viernes, 18 de diciembre de 2020

Juan Martinez Macena

 


Se podría viajar al futuro, según un científico argentino

4 de septiembre de 2020·3  min de lectura



Los viajes al futuro, serían posible, según un trabajo teórico del argentino Juan Martín Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, Alexey Milekhin, del Departamento de Física de Universidad de Princeton.


Bajo el título de "Agujeros de gusano atravesables por seres humanos", los investigadores aluden a objetos cósmicos cuya existencia ya había sido considerada factible, aunque solo en la física cuántica y en dimensiones microscópicas.


Pero, los autores aclaran que "con una trampa: el tiempo que lleva viajar a través del agujero de gusano es mayor que el que toma ir de una boca a la otra por afuera".


Los investigadores aluden a objetos cósmicos cuya existencia ya había sido considerada factible, aunque solo en física cuántica


Objetos atravesables

Aseguran que existen una serie de partículas adicionales (además de las que "ven" nuestros instrumentos) y teóricamente posibles según algunos modelos de la materia, esos objetos cósmicos podrían formarse en condiciones tales que un ser humano podría atravesarlos. Es más, al hacerlo, por efectos relativistas, también viajaría al futuro distante.


Según los científicos, los agujeros de gusano parecen dos agujeros negros conectados entre sí. Sin embargo, difieren en un hecho clave: "No tienen un horizonte, una frontera más allá de la cual, si uno pasa, no puede volver a salir -explica Maldacena desde Princeton-. En el caso que estudiamos, el tubo de uno se conecta con el del otro, y uno puede entrar por una boca y salir por la otra, e incluso puede salir del otro lado, volver a tirarse y salir por la entrada original. Son como túneles que conectarían dos lugares muy distantes de nuestro universo, a miles de años luz de distancia".


El científico argentino Juan Maldacena indica que será posible viajar al futuro


Los antecedentes de la teoría


Gastón Giribet, docente de la UBA e investigador en física teórica, agujeros negros y teoría de cuerdas, explicó al diario La Nación, "la idea de estas curiosidades cósmicas data de 1935".


Einstein y Rosen, que trabajaban juntos también en Princeton, se dieron cuenta de que había una solución de las ecuaciones de la teoría de la relatividad general que permitía construir una suerte de túnel en el espacio-tiempo.


"Esos sí pueden existir en la teoría más sencilla que tenemos [el modelo standard de la materia], que describe todas las partículas conocidas en la actualidad -destaca Maldacena-. Si uno asume que no hay otras, podrían existir pero muy chiquitos; la distancia entre las dos bocas sería del tamaño de la que está explorando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, según sus siglas en inglés, el gigantesco instrumento con el cual se descubrió el bosón de Higgs)", dijo.


De acuerdo con los parámetros que estudiaron en su trabajo Maldacena y Milekhin, cada boca de los agujeros de gusano tendría unos 10.000 km de ancho, comparable con el diámetro de la Tierra. "Si uno se tirara por ese lugar, saldría del otro lado después de aproximadamente un segundo y estaría a 10.000 años luz aproximadamente -dice Maldacena-. Pero desde el punto de vista de alguien que se quedó afuera, el tiempo que habría transcurrido sería  un poco mayor. Es decir, permitiría viajes en el tiempo, pero solo hacia el futuro. Uno podría viajar 10.000 años en un segundo. Para ir y volver, tardaría 20.000 años".


El científico advierte que no es probable que nos encontremos muy pronto con un agujero de gusano que pueda transportarnos a través de nuestra galaxia sin necesidad de nave alguna. "Seguramente entraría materia y se formarían agujeros negros -comenta Maldacena y se ríe-. No veo una manera muy práctica de distinguirlos. Para mí, lo interesante es que esas configuraciones puedan existir, que en principio se pueda cambiar de esta manera la estructura del espacio-tiempo. Son una solución curiosa, pero no creo que existan en la vida real".







miércoles, 16 de diciembre de 2020

Matthew McConaughey

 EL PAÍS Madrid - 29 OCT 2020 - 04:18 PET


Mattew McConaughey se ha ganado un lugar en el firmamento de Hollywood y a los 50 años ha decidido hacer repaso de su vida y desenterrar viejos secretos que la edad parece haber puesto en su sitio, al menos lo suficiente como para revelarlos ahora en Greenlights, la biografía que acaba de publicar. El contenido del libro es claramente optimista pero algunos de sus recuerdos sacan a la luz episodios dramáticos de su vida.



