martes, 21 de abril de 2020

Guayaquil- Corona virus


Guayaquil – corona virus
COVID-19: Lo que está pasando en Guayaquil no es un comportamiento “anormal” del virus
2 Abril, 2020, 4:20 pm
Por: AP 
En una humilde barriada de Guayaquil, Karina Cruz padece un drama adicional a la muerte de su esposo. En medio de la saturación de servicios por la emergencia del nuevo coronavirus, nadie puede recoger el cuerpo de Daniel Larrea que permanece inerte en la sala de su casa desde el lunes.

Daniel era un conductor de Uber, tenía 42 años y pasó siete días con fiebre alta, pero los doctores le dijeron a Karina que no lo llevara al hospital, “porque todo estaba colapsado”. Empeoró y falleció, y aunque la familia cree que fue por COVID-19 nunca se le hizo una prueba.

Su cuerpo yace cubierto con un plástico negro compartiendo espacio con ocho personas que viven ahí.

En Guayaquil, una ciudad de 2,6 millones de habitantes, los hospitales rechazan a los pacientes y los cuerpos se quedan por días en las casas en medio de una crisis completa de su sistema de salud por la pandemia del coronavirus, dice la agencia AP en su plataforma digital. 
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El gobierno ha informado de más de 3.163 contagios hasta el jueves en todo el país. Oficialmente hay 120 muertes, pero muchas personas más han muerto sin que se les hubiera hecho la prueba, como a Daniel, padre de cuatro hijos de 20, 16, 13 y 11 años.

La provincia de Guayas, cuya capital es Guayaquil, tiene 2.243 contagiados y es considerado el epicentro de los contagios en Ecuador.

Guayaquil “está experimentando lo que esperamos ver en todos los países, una curva ascendente de los casos acompañado de la mortalidad asociado a él, en este caso los grupos más vulnerables”, dijo a The Associated Press Gina Watson, representante de la Organización Panamericana de la Salud en Ecuador, aunque aseguró que no es un comportamiento “anormal” del virus.

“La humanidad ha aprendido a vivir con las diferentes pandemias que han existido”, dijo. “Se aprendió a vivir con viruela y la viruela se erradicó, se aprendió a vivir con polio y en el caso de las Américas se eliminó ... también aprenderemos a vivir con el COVID”.

Medios ecuatorianos han mostrado esta semana escenas del drama en Guayaquil: cadáveres abandonados en las calles apenas cubiertos con plásticos o sábanas y largas filas de personas frente a hospitales y cementerios a la espera de saber el destino final de sus muertos.

Y la mayoría de las funerarias, que además de retirar cadáveres de casas y hospitales se encargan de los trámites legales y el entierro o cremación, han suspendido actividades ante el temor de que sus empleados se contagien del coronavirus.

La Funeraria Terán es una de las pocas que siguen operando. Merwin Terán, que trabaja ahí, contó que estuvo en un cementerio donde le dijeron que en un día normal recibían unos 30 muertos, pero sólo el lunes llegaron 149 y que en la morgue de un hospital vio 50 fallecidos. “Es un olor desesperante”, dijo.

Pese a que cientos de miles se han contagiado en el mundo con el nuevo coronavirus, la mayoría sólo tiene síntomas moderados, como fiebre y tos, aunque otros, sobre todo las personas mayores o con enfermedades previas, pueden desarrollar neumonía y morir.

Para doctores y expertos la limitada disponibilidad de las pruebas para el COVID-19 en Ecuador hace más complicado identificar y asilar a los enfermos y detener la cadena de transmisión, además de que hay pocas camas de hospital y ventiladores.

“Estamos viendo una situación bastante parecida a lo que sucede en Italia”, dijo la doctora Mireya Rodas, una neumóloga en un hospital de Guayaquil que ella misma dio positivo al nuevo virus.

Para Enrique Acosta, investigador del Max Planck Institute for Demographic Research de Alemania, señaló que Ecuador tiene una tasa baja de crecimiento de casos en la última semana, de un 8%, lo cual podría “estar relacionada con la falta de pruebas”.

La situación ha llevado los habitantes de Guayaquil a protestar y reclamar ayuda.

