miércoles, 8 de febrero de 2017

Viajar al colegio



Así viajaba  los años sesenta
desde la segunda cuadra de Rivagüero*
hasta la veinte de México
donde quedaba –y queda aun-
el colegio Labarthe
Hice toda mi secundaria allí

Línea 29 o la línea 60, después
La primera iba hasta Piñonate
La sesenta hasta Reinoso

¡Qué susto me da hoy ver
como viajábamos antes!
Menos mal que no me hubo pasado nada malo
porque incluso viajaba parado
sobre el parachoques posterior
tomando de la abrazadera del asiento último
que un compañero se dignaba abrir la ventana para el efecto

Los policías de tránsito ni pito
No decían nada

Pero después se obligaron a los micros como este
Instalar las puertas so pena de la infracción debida

Cuando el carro iba medio vacío
el chofer no quería levantar estudiantes
estudiantes de uniforme caki
corbata y cristina del mismo color
 por el exiguo pasaje
pero a regañadientes descendía la velocidad
(no se detenía)
Uno tenía que subir a la volada
tomando primero el pasamano
luego poniendo el pie,
igualmente para bajar
Era un pacto tácito chofer-usuario
que uno tenía que asumir
Aunque había alguno
exigía se detuviera
pero eran tildados de señorita

Para bajar  en movimiento
lo único que nos advertía el cobrador:
¡Pie derecho, pie derecho!
¡Esos años...!
__
*El Agustino, este de Lima

martes, 7 de febrero de 2017

PALOMA QUERIDA POR PLACIDO DOMINGO



Por el día en que llegaste a mi vida
Paloma querida me puse a brindar
y al sentirme un poquito tomado
pensando en tus labios me dió por cantar

Me sentí superior a cualquiera
y un puño de estrellas te quise bajar
y al mirar que ninguna alcanzaba
me dió tanta rabia, que quise llorar.

Yo no se lo que valga mi vida
pero yo te la quiero entregar
yo no se si tu amor la reciba
pero yo te la vengo a dejar.



domingo, 5 de febrero de 2017

Este país

Una vez más la mediación de PPK al frente de Proinversión  cuando lo lideraba el 2005
para favorecer a Odebrecht- La república/5/2/2017

SAN VICENTE DE PAÚL 28


Vacaciones sin vacacionar pasé
Soportar la decisión de mis padres
Aceptar sin chistar y ya no
jugar al fulbito con los Aparicio
en el terral al pie de mi cerro Dino

Permanecer alrededor de mamá
que vendía frutas en un mercado
por el centro de Lima, escarmiento
que no asimilaba del todo porque
me salía en explorar alrededor

Vicisitudes que obvio decir porque
el propósito de este encargo fue
extraer las voces de la memoria
del colegio San Vicente de Paul
circunscribirme a esa ocurrencia

Y así pasaron los días y los meses
Hasta que llegó el día que de nuevo
tenía puesto mi uniforme vicentico
y enfilaba de nuevo al colegio donde
mis compañeros estaban en espera

Ora iba junto con mi hermanita
que iba a empezar a lidiar las letras
que le serviría para encumbrarla
desde su inicial página  blanca
hasta  saber corporizar la  palabra

Y le iba mostrando los lugares
donde jugaba  con mis amigos
nombres de las calles, de los huertos
e íbamos a corridas por la vereda
mientras papá atrás nos frenaba

Pero aquel día había de acaecer
dos infaustos aconteceres a saber
No le aceptaron a mi hermana
por la edad y por más insistencia
la directora no se dejó convencer

Y la vi regresar a mi hermanita
por la explanada de gravilla
restregando a pena sus ojitos
viendo su aula que ya creía suya
sin poder papá su sollozo calmar

El otro acaecer: volverme a sentar
en la banca pequeña de los pauliches
mientras mis amigos colgaban los altos
y viéndome abajo  burlaban  mi suerte
Recién comprendí lo que era ser jalado

***

Ante esto se aunó un aletazo de cuervo
que plegó su ala en el techo de mi casa
Mi hermana murió atropellada por un camión
exactamente un cuatro de abril
a pocos días de haber mi clase empezado

¿Cómo fue?  ¿Qué pasó? ¿A quién  importa?
Lo tengo bien grabado en el archivo de mi memoria
Solo diré que por estos hechos funestos tomé
conciencia en mi deber como estudiante
Y ya no me volverían a jalar ningún año.