El más truculento de ellos se refiere a la violación que sufrió: “Un hombre abusó sexualmente de mí cuando tenía 18 años y estaba inconsciente en la parte trasera de una camioneta”. Poco más sobre un incidente que desvela pero en el que no profundiza y sobre el que solo añade que “nunca se sintió como una víctima”. También descubre en el libro que le azotaron hasta que sangraron las nalgas por hacerse un tatuaje de una marca de aperitivos cuando tenía 10 años y que le chantajearon para tener sexo por primera vez cuando tenía 15. “Estaba seguro de que iría al infierno por tener sexo antes del matrimonio”, añade entre sus confidencias.



Si no le han quedado huellas de estos episodios, como parece afirmar, lo que sí es cierto es que su experiencia ha debido de pesar a la hora de que a lo largo de su vida haya apoyado en diversas ocasiones a organizaciones que luchan contra la violencia sexual. En el libro solo trata, según él mismo ha contado, de retratarse como lo que es, un hombre al que la vida le sonríe pero al que nadie le ha regalado nada y ha tenido que superar duros baches en su ahora dorada existencia de estrella.


En las entrevistas que ha concedido para promocionar su libro también ha hablado sobre su pareja, la modelo brasileña Camila Alves, y su rol como padre de tres hijos, Levi, Vida y Livingston, de 12, 10 y ocho años. Frente a la televisiva Oprah Winfrey explicó cuál fue su primera reacción cuando conoció a su esposa: “No dije ¿quién es esa. Lo que dije fue ¿qué es eso”. Y luego me presenté, bromeó sobre la impresión que le causó. “Tuvimos una gran conexión. Esa noche hablé el mejor español y portugués que sabía, ¿sabes a lo que me refiero? Vino de algún lado”, explicó entre risas.


Recientemente también habló sobre Camila Alves con la revista People. Dijo que ante de conocerla estaba pasando por un momento en el que no estaba seguro de encontrar alguna vez a “la mujer indicada”. Había decidido que podía estar siendo demasiado exigente y que debía darse un descanso, algo así como decirse a sí mismo: “Espera, sé tú mismo. Ella llegará si tiene que llegar. y si no lo hace, no pasa nada, sigue siendo una buena persona”. Pero Camila se cruzó con él en una fiesta, “se movió de derecha a izquierda frente a mis ojos como si estuviera flotando”, y desde esa noche el actor reconoció que no quiso “pasar más tiempo con ninguna otra mujer, definitivamente no he querido acostarme con nadie más. No he querido tener hijos con nadie más que ella. Tenemos un amor que nunca cuestionamos”, afirmó Matthew McConaughey.


Sobre sus hijos ha dicho que los tres son “muy cariñosos y amables” y que él y su esposa –con quien se casó en 2012– no quieren aislarlos del mundo o del éxito que él ha conseguido como actor. “Lo que les hacemos saber es que la fama de papá, no define a papá. ¿Soy famoso? Sí, pero al mismo tiempo les decimos: ‘De ahí no proviene nuestro valor’. Nuestro mérito proviene de cómo estamos tratando de ser como personas, cómo somos como padres, cómo los amamos, cómo nos amamos. Mamá y papá no son perfectos pero tratamos de esforzarnos”, ha explicado en medios estadounidenses.


Matthew McConaughey fue uno de esos tipos que tenían a Hollywood a sus pies: proyectos de todo tipo, fiestas, éxito y muchas aventuras amorosas. Sin embargo, en apenas una década la vida del disoluto ganador del Oscar por Dallas buyers club se ha convertido en un hombre distinto: amante esposo, padre de familia numerosa y comprometido filántropo.


Un perfil que retrato en la entrevista que el matrimonio concedió a la revista británica Town&Country, que les dedicó este año la portada del que llaman su “número filantrópico”. Porque los McConaughey-Alves son ahora una pareja mucho más apartada del mundo de las alfombras rojas y centrado en las obras solidarias. Tal y como han dado a conocer, coordinan su fundación, llamada Just Keep Livin' (“Sigue viviendo”), que da empleo a 84 profesores de 37 institutos en seis estados de EE UU y que ayuda a 3.000 estudiantes, la mayor parte de ellos con familias en el umbral de la pobreza.


Fue en el año 2008 cuando McConaughey y Alves tuvieron a su primer hijo y también cuando presentaron su fundación. Conocida también por sus iniciales, JKL, nació con una colaboración con solo dos colegios de Los Ángeles. Ahora esa asociación ha crecido exponencialmente y se ha convertido en un referente en la ciudad. Como explican, todos los estudiantes que lo deseen pueden participar en los programas de la fundación: ejercicio, yoga, aprendizaje nutricional, proyectos de fin de semana... que les ayudan a sentirse mejor en lo físico, lo mental y hasta lo espiritual, según el matrimonio. El actor contó entonces que tres años después de su estreno, al preguntar a los alumnos de uno de esos institutos sobre JKL, uno de ellos contó que gracias a esta iniciativa había logrado encontrar un lugar sin violencia cuando acababan las clases.