Y en un intento de enfrentar la situación en Guayaquil, el gobierno busca tanto simplificar los trámites médicos y legales como que la policía, bomberos y fuerzas armadas ayuden a recoger los cuerpos de los fallecidos.

El delegado presidencial para atender la situación, Jorge Wated, dijo que una fuerza de tarea de militares, policías y bomberos en los últimos días ha recogido 150 cuerpos, aunque no precisó la cantidad de cuerpos que quedan pendientes por retirar, no todos por COVID-19, tanto en casas como en hospitales.

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, anunció en Twitter el martes que entregó uno de tres contenedores requeridos “para refrigerar temporalmente los cuerpos de los fallecidos”, mientras que Wated dijo que están disponibles 2.000 espacios en un cementerio público local para afrontar la situación.

Entre lágrimas, Verónica Bone relató el martes a la AP lo que estaba viviendo en su domicilio en una barriada pobre del suroeste de Guayaquil: “mi papá se murió hace cuatro días, está hinchado, está apestando, no se aguanta a mi papá aquí, aquí hay otras cuatro personas que quedamos vivas”.

José Bone, el padre de Verónica, era un taxista de 57 años que murió de un paro cardíaco. Su hija dijo que ha llamado a diario varias veces para pedir que se lleven el cuerpo. “No nos hacen caso, no nos dan atención, solo queremos ayuda para que se lleven a mi papá”.

Ecuador identificó su primer caso de COVID-19 el 29 de febrero, una mujer de 71 que había viajado a España. La nación sudamericana fue una de las primeras en Latinoamérica que confirmó la llegada del nuevo coronavirus.

Y cuando se trata de combatir el virus, América Latina está en desventaja frente a países desarrollados, debido a que depende de la importación de pruebas para el coronavirus y es hogar de millones de pobres que viven hacinados y que no pueden darse el lujo de quedarse en cuarentena, además de que no hay suficientes camas en hospitales ni doctores.

Para Jaime Breilh, investigador de la Universidad Andina Simón Bolívar, Guayaquil es también vulnerable por el alto número de migrantes ecuatorianos que llegan de Europa en esta época.

Además, dijo a la AP, “allí están las favelas más grandes del país … donde es difícil mantenerse en cuarentena, por necesidades económicas de trabajar y ganar plata para comer”. Las autoridades estiman que unas 200.000 personas viven del comercio callejero.

El médico de la Universidad de las Américas, Esteban Ortiz, comentó a la AP que para 2017 había unos 692 respiradores en Guayas, aunque estima que sólo un 25% de ellos habría estado disponible para atender a los enfermos en la provincia de Guayas al inicio de la crisis.

Añadió que cuando se multiplicaron los contagiados, “se produjo una sobresaturación del sistema de salud, lo reventó, y puso muchísima presión sobre el debilitado sistema público de vigilancia epidemiológica y sobre la atención hospitalaria”.

La familia de Daniel Larrea, el conductor de Uber, no sabía que tuviera ningún problema de salud previo.

Karina, su esposa, contó que horas antes de morir Daniel se puso azul, le faltaba la respiración. Y apenas falleció, llamaron a la policía, los bomberos y el 911, pero no obtuvieron ninguna respuesta, mientras el dolor y drama familiar incrementaba con el paso de las horas y el cuerpo en descomposición.

“Tenemos miedo que ya todos estén contagiados”, dijo Karina.


12. Norah Jones - Come away with me (live in Amsterdam)

lunes, 20 de abril de 2020

El espejo de la curva


Desde el 16 de marzo los peruanos y peruanas acatamos, con distintos niveles de adherencia, medidas de aislamiento físico sin precedentes, dirigidas a detener la transmisión del nuevo coronavirus. Desde casa vemos la situación epidemiológica del COVID-19 a través de una ventana de vidrios sucios: los datos, desfasados, solo nos permiten aproximar una realidad que cambia rápido. Seguimos diariamente la evolución de la transmisión del virus usando una triada de indicadores que se van haciendo familiares: el número de casos nos permite armar la curva, el número de pruebas nos obliga a dudar de la veracidad de esta, y el número de fallecidos nos alarma.