FIN 

autor Jrosual

enero 2017

sábado, 4 de febrero de 2017

SAN VICENTE DE PAÚL 27


Llevar la libreta roja a casa
Escuchar lamentos de papá y mamá
Fue una desazón no vislumbrada
Sobre todo los lloros de mi madre:

A mano, con lejía y  blanqueador
Todo un año lavando tu uniforme
Rociando con almidón de ropa
Para que el guardapolvo lumbre

Para que luciera como nueva
Haciendo con amor y  esmero
Para que mi hijo luciera limpio
Y todo para qué…y todo para qué

Y  se ponía a llorar
Y cuando me acercaba
Conmovido
a que no siguiera
Me apartaba y me decía:
¡Tú no eres mi hijo¡

***

viernes, 3 de febrero de 2017

SAN VICENTE DE PAÚL 26

EPILOGO
                       
Fue una de las últimas travesuras del año
sin saber qué hacer para matar el tiempo,
Rosado optó desabrocharse la bragueta
mostrarme exangüe glande que lo frotó
Tomó la regla lo midió y luego me dijo :
Son tantos centímetros, y  me forcejeó                      
Hacer lo mismo, por lo que, previo, avisté
la sor adelante,  sopesé cuenta no iba dar
(Además de estar protegidos por la carpeta)  
Acepté,  y en eso estábamos cuando surgió
Por nuestra espalda – la puerta de enlace-
Flor María  que nuestras orejas atenazó,
a jalones nos llevó –braguetas abiertas- adelante
con nuestros genitales muertos de miedo
Ante el asombro de los demás compañeros
Cosa que en el aula, ese hecho era infrecuente
Y el enfado muy de veras de la sor Antonieta
Que no nos expulsó por ser muy pequeños


Nuevamente notificaron  a papá
que recibió las quejas de la sor
Y luego, yo, sus recriminaciones
Pero una cosa quedó  claramente
Que repetiría el año nuevamente

***

Desaprobado  el examen  escrito
-examen final-  dio otra oportunidad
No creo  por la deferencia de la sor
sino que eso era el puro formalismo

Nos encontramos en el examen oral
Sentada con su vestido azul oscuro
a doble cruce su blanco babero
y su falda con muchos pliegues

Como ella era delgada de cintura
parecía que  esa enorme atadura
-cuentas del rosario enmaderado-
diera varias vueltas sobre su talle

De guía  una cruz grande de acero
y de cortejo la medalla milagrosa
hasta –creo- el llavero de su cuarto
la enroscaba –repito- por su cintura

De pechera blanca  bien almidonada
y su característica toca aerodinámica


                             Un tajador metálico
empernado a la esquina de la mesa
                                En la otra esquina
una pequeña porta-biblia de madera
                                 Cerca a mi mano
la palmeta de castigo en forma de regla
                                Sor Antonieta me dijo
después de mi respuesta infructuosa:

Te voy a dar una última oportunidad
si sabes apruebas
si no, nos vemos aquí el próximo año
o te vas a otra escuela
Dígame ¿quién es nuestro presidente?
Yo sabía quien era
Pero ¿que tenía que ver Manuel Prado
aquí en mi prueba?

¿No se habrá equivocado  sor Antonieta?
¿No será el presidente de la asociación?*
¿Que tenía que ver Prado en mi examen
Si en las estampas de mi libro no estaba?

¿No se refería a don Ramón Castilla –dudé-
el libertador de los negros en el Perú?
Recordé me lo había mandado dibujar
Pues esto dije y la sor movió la cabeza

Y del vaso porta lapicero  escogió el rojo
y hasta con gusto y sarcasmo me dijo:
¿Así que don Ramón Castilla, no?
Pues vaya usted a su silla, ¡reprobado!
__
*Asociación de padres de familia a lo que me padre no quiso pertenecer activamente