Lejos de regodearse en su actividad filantrópica, el actor no olvidó decir que se considera todo un hedonista. “Siempre lo he sido, y tener una fundación es hedonismo en mayúsculas. Ser capaz de dar en distintos modos es siempre un esfuerzo egoísta. Me siento bien al ver una sonrisa o al escuchar a un joven decir ‘gracias’. ¿A eso se le llama un acto desinteresado? Yo lo llamo un acto egoísta”.



martes, 15 de diciembre de 2020

RAICES

 En 1977 EEUU superó un histórico tabú al cautivar a sus espectadores con una serie sobre la esclavitud, un tema socialmente peliagudo. Durante años, la serie se estudió en colegios y universidades como fórmula para analizar el conflicto racial


22/02/2017 - VALÈNCIA.-"Hasta entonces no aparecíamos en los libros escolares», «fue una forma de empoderamiento de la comunidad negra», «los casinos y los teatros se vaciaron». Los actores protagonistas recuerdan vívidamente el fenómeno social que supuso la miniserie Raíces en EEUU. Un hito cultural que cambió el imaginario colectivo del país, al revisar la historia del pueblo afroamericano. Era la primera vez que actores de color protagonizaban una ficción para televisión. También era la primera ocasión en la que se captaba la atención de casi todo el país, fuera cual fuera su procedencia étnica o ideológica, con un tema incómodo para algunos. 


Basado en el libro de Alex Haley, Premio Pulitzer, titulado Raíces: La saga de una familia americana, rastreaba el supuesto árbol genealógico del autor desde la captura como esclavo de su antepasado africano. Se emitió en enero de 1977 durante ocho noches seguidas y fue vista por más de 130 millones de norteamericanos. Las calificaciones, récord en la historia de la televisión hasta entonces, superaron incluso a la final de la Super Bowl, el acontecimiento televisivo habitualmente más visto de cada temporada. Para que se hagan una idea, sería como ganar en espectadores a una final de Champions. 




«Tu nombre es Toby», le gritaba entre latigazos el actor Vic Morrow a un joven LeVar Burton, cuyo personaje se resistía a dejar de ser Kunta Kinte. «Ahora eres norteamericano» le intentaba hacer entender otro esclavo de la plantación. El gran acierto de la serie fue mostrar una dualidad satisfactoria para unos y para otros. Por un lado estaba el hombre que se negaba a olvidar sus raíces, mientras que por el otro presenciábamos el bautismo de un nuevo estadounidense.


Para la comunidad de color era una asignatura pendiente contemplar en un producto de masas el abuso colonial que significó la trata de esclavos, mientras que para la comunidad blanca se trataba de una epopeya sobre virtudes tan universales como el coraje, la compasión o la dignidad. Valores con los que los norteamericanos podían sentirse orgullosos. El sueño de los personajes era el ansia de libertad, un sentimiento universal que tocó la fibra del público sin distinción. El lado oscuro del argumento, compensado por lo anterior, mostró, sin posibilidad de redención, el estigma de la esclavitud como una «desgracia nacional». Como resultado, se remodeló la memoria colectiva de los estadounidenses asumiendo por primera vez uno de los más vergonzantes episodios de su historia. Incluso los colegios y universidades se sumaron al impacto social con cursos especiales en los que se visionaba y analizaba la saga.


Raíces, además, fue pionera en cuanto al modelo de emisión por televisión. Ahora nos parece de lo más normal ver una serie en una sentada o en varios días consecutivos gracias al visionado a la carta. Sin embargo, por entonces, la única forma posible de ver los nuevos episodios de prime time era esperando a la siguiente semana. Raíces, como decía antes, ocupó ocho noches consecutivas en la parrilla de la cadena ABC. La emisión continuada surgió de forma casual, provocada por la poca confianza de los ejecutivos en el proyecto. Querían quitársela de encima rápido. Sin embargo el modelo de emisión generó el efecto contrario: el país se paralizó, los casinos y los teatros se quedaron sin clientes, y los bares utilizaron el reclamo de tener televisión en sus instalaciones para atraer al público. Fue imposible olvidarse de Raíces porque cada noche aparecía en las pantallas de todos los hogares. Resultado: la mitad del país la vio.