El optimismo de los días iniciales de la epidemia, motivado por la respuesta temprana del Gobierno, se ha convertido en incertidumbre. Los grandes aciertos del manejo inicial, destacados tanto por su prontitud como su proporcionalidad a lo serio de la situación, se ven opacados por la incapacidad demostrada de realizar de manera sostenida más de mil pruebas diagnósticas al día. No podemos aplanar la curva si no podemos armarla: necesitamos acceso a más pruebas y pronto. Los últimos días han puesto en evidencia las deficiencias conocidas de una burocracia ineficiente: existen demoras importantes para la implementación rápida de nuevas intervenciones. La adquisición de pruebas fue solo el primer cuello de botella de una serie de pasos limitantes congestionados por años de insuficiente inversión en innovación, ciencia y tecnología, así como de procesos eficientes que permitan una respuesta rápida a crisis como esta. Estas demoras tienen consecuencias serias: la evidencia científica emergente sugiere que las medidas de contención estrictas pueden ser retiradas solo una vez que la transmisión del virus está en descenso, pero para esto es fundamental un sistema robusto de vigilancia epidemiológica. En el 2020, la epidemia de COVID-19 es en sí misma una prueba diagnóstica para Estados modernos que tienen capacidad de hacer políticas públicas informadas por evidencia en tiempo real.


A pesar de que el aumento en el número de casos aparentó estar inicialmente frenado por las medidas de control, el incremento rápido en la cantidad de fallecidos luego de 20 días de cuarentena sugiere que esta no fue suficiente. La diferencia en la velocidad de crecimiento de ambas curvas resulta en una tasa de letalidad (fallecidos/confirmados) artificialmente inflada por el subdiagnóstico de casos asintomáticos y leves, entre ellos, contactos de casos confirmados que no han logrado acceder a pruebas diagnósticas y que, por lo tanto, no entran al denominador del indicador de letalidad. Si bien la curva se aplanó tanto debido a la transmisión más lenta del virus como al subregistro de casos, la trayectoria de crecimiento ha seguido siendo exponencial, entre otras cosas, por el cumplimiento insuficiente de las medidas de control. El vidrio empolvado a través del que vemos la realidad es también un espejo: la curva es un reflejo de nuestras acciones colectivas.

Habiendo establecido que no hemos logrado detener la transmisión del virus, queda prepararnos para sus consecuencias. La cuarentena no es un caso de éxito, pero tampoco un fracaso absoluto: hemos ganado semanas fundamentales para identificar barreras y oportunidades, mejorar nuestra infraestructura en salud y preparar nuestra capacidad de responder adecuadamente a las consecuencias del COVID-19. Las camas en UCI para el manejo de las complicaciones severas de la enfermedad logran salvar la vida de alrededor del 50% de quienes las utilizan. Sin embargo, no se necesitarán solo camas y ventiladores, sino gran abasto de insumos y medicamentos, personal de salud entrenado en manejo de cuidados intensivos y equipo de protección para proteger a este mismo personal, muy vulnerable a la infección por el virus.

Tanto abril como mayo serán recordados como dos de los meses más difíciles para el sistema de salud peruano desde la epidemia del cólera en 1991. Las predicciones acertadas del número final de casos confirmados y fallecidos se hacen imposibles por la calidad variable de los datos, pero se estima que la cantidad de nuevos casos diarios del COVID-19 alcanzaría su pico alrededor de la última semana de abril. Desde un punto de vista estrictamente epidemiológico, las medidas de aislamiento no deben ser, de ninguna manera, levantadas antes de ello.
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Mateo Prochazka Nuñez
El Comercio

domingo, 19 de abril de 2020

HUMOR 180903


HUMOR 180903

1. Pepito, cómo estás allá?/-estoy bien/-cómo es el cielo?/-quién te ha dicho que estoy en el cielo.

2. mi marido con los años se ha puesto un salvaje, mea la cama para marcar su territorio.

3.¿macho? /- macho o menos.

4. a esa cascada le llaman la suegra, aparte de agua caen piedras.
                                                                                                                                  5.- ¿tenemos una cena romántica…?/-¡qué romántica ni ochos cuartos, nos han cortado la luz!

6. ¡belcebu blecebú, maldita seas tú!

7. Nos has dejado con el culo  al aire.

8. Contigo se me agota las ideas.

9. -¿Por qué no se puede tener una comunicación digital con dios? /-Porque digi son dos y ellos son tres.

