeña e igualmente imponía su poder.

En la década de 1950 fue ampliamente difundida la lamentable noticia de la muerte de la hija del hermano  de un ex presidente del congreso: Gaspar Fernández Concha, muy próximo a Odría. Según noticias de la época, Marianito estaba haciendo  esquí marítimo y violó el límite de la zona de bañistas, decapitando fatalmente por la hélice de la lancha a la joven de 18 años. Pese a todos los esfuerzos que hizo el padre de la chica por buscar justicia, Marianito nunca estuvo preso y el juicio duro años sin ningún tipo de solución frente a dicha muerte. Los Prado alegaban que no fue Marianito el responsable de tal hecho, y que quién manejaba  el yate fue otra persona. Trataron de utilizar todo su poder a fin de neutralizar la acusación,  presionando en el poder judicial y en la prensa. Uno de los pocos diarios que divulgó la notica fue La Prensa, cuyo dueño era Pedro Beltrán y que estaba bajo la dirección del entonces joven periodista Alfonso Grado Bertorini que efectivamente fue coaccionado por la familia Prado con poco éxito. En una crónica sobre Marianito Prado Sosa, publicada en el suplemento dominical  (“Domingo”) del diario La República del 17 de mayo de 2009 se recuerda  otro de lo tantos “accidentes” del que fue protagonista, como el jardinero japonés, que trabajaba en su casa situado en la avenida 28 de julio de Miraflores y que murió aplastado contra la pared por el auto que manejaba el impulsivo y violento Marianito. Lo mandaron un año a pasear por Europa para que se tranquilizara. Al cabo de un algún tiempo alguien cercano  a él por amistad le preguntó sobre el lamentable suceso del que fue protagonista y solo respondió: la verdad no me acuerdo, estaba ebrio.

En 1981 volvió al Perú gracias  a una resolución suprema del 24 de julio que dio el gobierno del presidente Fernando Belaunde por intermedio de su ministro de justicia Felipe Osterling. Se trataba de un indulto otorgado a cien condenados por motivo de fiestas patrias del mencionado año. Solo así finalmente regresó al Perú. Quiso salir de la situación en que se encontraba y puso en práctica un interesante  y moderno proyecto turístico en el distrito de El sauce, provincia de Tarapoto, al que llamó Laguna Azul, con un hotel y bungaló alrededor de la laguna. Pero la situación de la zona  se volvió difícil porque en 1988 el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) instaló en El sauce una de sus bases y el proyecto de Marianito se fue al agua.
Así término  el último representante de los descendientes directos del general Mariano Ignacio Prado, el presidente fugitivo de año 1879 [que motivó la pérdida de la guerra con Chile] y la dinastía que lo fundaron.

Lo recuerda Víctor Andrés García Belaunde en su libro El expediente Prado

No hay comentarios:

Publicar un comentario