Otro aspecto distintivo que levantó algunas ampollas (tengamos en cuenta que estamos hablando de los años 70) fue el énfasis que se puso en ingredientes como el sexo y la violencia. Elementos que hoy, si somos espectadores de Juego de Tronos, no nos llaman tanto la atención, pero que por entonces, tratándose además de una televisión en abierto, sorprendieron y cautivaron a los espectadores, aunque molestaron a ciertos sectores. Pudimos ver a hombres blancos mutilar, azotar o golpear a esclavos de color, contemplamos a mujeres negras medio desnudas y fuimos testigos de violaciones de los blancos a estas mujeres. Una aproximación cruel del horror que pudieron vivir aquellos esclavos.


En España Raíces llegó dos años después, en enero de 1979, programada dentro del espacio denominado Grandes Relatos que se emitía los domingos. Ese mismo año Estado Unidos estrenaba una secuela de seis episodios, Raíces: Las siguientes generaciones, en la que salía nada más y nada menos que Marlon Brando haciendo de nazi. Diez años después se llevó la historia al cine, y Antena 3 acaba de emitir un remake producido el año pasado por History Channel. Una historia que cualquier seriéfilo no debería perderse porque se trata de una de las grandes obras de la televisión de todos los tiempos.

Árboles genealógicos

Por último, destacar que con Raíces se puso de moda reproducir el trabajo de documentación realizado por el escritor Alex Haley. Miles de familias afroamericanas se sumaron al interés por investigar sus propios árboles genealógicos. En consecuencia, los archivos de Washington se inundaron de peticiones sobre sus antepasados de ciudadanos curiosos. La genealogía se convirtió en una nueva obsesión nacional.


Menos encantado estuvo el por entonces gobernador de California, Ronald Reagan, cuyas declaraciones en la prensa fueron bastante negativas. Para Reagan el tratamiento de los blancos en la serie era totalmente sesgado. Manifestó su enojo porque los blancos coparan prácticamente casi todos los papeles de villanos, dejando abierta la sospecha, como después hemos podido comprobar, de que el conflicto racial en los Estados Unidos no estaba en absoluto resuelto. 


* Este artículo se publicó originalmente en el número 28 de la revista Plaza








lunes, 14 de diciembre de 2020

Monolito de Utah

 Monolito de Utah: la misteriosa estructura de metal encontrada en el desierto

Redacción BBC News Mundo 24 noviembre 2020


Un misterioso monolito de metal apareció en el desierto de Utah y las autoridades locales pidieron información en las redes sociales.


Las autoridades Utah, en Estados Unidos, están desconcertadas.


Un extraño monolito de metal fue descubierto en el desierto de ese estado por un grupo de trabajadores de los servicios de protección de la vida silvestre que viajaban en un helicóptero.


Estaban contando ovejas mientras sobrevolaban un área remota del sureste de Utah cuando detectaron el "inusual" objeto.


Explicaron que la estructura había sido plantada en el suelo entre rocas rojas.



No existen indicios de quién instaló el monolito, que tiene unos 3,6 metros de altura.




viernes, 11 de diciembre de 2020

EL HOMBRE MAS TRISTE DEL MUNDO


El hombre más triste del mundo Relato PUBLICADO: 2013-10-10  (de la web)
  

Él era el hombre más triste del mundo. No había hombre más triste según los registros en todos los idiomas. Hasta donde se sabe, había una mujer que murió de pena, el primer caso comprobado (el principal síntoma: estaba perfectamente sana el mismo día que le tramitaron su certificado de defunción). Ella dejó de respirar, sólo pasó eso. La necropsia de ley lo dijo, nada más. 

Él era el hombre más triste del mundo y todo el mundo se enteró. Nadie se atrevía a interrumpir su tristeza que, increíblemente, no provocaba conmoción o pena, sino asombro y admiración. ¡Y hasta respeto! “¿Cómo alguien aguanta tanto? ¿Cómo hace para seguir vivo? ¿Cómo hace para no llorar a pesar de todo? ¿Por qué no se mata?”.

Era el hombre más triste del mundo y se hizo conocido porque una mañana subió a un bus rumbo a casa, pero al llegar al paradero correspondiente no bajó. Se quedó viajando 1,2,3,4 horas hasta el destino final. El bus giraba en sentido contrario, con diferente chofer y regresaba otra vez a su destino-partida 1,2,3,4,5,6 horas, y luego regresaba otra vez, las 24 horas del día. Al segundo día de viaje recibió una llamada de atención, pero él no hizo caso, ya había pagado el pasaje.

Como se supo, llegaron los empresarios a negociar su evacuación sin contratiempos, sin usar la fuerza, para no generar sobresaltos, ni arriesgarse a posteriores denuncias en los medios de comunicación. Llegaron el fiscal del turno, agentes policiales y decenas de curiosos, considerando que ya era el décimo día. “Lo invitamos amablemente a bajar”. Pero él, no, nada. No quiso, no quería. Lo dejaron en paz cuando les contó sobre su decisión. Todos le dieron la razón, se conmovieron. Lo dejaron de joder. Bajaron sin dar explicaciones a la prensa e incluso pidieron que lo protegieran.