10. ¿quieres una comunicación digital con dios? : echa una moneda

11. el ósculo sagrado

12. No te vayas a morder la lengua y envenenarte.

13.¿cómo se ha podido mantener 9 meses en el vientre de su madre si es tan impaciente?

14. menos puntería que Mr. Magoo.

15. A un auto viejo: ¡enciende cafetera!

16. Ya lo decía Thales de Mileto
No te juntes con un paleto (serrano)

17. A la vez que va enseñando las tetas dice ella:
Aquí te llenas.
Aquí te empachas (enseña la cintura)
aquí te pierdes (enseña el …)

18. ella pregunta y enseña:
¿te debo? ¡cóbrate!

19.  -¿Tú te llamas …–menciona  mi nombre-? /- el original es más sabroso.

20. Tú puedes encerrar un hueco en dos huecos?
(hacer una "o" con el pulgar y el índice y encerrar los dos orificios de la nariz)

21. ¿tú puedes soplar un hueco en siete huecos?/R.  la flauta

22.Cuando Víctor Raúl Haya de la Torre era bebé su mamá no tenía leche por eso le dieron leche evaporada y se fue a la gloria.
Cuando Luis Alberto Sánchez era bebé su mana no tenía leche, le dieron leche Ideal y de hombre se llenó de idea.
Cuando Alan García era bebé su mamá no tenía leche le dieron leche de Magnesia y la cagó en su gobierno.

23. un viejo de ochenta años va al Gold's Gym y pregunta al administrador del gimnasio:
 -¿qué maquinaaa debo probarrr para impresionarrr a una chica de 18? / el administrador le mira y le dice:-el cajero automático.

24. En Argentina al hijo se le llama pendejo. En Lima un argentino pregunta a un peruano:
- voz che, cuantos pendejos tenés
-¡ah!, no los he contado aún.

25.ponga una contraseña no larga/ pene

25. -qué haces por la vida /- todo lo compro hecho

26. en el cielo no hay abogados, todos van para abajo

27. dios dice: voy a tener que cambiar la contraseña

28. si morir es dejar de ver tu jeta que me vayan matando.

29. con dinero baila el perro sin dinero baila como un perro

30. Un saludo para tu hermana que te presta sus blusas.




viernes, 17 de abril de 2020

Beatriz Estébanez : Síndrome Hikikomori



¿Qué es el Síndrome Hikikomori?
El término Hikikomori fue acuñado por el psiquiatra Tamaki Saito, en el año 2000 y significa apartarse, estar recluido. Se define como una forma voluntaria de aislamiento social o auto-reclusión, debido a factores tanto personales como sociales. Afecta fundamentalmente a jóvenes adolescentes ya de por sí sensibles, tímidos, introvertidos, con pocas relaciones de amistad y con una percepción del mundo exterior como algo violento que les agrede constantemente. A todos estos precedentes pueden sumarse las malas relaciones en el seno de la familia. Existe una mayor incidencia en varones.
Su vida se desarrolla en una habitación de la que no salen, refugiándose normalmente en un mundo virtual, rodeados de videoconsolas e internet, aunque recientes estudios han puesto de manifiesto que solo el 10% de los que sufren esta patología utilizan internet para relacionarse con otras personas.
Aislamiento social
Este proceso de aislamiento es gradual y comienza cuando empiezan a recluirse en su habitación cada vez por más tiempo, como absorbidos por internet, dejan de llamar y quedar con sus escasos amigos y empiezan a descuidar sus estudios. Es aquí donde comienza esta especie de suicidio social.
Todo lo hacen sin salir de casa, alterando incluso sus ritmos diarios: duermen durante el día, comen por la tarde y se pasan la noche jugando a videojuegos o viendo la televisión. También descuidan su higiene y no se comunican ni tan siquiera con sus familiares. Algunos, atemorizan a sus padres y tienen comportamientos agresivos; otros, se ven abrumados por la tristeza, la obsesión, la ansiedad y la depresión desencadenadas por el encierro, llegando al suicidio en algunos casos.
Aunque este fenómeno proviene de Japón y se asocia a la cultura exigente, competitiva e individualista nipona, poco a poco se ha ido extendiendo como una pandemia al resto del mundo, si bien con características diferentes según cada sociedad. En España, este síndrome también conocido como ‘’de la puerta cerrada’’ acumula ya más de 200 casos en los últimos años. En Japón, los afectados se cuentan por millones.
La razón para no salir de casa se debe al deseo de estar solos y a un sentimiento de apatía hacia el mundo exterior unido al temor a salir de su entorno de protección, su pequeña burbuja de seguridad.
Tipos de Hikikomori
Si bien todos los casos de Hikikomori tienen en común el aislamiento, no todos lo llevan a cabo de la misma forma ni en el mismo grado. Por ejemplo, el junhikikomori o pre-hikikomori sale de vez en cuando o asiste al colegio o la universidad, pero evitando cualquier tipo de relación social.
El Hikikomori social, que rechaza el trabajo y los estudios, mantiene algunas relaciones sociales, aunque sea a través de internet. Por otro lado, el Tachisukumi-gata presenta una fobia social muy marcada y se siente paralizado por el miedo.
Por último, estaría el caso del Netogehaijin, literalmente traducido como ‘’zombie del ordenador’’ que son personas totalmente recluidas que dedican todas las horas del día que permanecen despiertos usando el ordenador u otros medios virtuales que tengan a su alcance.
Causas del Hikikomori
Parece imposible que una persona joven sea capaz de confinarse durante meses o incluso años entre cuatro paredes sin querer tener ningún tipo de relación con el mundo ¿verdad?
Las causas que se cree que pueden desencadenar este trastorno son actualmente meras hipótesis. Algunos piensan que es la tecnología y el mundo virtual en el que viven rodeados los jóvenes, llegando a perder el contacto con la realidad.
Otros, sin embargo apuntan hacia factores familiares (excesiva presión de los padres para que su hijo triunfe en la vida y poca comunicación en la familia por los) y socioeconómicos: sociales en cuanto a presión de la sociedad hacia el conformismo y la uniformidad y rechazo a lo diferente (esto sucede de forma muy marcada en la sociedad nipona), y económicos en lo relacionado con los horarios de trabajo de los padres, que les impide pasar tiempo con sus hijos e imposibilita una adecuada comunicación familiar.
No obstante, buscar una única causa para un fenómeno social como este sería un error, ya que lo más probable es que esté multi determinado.
Síntomas del Hikikomori
Los síntomas principales que podrían anunciar el aislamiento son:
  • Rechazo a asistir al colegio debido en muchas ocasiones al acoso escolar
  • Pérdida total de amigos o desengaño amoroso
  • Excesiva dependencia de las relaciones familiares
  • Insomnio o alteración de los ritmos diarios (duermen por el día y permanecen activos por la noche)
  • Presión familiar para que cumplan su papel con la sociedad (estudiar, buscar trabajo) y para que cumplan las expectativas o los planes que sus padres tienen para ellos
  • Escasa o nula tolerancia a la frustración
  • Etc.
Efectos del Hikikomori en las personas
La reclusión voluntaria durante meses o años puede provocar importantes efectos sobre la salud, tanto física como mental.
A nivel físico el cuerpo padece los efectos de no hacer ningún tipo de ejercicio físico ni llevar una dieta equilibrada como anemias, fragilidad en las articulaciones, llagas por permanecer demasiado tiempo tumbados sin moverse, etc.
A nivel psicológico, la ausencia de contacto puede hacer perder al joven casi por completo sus habilidades sociales para relacionarse con sus congéneres, a la vez que experimentan sentimientos constantes de inseguridad y culpabilidad, lo cual refuerza su conducta de permanecer encerrados.
Tratamiento para el Hikikomori
Aún no se ha establecido un tratamiento estándar para atajar esta problemática, debido a que se trata de un trastorno relativamente nuevo y al enfrentamiento entre los enfoques oriental y occidental.
En Japón, donde se originó este trastorno social, se defiende que el afectado salga de su aislamiento por sus propios medios y de forma progresiva, sin presionarlo y tratando de hacerle entrar en razón. Por el contrario, en los países occidentales, los expertos recomiendan una postura más firme y atacar el problema de raíz, obligando al joven Hikikomori a salir de su habitación.
En occidente más en concreto, podemos señalar dos grandes aproximaciones en cuanto a terapias se refiere:
1. El método médico-psiquiátrico
Este tipo de tratamiento  trata el problema como un desorden mental o conductual que demanda la recuperación en hospital y el uso de fármacos. Su enfoque se centra en reorganizar la relación familiar con el paciente, fomentando las estrategias de comunicación, de manera que los padres también se ven implicados en la terapia. Cuando el joven está lo suficientemente recuperado como para acudir a la clínica por sus propios medios se empieza a trabajar con sesiones de psicoterapia.
2. El método psicosocial
Este método estaca la necesidad de apoyo psicológico para ayudar a la víctima Hikikomori a salir de su encierro. Suele optarse por alejar al joven adolescente de casa, alojándolo posteriormente en una comunidad con otros chicos y chicas que padezcan su misma problemática, para fomentar la convivencia, el contacto humano, re-aprender habilidades sociales y comunicativas, etc. Todo ello a través de actividades que les resulten atractivas y que puedan compartir de forma grupal. Parece ser que los grupos de autoayuda se han convertido en una pieza clave para lograr la reinserción social de los afectados.
Diagnóstico diferencial del Hikikomori
Debido a su amplia sintomatología, poco definida en la actualidad, a menudo se puede confundir este trastorno con otros del tipo AgorafobiaTrastorno Obsesivo Compulsivosíndrome de Diógenes, etc. Por poner un ejemplo, el Hikikomori se diferencia de la agorafobia en que, dentro de su entorno protegido, pueden llevar una vida normalizada. Recibir visitas, llamar por teléfono, etc. Un agorafóbico se aísla por miedo, aunque desea poder formar parte de la sociedad y salir al exterior, mientras que el hikikomori rechaza esa opción y se recluye voluntariamente.
Una investigación llevada a cabo por (2002) sugiere que las conductas compulsivas propias del TOC u otras conductas típicas de los trastornos mencionados anteriormente no son más que efectos secundarios del Hikikomori. Por ello sugiere que el diagnóstico diferencial de Hikikomori frente al de depresión, TOC, esquizofrenia u otros trastornos obsesivos junto a una detección precoz son primordiales para la pronta recuperación de la persona, ya que los afectados por Hikikomori no sufren un trastorno per se. En la mayoría de los casos sus comportamientos pueden ser explicados de una manera lógica por la vida que llevan, el impacto que sobre ellos tiene la sociedad, la cultura en la que están inmersos y su ambiente familiar y personal. Son personas normales en una situación altamente conflictiva
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Documental sobre Hikikomori  
Este documental puede ayudarte a comprender mejor el fenómeno Hikikomori.
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 Beatriz Estébanez : Síndrome Hikikomori