Desde entonces recibía comida. Estaba deshidratado pero se recompuso. Instalaron un baño y pusieron algunas cosas para que se distraiga de las ventanas, porque de alguna manera se ponía más triste al mirar por las ventanas. El bus seguía su ruta normal. Un reportero logró ganarse la confianza, pero al identificarse con la tristeza del recurrente pasajero, se quedó acompañándolo un par de días. Luego subía de vez en cuando con amigos, incluso subía ebrio a contarle su vida de periodista, pero no sacó nada en el periódico donde trabajaba. Quisieron despedirlo por eso, pero pronto surgieron otras noticias sobre políticos corruptos y se olvidaron del hombre más triste del mundo por un tiempo.

Cuando volvieron al tema, los periódicos inventaban noticias como que “Está loco”, “El bus le recordaba a su madre”, “Su mujer fue atropellada por un bus”, “Es un snob”, “Quiere llamar la atención por algo”, “Es una forma de protestar”, “Es una aberración sexual”, entre otros titulares. Sólo algunos cuantos supieron el motivo.

Algunos lo saludaban, le tomaban fotos, pero evitaban preguntarle sobre su interminable viaje. Era el hombre más triste del mundo, merecía respeto. Aunque luego se convirtió en una atracción turística. Llevaba casi dos años viajando interminablemente. Quizás, decían algunos, ya habría recorrido dos veces la Tierra, y por la línea ecuatorial, si es que existiera carretera para tal perímetro.

Pronto se hizo viejo. Su tristeza lo estaba matando. Cada vez los choferes eran mucho más jóvenes que él. Empezaron a subir los primeros choferes que lo llevaron, eran jubilados que conversaban con él sobre las rutas. Era el bus más viejo de la ciudad, el único permitido por las autoridades, la excepción a la renovación del parque automotor. Tanto el bus como el pasajero se hicieron más famosos con el tiempo. El Gobierno mandó a proteger dicha movilidad como patrimonio nacional.

Solía tomar algunos tragos con gente que lo reconocía de años, personas que tomaban la misma ruta para trabajar. Incluso subían guitarristas por él, cantores de todo tipo y él aplaudiendo. Pero todos, en el algún momento, bajaban.

El recorrido terminó solamente cuando tuvo casi tantos años como kilómetros. Quedó dormido frente a una ventana, cruzado de brazos. El hombre más triste del mundo había fallecido y el bus seguía su camino por nadie sabe cuánto tiempo después, hasta que se dieron cuenta de la tragedia. Luego, algunos idearon de inmediato la forma de su entierro: hacer del bus un mausoleo, ponerlo a la vista del cementerio más antiguo de la ciudad, fomentar la creación de un museo de la tristeza, o sepultar el bus en vivo y en directo a nivel internacional.

Otros, en cambio -afectados económicamente-, como los ministerios de Transporte y de Cultura, pensaron en contratar actores para reemplazar a ese hombre tan triste que había generado divisas para la gran ciudad. Aviones llenos de turistas llegaban solo para verlo. Pero, por ahora, había que darle sepultura.

Durante el discurso fúnebre, luego de todas las palabras de los gobernantes y candidatos a las próximas elecciones presidenciales, un viejo amigo (el primer chofer que luego de jubilarse lo acompañó durante algunos años en su recorrido) develó entre palabras que casi caían a la tierra, que el hombre más triste del mundo decidió ya no bajar del bus “pues para no regresar a casa”. Solo dijo eso. El resto solo aplaudió. Algunos consideraron positiva la muerte porque “estaba dando un mensaje depresivo a la juventud que tanto necesitaba surgir con optimismo para salvarnos de la crisis”.

El hombre más triste de alguna manera vivió menos infeliz que nosotros. Al año de su muerte, en su lápida, apareció acuñado un epitafio: “No bajaba del bus porque al regresar a casa temía no encontrarla. Incluso temía más hallarla, sabiendo que ella no estaría”.
fin aqui

 Muchos se indignaron por tal profanación, menos una mujer. La mujer más sola del mundo, según los registros oficiales y las noticias publicadas recientemente en todos los diarios, en grandes espacios pagados por los ministerios de Transporte, Turismo, Economía y Cultura

miércoles, 9 de diciembre de 2020

GARDNER_AVA

 ARCHIVO HISTÓRICO EL COMERCIO 24/01/2015 17:47

El 25 de enero de 1990 murió “el animal más bello del mundo”. Su verdadero nombre era Ava Lavinia Gardner. Una pulmonía acabó con su vida a los 67 años en su casa de Londres. Su fama llegó hasta nuestro país, y no precisamente por su talento como actriz sino por intensa vida amorosa. Todos se morían por conocer a la mujer que volvía locos a los hombres. Ese momento llegó en agosto de 1954, su sola presencia alborotó a los limeños por tres días. Huellas Digitales rememora los pasos de Ava Gardner en suelo peruano.