jueves, 16 de abril de 2020

Cómo se contagia el covid


Cómo se contagia - corona virus
23 Marzo, 2020, 7:23 am  BBC Mundo
Más de 12.000 muertos, más de un cuarto de millón de contagiados y contando…

El coronavirus SARS-CoV-2 se propaga a un ritmo vertiginoso por el mundo, incluyendo América Latina.

Todos los países de la región ya han reportado casos de covid-19, la neumonía causada por el nuevo coronavirus que la Organización Mundial de la Salud describe como pandemia.

Y la mayoría ya también reporta ejemplos de transmisión local, lo que explica por qué en algunos el número de infectados con el coronavirus se duplica cada dos días.

Los primeros casos de covid-19 se registraron en China.
Al tratarse de un nuevo virus, hay muchas incógnitas. Pero hay consenso en que se trata de una zoonosis, es decir, de una enfermedad que originalmente saltó de los animales a las personas.

Todo indica que ocurrió originalmente en el mercado de mariscos de Wuhan, en China, donde también se comercializan animales salvajes.

Pero lo que debe preocuparte es que también se contagia de persona a persona.

Y que es algo que pasa con mucha facilidad.

No basta coincidir
¿Significa eso que basta estar cerca de una persona contagiada para infectarse con el coronavirus?

Pues no precisamente, ya que el nivel de cercanía, tipo de contacto, la duración del mismo y nuestros propios comportamientos son clave para el nivel de riesgo.

Coronavirus: qué puedes hacer para protegerte y evitar el contagio
Y la fortaleza de nuestro sistema inmunológico -a menudo condicionado por nuestra edad y estado de salud- también puede hacer la diferencia.

El coronavirus puede infectar a gente de todas las edades, pero afecta con más fuerza a los ancianos.
La clave es entender que los virus que afectan al sistema respiratorio viajan sobre todo en las llamadas gotículas respiratorias, esas pequeñas gotitas que expulsamos al respirar, hablar, reír, toser o estornudar.

Por eso el riesgo más alto de contagio se da cuando estamos en contacto cercano con una persona infectada, algo que el servicio de salud pública de Reino Unido, NHS, define como estar a menos de dos metros por 15 minutos.

Eso significa que un enfermo con el que nos crucemos de forma fugaz en la calle se le haría muy difícil contagiarnos, aunque como toda precaución es poca lo mejor es evitar todo tipo de contactos.

Y es que como veremos en detalle más adelante, las gotitas virales que ese transeúnte puede haber dejado a su paso constituyen una potencial amenaza.

Aún así, sin embargo, incluso compartir vivienda con un enfermo de covid-19 no es garantía de contagio.

Cuando estornudamos o nos tocamos la nariz o la boca podemos dejamos atrás gotitas con virus.
De hecho, un estudio de los Centros para la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) sobre los primeros contagiados en ese país encontró que en esos casos la tasa de contagio era del 10%.

La razón: para infectarnos las gotículas respiratorias deben ingresar a nuestro cuerpo por los ojos, la nariz o la boca.

Coronavirus: ¿en qué casos es recomendable el autoaislamiento y cómo debe hacerse?
Y para que eso ocurra deben pasar varias cosas.

Frente a frente
Una posible forma de que esas gotículas lleguen a nuestro sistema respiratorio es a través de la tos y los estornudosde una persona infectada, que los expertos estiman son las principales forma de transmisión del coronavirus.

Y es que los estornudos transforman las gotículas en aerosoles que pueden quedar suspendidos en el aire por varios minutos, antes de depositarse en las superficies cercanas.

Lo más peligroso son los estornudos.
Obviamente, las probabilidades de contagio son especialmente altas si nos estornudan o tosen a la cara.

Pero una conversación a corta distancia con una persona infectada con el virus también es una posible forma de atrapar el virus.

De hecho, una buena regla es que si podemos adivinar qué ha comido una persona por su aliento eso significa que lo estamos inhalando, y con el aliento también los virus que este podría contener.

Esa es la razón por la que las autoridades sanitarias de Estados Unidos están recomendando mantener una distancia de al menos 1,80 metros con nuestros interlocutores.

"Es un irresponsable": las críticas a AMLO en México por seguir besando y abrazando pese a las advertencias sanitarias frente al coronavirus
Aunque para que ese consejo funcione también debemos seguir otros como tratar de no tocarse la cara y lavarse las manos constantemente y por al menos 20 segundos.

Lo que nos llevamos a la cara
Esto es así porque si bien los virus eventualmente mueren si no encuentran un organismo en el que reproducirse, hay un período de riesgo en el que lo podemos recoger de diferentes superficies.

"Las manos están todo el tiempo tocando en superficies que pueden estar contaminadas y después la persona al tocarse la cara puede transmitirse el virus", le explicó a BBC Mundo el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, Jarbas Barbosa.

Lugares cerrados muy frecuentados aumentan la posibilidad de contagio.
Las barandillas de las escaleras mecánicas de una estación de metro son un ejemplo: el virus puede llegar ahí en forma de estornudo o por el contacto de la mano de un enfermo que se tapó la boca para toser.

Y si después de tocarlas nos llevamos las manos a la cara, el daño muy probablemente está hecho.

A menos, claro está, de que nos hayamos lavado bien las manos antes, pues eso destruye al virus, que no es capaz de atravesar la piel.

¿Ya dijimos que es vital lavarse bien las manos?

Por qué es tan difícil dejar de tocarse la cara como recomiendan los expertos para evitar el contagio del coronavirus
No le tengas miedo a ese paquete
Ahora, si el coronavirus sobrevive fuera del cuerpo por un tiempo, ¿qué tan peligroso ese ese paquete con un juguete muy probablemente hecho en China?

La respuesta es: muy poco o nada.