“No sabe actuar, no sabe hablar, pero es impresionante” decía Louis B. Mayer, el magnate de la Metro Goldwyn Mayer y el hombre más poderoso de Hollywood por los años 50. Fue él quien la “fichó” y le pronosticó su exitoso futuro en la meca del cine. Todo empezó el 23 de agosto de 1941, cuando tenía 18 años y no estaba del todo convencida en ser secretaria o actriz.

Su primer salario fue de 35 dólares semanales, cifra que fue creciendo inimaginablemente, hasta no saber qué hacer con tanto dinero. Quienes la conocieron, vivieron y durmieron con ella sabían que no era feliz. Siempre rodeada de periodistas, de amores fugaces, de alcohol y cigarro. Su primer matrimonio con el actor Mickey Rooney fracasó en un año, simplemente no la quería. Luego se la relacionó con Howard Hughes, a quien le estrelló un cenicero en la cabeza. Hasta que llegó el trompetista Artie Shaw, su segundo esposo y segundo fracaso matrimonial.

En 1951 apareció Frank Sinatra en su vida, pese a sus peleas siempre veló por él, incluso hasta el final de sus días. Y a la lista le faltan sus amoríos con los toreros españoles Mario Cabré, a quien ella misma calificó como: “un polvo de una noche” y Luis Miguel Dominguín, el padre del cantante Miguel Bosé, con quien vivió maratónicas noches de sexo en el verano de 1953.

La Diva en Perú

Precisamente esa noticia dio la vuelta al mundo, incluso llegó a oídos de los limeños, quienes cada vez mostraban más interés por la actriz de “Venus era mujer” (1948), “Pandora” (1951), “Las nieves del Kilimanjaro” (1952) y “Mogambo” (1953).

No paso mucho tiempo para verla. Cuando el general Manuel Odría inauguraba las grandes unidades escolares en Lima, esta diva de Hollywood que le encantaba andar descalza, se asomaba a nuestro país. El 28 de agosto de 1954 llegó para alborotar a los limeños y de paso, promocionar su película “La Condesa descalza”.

Desde las 7 de la mañana, fotógrafos, periodistas y curiosos aguardaban su llegada en el aeropuerto de Limatambo. Ni bien piso suelo peruano dijo que le encantaban los latinos por ser románticos y apasionados. Las crónicas de aquellos años la describían como una mujer muy atractiva que cautivó por su belleza y sencillez.

Sin hablar muy bien el español se comunicó muy bien con los galancetes nocturnos de Lima. Hasta su habitación en el  afamado Hotel Bolívar se iban a buscarla admiradores, periodistas y fotógrafos.

Durante la conferencia de prensa que organizó a su llegada un avispado periodista le preguntó si pensaba divorciarse de su tercer esposo Frank Sinatra, con cierta molestia contestó: “Por favor…denme tiempo para pensarlo”. Cuando se le preguntó por Dominguín, solo contestó que era un amigo. También dijo que había sido muy herida por los comentarios periodísticos y a veces tratada injustamente. Lo que sí dejó claro es que toda su vida ha sido dictada por los mandatos del corazón.

Cuando los flashes de las cámaras se apagaban, Ava Gardner hacía lo que mejor sabía, vivir al extremo. El pisco sour le encantó tanto como un periodista deportivo de Última Hora llamado Julio Tijero. Cuentan las reseñas que se conocieron en una lujosa fiesta que tuvo lugar en el Grill del Hotel Bolívar. Algunos dicen que él la conquistó con su pinta de bacancito; otros, sin embargo, aducen que ella lo buscó. La verdad nadie la conoce. El único testimonio es una foto de 1955 en la que aparece Tijero escoltando a la actriz.

Si eso no fue suficiente, hay quienes la vieron descalza caminando por los alrededores de la Plaza San Martín con unas copas de más. Fotografías no hay, solo testimonios en históricas reseñas. Lo cierto es que el día que se fue rumbo a Santiago de Chile se marchó más feliz que nunca.

Con certeza no sabemos si fue la única vez que nos visitó, algunas crónicas reseñan que vino un poco antes en 1940; sin embargo, no hay registro gráfico de El Comercio que lo compruebe. Al despedirse el lunes 30 de agosto, pidió regresar para conocer el Cusco.