Una buena lavada de manos ayuda a prevenir el contagio.
Efectivamente, según una investigación publicada en The New England Journal of Medicine el SARS-CoV-2 puede sobrevivir hasta tres días en superficies de plástico o metal.

Y seguramente eso es mucho menos tiempo del que el juguete en cuestión tarda en llegar a su destino.

Cuánto tiempo sobrevive el coronavirus en distintas superficies
El riesgo, si acaso, estaría en la gente que te lleva el paquete a casa, pero el coronavirus se desintegra en menos de un día en el cartón.

(Y, claro está, para que sea potencialmente contagioso tendría que haber sido manipulado por alguien infectado con el virus y entrado en alguna tipo de contacto con su saliva).

El virus puede sobrevivir hasta tres días en superficies metálicas.
Además, la fortaleza del virus también va disminuyendo con el paso del tiempo.

Y todavía hay poquísima evidencia de que la transmisión a través de superficies sea particularmente frecuente con el causante de covid-19.

Aunque, si prefieres evitar riesgos, siempre puedes desinfectar los objetos potencialmente riesgosos con una toallita con alcohol... empezando por el celular.

Cómo limpiar tu celular para prevenir el contagio del coronavirus
No solo los enfermos
El hallazgo más importante del estudio en The New England Journal of Medicine, sin embargo, fue que el nuevo coronavirus "permanece viable" en el aire hasta por tres horas.

Aunque un poco más tranquilizador es que su capacidad para permanecer en el aire es mucho menor que su viabilidad, pues solo se suspende en forma de aerosol hasta por media hora.

Según los investigadores del Instituto Nacional para Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU, los hallazgos sugieren que la transmisión vía aérea es posible.

Pero la Organización Mundial de la Salud insiste en que su principal forma de transmisión es "por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire".

Y los mismos investigadores reconocen que la alta tasa de contagio parece ser más el resultado de que todo portador es contagioso, incluso en la fase de incubación del covid-19.
Las personas sin síntomas también pueden contagiar el coronavirus.
En otras palabras, una persona infectada puede transmitir el virus incluso antes de empezar a presentar síntomas.

Es decir, un joven de apariencia sana puede ser más peligrosa que un mocoso que en realidad solo tiene una gripe común.

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En grupo más peligroso que por separado
Todo esto también ayuda a entender por qué las autoridades han pedido evitar las aglomeraciones, que son particularmente peligrosas en espacios cerrados.

Y es que entre más gente se junte más probabilidades hay de entrar en contacto con el virus, por la sencilla razón de que también aumentan las probabilidades de entrar en contacto con algún infectado que ni siquiera sepa que es portador del coronavirus.

Qué es el "distanciamiento social" y por qué los expertos insisten en practicarlo para combatir la pandemia del coronavirus
En algunos países la recomendación es no exceder las 10 personas, para reducir esas probabilidades y tal vez facilitar el dejar un espacio de seguridad superior a un metro, que según la OMS es la distancia de mayor riesgo.

Pero claro está, un grupo de 10 personas sanas es mucho menos peligroso que un encuentro íntimo con una persona infectada.

Según la OMS, el riesgo de contagio es particularmente alto dentro de un metro de distancia.
Y la mejor forma de evitar el riesgo es minimizando al máximo todo tipo de contactos a través de la llamada distancia social o el autoaislamiento.

Coronavirus: ¿en qué casos es recomendable el autoaislamiento y cómo debe hacerse?
¿Y el sexo?
La mala noticia es que una relación sexual con un portador del sars-cov-2 es una forma casi segura de contagiarse del virus.

Nada indica que el covid-19 sea lo que se conoce como enfermedad de transmisión sexual.

Cómo pudo contagiarse un bebé recién nacido del nuevo coronavirus (y cuán vulnerables son realmente los niños)
Pero los besos o la proximidad de unos rostros jadeantes garantizan el intercambio de gotículas.

Sí, los besos pueden ser contagiosos.
En esas circunstancias, incluso una cena íntima puede ser propicia a ese intercambio

La comida en sí misma, sin embargo, muy probablemente sería segura: los expertos no creen que el virus sea capaz de sobrevivir el proceso de cocción de los alimentos (o su recalentado).

El riesgo, si acaso, estaría en que una persona enferma manipule los alimentos sin las precauciones necesarias antes de llevarlos a la mesa.