Ava continuó con su gira, haciendo películas y derrochando amor. Se divorció de Frank Sinatra y a finales de los 60 abandonó España tras el suicidio de su gran amigo Ernest Hemingway. Luego se fue a vivir a Londres, ciudad donde permaneció hasta sus últimos días. Sin duda nadie podrá sustituirla jamás.



                                                            Ava Gardner en Lima

martes, 8 de diciembre de 2020

Etiopía Haile Selassie

 Cómo terminó el emperador de Etiopía Haile Selassie siendo adorado como un dios en Jamaica

iWonder  BBC  13 abril 2017


La coronación de Haile Selassie, en 1930, fue un acontecimiento global.

Si uno piensa en rastafaris inmediatamente le viene a la cabeza la imagen del maestro de la música reggae Bob Marley y sus icónicas rastas.

Pero además del famoso artista, en el corazón de este movimiento hay otro hombre.

Se trata de Ras Tafari.

Ese fue el nombre con el que nació el 23 de julio de 1892 el último emperador de Etiopía, quien al ser coronado adoptó el nombre real de Haile Selassie.

Para los rastas, él es Dios (o Jah) encarnado, el mesías redentor.

Pero, ¿cómo fue que el emperador de Etiopía, cuya capital está situada a casi 8.000 millas de Kingston, terminó siendo adorado en Jamaica?

El vínculo entre ambos, de hecho, lo forjó un grupo de jamaicanos pobres que creyeron que la coronación de Ras Tafari era el cumplimiento de una profecía y que él era su redentor, el mesías del Libro de las Revelaciones de la Biblia: "Rey de reyes, Señor de señores".

Creían que él los liberaría, sacándolos de su vida de pobreza en el Caribe y llevándolos a África, la tierra de sus antepasados y su centro espiritual.

Tafari era el hijo de un colaborador del emperador Menelik III, uno de los gobernantes más importantes de la historia de Etiopía.

Desde la infancia, su inteligencia impresionó al emperador, quien facilitó que tuviera una carrera política.

Cuando en 1930 murió la hija de Menelik II, la emperatriz Zuditu, Tafari fue coronado emperador.

La coronación de Haile Selassie fue un evento espléndido al que acudieron reyes y representantes de todo el mundo.

El diario The New York Times especuló entonces con que las celebraciones habían costado más de US$3 millones.

La revista Time le dedicó su portada al nuevo emperador, convertido en un fenómeno global.

Selassie fue una figura controvertida, venerada pero también criticada.

Poco después de la coronación, Selassie encargó la primera constitución escrita de Etiopía, que restringía en gran medida los poderes del parlamento.

En la práctica, él era el gobierno de Etiopía.

La sucesión al trono se restringió solo a sus descendientes y, según la constitución, la persona del emperador era "sagrada, su dignidad inviolable, y su poder indiscutible".

Pero en Jamaica, Selassie se estaba convirtiendo en algo más que un poderoso emperador.

La profecía de Marcus Garvey

"Miren a África, donde se coronará un rey negro, porque el día de la liberación se acerca".

Esta es la profecía que lo empezó todo y la hizo Marcus Garvey.

Garvey era un activista jamaicano que luchó por el cambio político y social en una isla que había sido un centro importante del sistema de la esclavitud.

Marcus Garvey nunca fue un rastafari, pero es considerado un profeta.

Tras abolirse ésta, en 1833, la vida no mejoró mucho para los antiguos esclavos, ni para sus hijos ni para las generaciones sucesivas.

No está claro si el "rey negro" al que se refería Garvey era una persona real. Es más probable que fuera una figura simbólica.

Pero cuando las noticias de la coronación de Haile Selassie en 1930 llegaron a Jamaica, muchos de los seguidores de Garvey hicieron una asociación que a ellos les parecía lógica.

Ras Tafari era el rey, así que el día de la liberación estaba cerca. Esto significaba que ellos debían prepararse para un éxodo a África.

Y aunque Marcus Garvey nunca fue realmente un rastafari, hoy es considerado uno de los profetas del movimiento, y sus ideas han dado forma a la filosofía rastafari.

El "garveyismo" se convirtió en una forma de nacionalismo militante que dio a los negros un sentido de identificación con el conjunto de África, al tiempo que enfatizaba la independencia", escribe Jacob Bauman en un post de la Washington State University.

Un modo de vida

Las creencias de los rastafaris hoy en día varían mucho.

Mientras que los primeros rastafaris profesaban que su único dios era Haile Selassie, Etiopía era el verdadero Sion y muchos buscaban un retorno a África, hoy en día muchos dan más importancia a un retorno "espiritual".

El movimiento rastafari se ha convertido en parte en una forma de vida, más que una religión, y las prácticas de los rastafaris también varían enormemente, explica Stephen Glazier en la "Enciclopedia global de las religiones" (Universidad de California, Santa Bárbara).

Entre ellas destaca el uso ritual de la marihuana (ganja) y la música reggae.

Visita a Jamaica

Solo unos años después de la coronación de Haile Selassie, Etiopía se vio involucrada en una terrible guerra.

En 1935, Benito Mussolini invadió el país y Selassie se marchó al exilio.

Selassie abandonó Etiopía tras la invasión de Mussolini y estuvo exiliado durante cinco años.

Estuvo cinco años fuera y en 1941 fue restituido como emperador, con ayuda de Gran Bretaña.

El 21 de abril de 1966, visitó Jamaica: 36 años después de su coronación, el entusiasmo de los rastafaris seguía intacto.

Había ya por aquel entonces una nueva generación de rastafaris, muchos de los cuales todavía conservaban la idea de ese éxodo hacia África.

Selassie se sintió abrumado por el eufórico recibimiento, y no hizo nada para dispersar las creencias sobre su estatus divino.

En este momento, Garvey ya había muerto, y sus críticas a Selassie por salir del país en tiempos de guerra se habían olvidado en Jamaica.

Pero en el resto del mundo, el juicio no era unánime.

Aunque Selassie quería proyectar una imagen de un emperador progresista, se enfrentó también a acusaciones de ser un avaro dictador.

Entre la multitud que se presentó a honrar a su redentor estaba la esposa de un músico jamaicano de 21 años, que acababa de formar una banda llamada The Wailers.

Su nombre era Robert Nesta Marley.

El Rasta más influyente

Bob Marley fue el rastafari más influyente de la historia.

Él nunca se calificó a sí mismo como profeta, aunque sus canciones tenían carácter profético, y nunca fue un líder, aunque sus seguidores lo trataron como uno.

Marley y su banda, The Wailers, publicaron en 1973 su álbum "Catch a Fire".

Dos años después, el álbum Natty Dread se vendió bien internacionalmente.

El músico jamaicano Bob Marley es el rastafari más famoso.

Ambos álbumes estaban llenos de símbolos y motivos Rasta.

Para cuando se publicó "Rastaman Vibration" en 1976, había Rastas en casi todas las ciudades británicas y en muchas partes de América del Norte.

Jóvenes negros llevaban el pelo como Marley, usaban lo que llamaban "bastones de rezo" y vestían ropa con colores de la bandera etíope: verde, amarillo, rojo, y usualmente algo de negro añadido.

Mientras que sus padres eran, mayoritariamente, cristianos, jóvenes negros en ciudades como Londres empezaron a verse atraídos por una teología diferente que incorporaba una crítica política.

                                                                Bob Marley


"Las mentiras de Babilonia"

En Etiopía las cosas se complicaron para Selassie.

En 1973, una hambruna terrible mató a cerca de 200.000 etíopes.

Un año después los Derg, un grupo de oficiales del ejército con una agenda marxista, destronaron a Selassie en un golpe militar.

Murió en 1975, enfermo y en la cárcel.

Pero su muerte fue descrita por sus seguidores como una "desaparición", ya que se negaron a creer que Selassie había fallecido.

Selassie donó 200 hectáreas de tierra a miembros del movimiento rastafari y colonos de Jamaica y otras partes del Caribe para que pudieran establecerse en África. La comunidad todavía existe hoy en día.

Y cuando se hablaba de ello, la comunidad rastafari usaba frecuentemente la frase "mentiras de Babilonia".

Muchos Rastas creían que la estructura dominada por blancos que ellos denominaban Babilonia había propagado una mentira para intentar debilitar el creciente movimiento rastafari.

Otros rechazaron la noticia señalando que Jah, el nombre rastafari para Dios, había ocupado temporalmente el cuerpo terrenal de Selassie.

La muerte corporal de Selassie era solo una señal de que Jah no era solo un ser humano, sino también un espíritu.


Haile Selassie


Una tercera interpretación -la mayoritaria entre los Rasta- se refiere al concepto I y I: la unidad esencial de toda la humanidad. Puede ser que habitemos distintos cuerpos, pero todos estamos unidos espiritualmente.

Puede ser que Haile Selassie ya no estuviera, pero verlo como un único dios es una mala interpretación del significado de rastafari: su espíritu está en todos nosotros y no puede extinguirse. Desde que nacemos, somos todos cuerpos efímeros, pero nuestras almas siguen viviendo.